Roger Sweet, uno de los nombres esenciales en la creación de He-Man y Masters del Universo, murió a los 91 años. Su fallecimiento se produjo el 28 de abril de 2026 en una residencia de cuidados, después de una etapa final marcada por la demencia y por una situación familiar que había conmovido recientemente a los seguidores de la franquicia.
Su esposa, Marlene Sweet, había explicado meses antes que el diseñador necesitaba atención especializada tras una caída y el agravamiento de su deterioro cognitivo. Sweet fue un diseñador industrial formado lejos de la fantasía heroica, alguien que llegó a Mattel con una mirada práctica sobre los objetos, la producción y la forma en que un juguete debía funcionar en las manos de un niño.
Antes de su etapa más célebre, trabajó en proyectos de diseño vinculados al interior del Boeing 747, a productos de Rubbermaid, Hoover y Procter & Gamble, y a envases tan reconocibles en el mercado estadounidense como Downy o Scope. Su nombre, sin embargo, quedó unido para siempre a Mattel y a una etapa clave de la compañía.
A finales de los 70 y comienzos de los 80, la juguetera buscaba una línea masculina capaz de competir en un mercado influenciado por Star Wars, G.I. Joe y la fantasía de espada y brujería. Sweet entendió que la respuesta no tenía por qué ser un personaje cerrado, sino una figura lo bastante simple y poderosa como para adaptarse a casi cualquier fantasía infantil. Él mismo defendió durante años su papel en el origen de la saga. En una entrevista recuperada por He-Man.org, Sweet fue tajante:
“Yo originé y puse nombre a He-Man”
También explicó que presentó en Mattel tres prototipos, conocidos como el He-Man Trio, que combinaban tres imaginarios distintos: un bárbaro antiguo, un soldado moderno y un guerrero espacial futurista. Aquella mezcla encerraba una intuición comercial poderosa:
He-Man podía ser pasado, presente y futuro al mismo tiempo. La autoría de Masters del Universo ha sido debatida durante décadas, porque en su desarrollo participaron otros nombres fundamentales, entre ellos Mark Taylor, clave en la definición visual de varios personajes. Pero incluso teniendo en cuenta esa naturaleza colectiva, Sweet ocupa un lugar central en el mito. Participó en el concepto inicial, en el nombre, en los prototipos y en decisiones de diseño que marcaron la línea original, desde la musculatura exagerada hasta la idea de una figura preparada para la acción inmediata.
El legado fue mucho más allá de He-Man. Dentro de aquel universo también se le atribuyen aportaciones al Castillo de Grayskull y a Battle Cat, además de su trabajo en la dirección preliminar de una línea que acabaría dando pie a Skeletor, Teela, She-Ra, vehículos, cómics, series animadas y décadas de coleccionismo.
La serie ‘He-Man y los Masters del Universo’, estrenada en 1983, hizo el resto: convirtió una línea de juguetes en una mitología particular para millones de niños. Sweet también habló con humor sobre la raíz física y emocional del personaje. “Siempre quise ser un He-Man y nunca pude”, dijo en 2019. “Sabía que casi todos los hombres del mundo querrían ser un He-Man”.
La frase explica mucho de su creación: un héroe nacido como fantasía de fuerza, transformación y posibilidad. Sus últimos meses añadieron un contraste amargo a esa historia de éxito. Marlene Sweet impulsó una campaña de donaciones para cubrir unos cuidados que ascendían a 10.200 dólares mensuales. La recaudación superó los 90.000 dólares, y recibió incluso una aportación de 5.000 dólares de la Fundación Mattel. En un mensaje a los fans, Marlene escribió que Roger “siempre amó que su creación condujera a todo un mundo de fantasía y diversión para tantos niños”.#

Roger Sweet, uno de los nombres esenciales en la creación de He-Man y Masters del Universo, murió a los 91 años. Su fallecimiento se produjo el 28 de abril de 2026 en una residencia de cuidados, después de una etapa final marcada por la demencia y por una situación familiar que había conmovido recientemente a los seguidores de la franquicia.
Su esposa, Marlene Sweet, había explicado meses antes que el diseñador necesitaba atención especializada tras una caída y el agravamiento de su deterioro cognitivo. Sweet fue un diseñador industrial formado lejos de la fantasía heroica, alguien que llegó a Mattel con una mirada práctica sobre los objetos, la producción y la forma en que un juguete debía funcionar en las manos de un niño.
Antes de su etapa más célebre, trabajó en proyectos de diseño vinculados al interior del Boeing 747, a productos de Rubbermaid, Hoover y Procter & Gamble, y a envases tan reconocibles en el mercado estadounidense como Downy o Scope. Su nombre, sin embargo, quedó unido para siempre a Mattel y a una etapa clave de la compañía.
A finales de los 70 y comienzos de los 80, la juguetera buscaba una línea masculina capaz de competir en un mercado influenciado por Star Wars, G.I. Joe y la fantasía de espada y brujería. Sweet entendió que la respuesta no tenía por qué ser un personaje cerrado, sino una figura lo bastante simple y poderosa como para adaptarse a casi cualquier fantasía infantil. Él mismo defendió durante años su papel en el origen de la saga. En una entrevista recuperada por He-Man.org, Sweet fue tajante:
“Yo originé y puse nombre a He-Man”
También explicó que presentó en Mattel tres prototipos, conocidos como el He-Man Trio, que combinaban tres imaginarios distintos: un bárbaro antiguo, un soldado moderno y un guerrero espacial futurista. Aquella mezcla encerraba una intuición comercial poderosa:
He-Man podía ser pasado, presente y futuro al mismo tiempo. La autoría de Masters del Universo ha sido debatida durante décadas, porque en su desarrollo participaron otros nombres fundamentales, entre ellos Mark Taylor, clave en la definición visual de varios personajes. Pero incluso teniendo en cuenta esa naturaleza colectiva, Sweet ocupa un lugar central en el mito. Participó en el concepto inicial, en el nombre, en los prototipos y en decisiones de diseño que marcaron la línea original, desde la musculatura exagerada hasta la idea de una figura preparada para la acción inmediata.
El legado fue mucho más allá de He-Man. Dentro de aquel universo también se le atribuyen aportaciones al Castillo de Grayskull y a Battle Cat, además de su trabajo en la dirección preliminar de una línea que acabaría dando pie a Skeletor, Teela, She-Ra, vehículos, cómics, series animadas y décadas de coleccionismo.
La serie ‘He-Man y los Masters del Universo’, estrenada en 1983, hizo el resto: convirtió una línea de juguetes en una mitología particular para millones de niños. Sweet también habló con humor sobre la raíz física y emocional del personaje. “Siempre quise ser un He-Man y nunca pude”, dijo en 2019. “Sabía que casi todos los hombres del mundo querrían ser un He-Man”.
La frase explica mucho de su creación: un héroe nacido como fantasía de fuerza, transformación y posibilidad. Sus últimos meses añadieron un contraste amargo a esa historia de éxito. Marlene Sweet impulsó una campaña de donaciones para cubrir unos cuidados que ascendían a 10.200 dólares mensuales. La recaudación superó los 90.000 dólares, y recibió incluso una aportación de 5.000 dólares de la Fundación Mattel. En un mensaje a los fans, Marlene escribió que Roger “siempre amó que su creación condujera a todo un mundo de fantasía y diversión para tantos niños”.#