En el marco del Día Internacional del Trabajador, la Seccional Trelew del Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia realizó un agasajo que convocó a más de 300 trabajadores y trabajadoras, "en una jornada atravesada por la preocupación y ocupación de nuestra organización sindical frente al deterioro de la situación económica y laboral en el país", expresaron.
Durante el encuentro, hicieron uso de la palabra Rogelio González, Secretario de la Seccional Trelew, y Héctor González, Secretario General del Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia, quienes coincidieron en un diagnóstico crítico y complejo sobre el presente que atraviesan los trabajadores y sus familias.

Ambos dirigentes advirtieron que las políticas de ajuste impulsadas a nivel nacional y acompañadas por algunos gobernadores, senadores y diputados nacionales en el dictado de normativas, están teniendo consecuencias directas y de gravedad absolutas sobre el empleo, con empresas que cierran, caída de la actividad productiva y comercial, y por consiguiente, la pérdida sostenida de puestos de trabajo, en un escenario donde —según remarcaron— “no hay sector que se salve”, desde el empresarial al industrial.
Asimismo, señalaron que el impacto del “modelo económico” alcanza a jubilados; trabajadores, al sistema de salud (médicos, enfermeros y enfermos), discapacitados y al entramado productivo en general, profundizando una crisis que golpea de lleno a las familias argentinas.

En ese contexto, Rogelio González sostuvo que “estamos en una etapa de resistencia, donde es imprescindible cuidar el trabajo y sostener cada conquista”. Mientras que Héctor González remarcó la necesidad de defender a las organizaciones sindicales y los convenios colectivos de trabajo, frente a un escenario de creciente presión sobre los sindicatos, para avanzar sobre los derechos laborales adquiridos, que fueron conquistados con lucha, hasta con sangre, muertes y desaparecidos.
El momento más significativo de la jornada se vivió hacia el cierre, cuando los trabajadores entonaron la histórica marcha de Luz y Fuerza. Lejos de ser un acto formal, la interpretación se transformó en una clara definición política frente al presente: “Con la luz de la antorcha como guía y la fuerza del rayo en nuestro afán, derrocada será la oligarquía y los hombres felices vivirán… Si sabemos que unidos venceremos, no debemos temer al capital…”, expresando el sentimiento colectivo de un sector que, frente al ajuste, reafirma la unidad como herramienta central.
Pese al complejo escenario, ambos dirigentes hicieron llegar su saludo por el 1° de Mayo, convocando a los trabajadores y trabajadoras "a sostener la organización sindical, la disciplina orgánica, la solidaridad y la unidad como pilares para atravesar el complejo y difícil momento que atraviesan en el presente en nuestra Patria la mayoría más vulnerable del pueblo argentino."


En el marco del Día Internacional del Trabajador, la Seccional Trelew del Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia realizó un agasajo que convocó a más de 300 trabajadores y trabajadoras, "en una jornada atravesada por la preocupación y ocupación de nuestra organización sindical frente al deterioro de la situación económica y laboral en el país", expresaron.
Durante el encuentro, hicieron uso de la palabra Rogelio González, Secretario de la Seccional Trelew, y Héctor González, Secretario General del Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia, quienes coincidieron en un diagnóstico crítico y complejo sobre el presente que atraviesan los trabajadores y sus familias.

Ambos dirigentes advirtieron que las políticas de ajuste impulsadas a nivel nacional y acompañadas por algunos gobernadores, senadores y diputados nacionales en el dictado de normativas, están teniendo consecuencias directas y de gravedad absolutas sobre el empleo, con empresas que cierran, caída de la actividad productiva y comercial, y por consiguiente, la pérdida sostenida de puestos de trabajo, en un escenario donde —según remarcaron— “no hay sector que se salve”, desde el empresarial al industrial.
Asimismo, señalaron que el impacto del “modelo económico” alcanza a jubilados; trabajadores, al sistema de salud (médicos, enfermeros y enfermos), discapacitados y al entramado productivo en general, profundizando una crisis que golpea de lleno a las familias argentinas.

En ese contexto, Rogelio González sostuvo que “estamos en una etapa de resistencia, donde es imprescindible cuidar el trabajo y sostener cada conquista”. Mientras que Héctor González remarcó la necesidad de defender a las organizaciones sindicales y los convenios colectivos de trabajo, frente a un escenario de creciente presión sobre los sindicatos, para avanzar sobre los derechos laborales adquiridos, que fueron conquistados con lucha, hasta con sangre, muertes y desaparecidos.
El momento más significativo de la jornada se vivió hacia el cierre, cuando los trabajadores entonaron la histórica marcha de Luz y Fuerza. Lejos de ser un acto formal, la interpretación se transformó en una clara definición política frente al presente: “Con la luz de la antorcha como guía y la fuerza del rayo en nuestro afán, derrocada será la oligarquía y los hombres felices vivirán… Si sabemos que unidos venceremos, no debemos temer al capital…”, expresando el sentimiento colectivo de un sector que, frente al ajuste, reafirma la unidad como herramienta central.
Pese al complejo escenario, ambos dirigentes hicieron llegar su saludo por el 1° de Mayo, convocando a los trabajadores y trabajadoras "a sostener la organización sindical, la disciplina orgánica, la solidaridad y la unidad como pilares para atravesar el complejo y difícil momento que atraviesan en el presente en nuestra Patria la mayoría más vulnerable del pueblo argentino."
