Para Pasquini, Esquel tiene un modelo fiscal agotado

El abogado al analizar el proyecto que debe discutir el Concejo Deliberante, dijo que diez años de una misma política fiscal, y una economía local en retroceso, obligan a dar un debate más profundo que una simple moratoria. Agregó que es el mismo diseño que ejecutó durante una década Matías Taccetta.

Crhistian Pasquini.
04 MAY 2026 - 16:46 | Actualizado 04 MAY 2026 - 16:50

Acerca de la moratoria impositiva que impulsa el municipio de Esquel, el Dr. Christian Pasquín consideró que la propuesta de quita de intereses no es una solución, sino la evidencia de una presión tributaria que la sociedad ya no puede sostener.
Analizó que diez años de una misma política fiscal, y una economía local en retroceso, obligan a dar un debate más profundo que una simple moratoria.

"La moratoria impulsada por el intendente Matías Taccetta, con quitas de intereses y facilidades de pago, no puede presentarse como una política seria de alivio.
Es, en rigor, la confirmación de que el esquema fiscal vigente ha dejado de funcionar: los vecinos y comerciantes de Esquel ya no pueden sostener la presión tributaria municipal", afirmó el letrado.

Explicó que no se trata de una coyuntura ni de un error aislado, sino que es la consecuencia directa de una misma lógica de gestión sostenida desde 2015. "El actual intendente fue secretario de Hacienda durante dos períodos (2015–2019 y 2019–2023) y hoy, desde la Intendencia, profundiza esa matriz", cuestionó.

En este sentido Pasquini dijo que el modelo que hoy muestra signos de agotamiento, es exactamente el mismo que se diseñó, ejecutó y consolidó durante la última década Taccetta.

El abogado y exconcejal indicó que el camino elegido fue inequívoco: aumentar impuestos, multiplicar tasas y trasladar el peso del funcionamiento municipal al contribuyente, frente a una economía que ya no convalida ese esquema, con salarios rezagados, caída del consumo y actividad en retroceso, y “la respuesta vuelve a ser la misma: una moratoria para intentar sostener la recaudación”.

Para Crhistian Pasquini, la moratoria no corrige el problema, sino que lo desnuda, porque cuando un municipio necesita condonar intereses para cobrar tributos corrientes, no está frente a un problema de conducta social, sino ante un diseño tributario inviable.

Imposibilidad de pagar

Luego puntualizó que la teoría económica lo describe con precisión. La Curva de Laffer establece que, superado cierto umbral, el aumento de la presión impositiva reduce la recaudación al contraer la actividad, y expandir el incumplimiento. “En Esquel ese umbral fue ampliamente superado. No hay aquí un fenómeno de evasión generalizada, sino una imposibilidad concreta de pago”.

Señaló que se busca posicionar a Esquel como destino turístico, pero se sostienen regulaciones y sanciones que desalientan al visitante, y se pretende incentivar la actividad comercial en el centro de la ciudad, pero se encarece el estacionamiento medido y se aplican multas a los conductores, turistas incluidos, que estacionan en el radio céntrico, entre otros conceptos.

Más adelante planteó que se suma una doble imposición inadmisible entre Ingresos Brutos y la habilitación comercial, que encarece artificialmente la actividad y castiga al contribuyente.

“El resultado no admite interpretaciones, ya que se trata de una economía que se contrae, comercios que cierran o subsisten con márgenes mínimos, y una ciudadanía que prioriza sostener su vida cotidiana antes que afrontar cargas que percibe como desproporcionadas”, describió.

Sin especulación

El letrado aseveró que la gente no ha dejado de pagar por especulación ni por desinterés, sino que ha dejado de pagar porque no puede, y remarcó que ese dato, por sí solo, invalida cualquier intento de justificar la continuidad del modelo.

“Ojalá esta sea la discusión que debe darse en el Concejo Deliberante. No limitar el debate a los términos de una moratoria, sino asumir de una vez el agotamiento del modelo fiscal implementado durante la última década, y discutir seriamente un cambio de directriz”, amplió Pasquini.

Finalizó subrayando que “si la política quiere discutir seriamente cómo transformar este Esquel que agoniza y se apaga en una ciudad pujante, como son las vecinas localidades de El Bolsón, Bariloche o Villa La Angostura, el debate debe darse sin especulación, con honestidad intelectual y reconociendo los errores y el agotamiento del modelo fiscal actual”.

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Crhistian Pasquini.
04 MAY 2026 - 16:46

Acerca de la moratoria impositiva que impulsa el municipio de Esquel, el Dr. Christian Pasquín consideró que la propuesta de quita de intereses no es una solución, sino la evidencia de una presión tributaria que la sociedad ya no puede sostener.
Analizó que diez años de una misma política fiscal, y una economía local en retroceso, obligan a dar un debate más profundo que una simple moratoria.

"La moratoria impulsada por el intendente Matías Taccetta, con quitas de intereses y facilidades de pago, no puede presentarse como una política seria de alivio.
Es, en rigor, la confirmación de que el esquema fiscal vigente ha dejado de funcionar: los vecinos y comerciantes de Esquel ya no pueden sostener la presión tributaria municipal", afirmó el letrado.

Explicó que no se trata de una coyuntura ni de un error aislado, sino que es la consecuencia directa de una misma lógica de gestión sostenida desde 2015. "El actual intendente fue secretario de Hacienda durante dos períodos (2015–2019 y 2019–2023) y hoy, desde la Intendencia, profundiza esa matriz", cuestionó.

En este sentido Pasquini dijo que el modelo que hoy muestra signos de agotamiento, es exactamente el mismo que se diseñó, ejecutó y consolidó durante la última década Taccetta.

El abogado y exconcejal indicó que el camino elegido fue inequívoco: aumentar impuestos, multiplicar tasas y trasladar el peso del funcionamiento municipal al contribuyente, frente a una economía que ya no convalida ese esquema, con salarios rezagados, caída del consumo y actividad en retroceso, y “la respuesta vuelve a ser la misma: una moratoria para intentar sostener la recaudación”.

Para Crhistian Pasquini, la moratoria no corrige el problema, sino que lo desnuda, porque cuando un municipio necesita condonar intereses para cobrar tributos corrientes, no está frente a un problema de conducta social, sino ante un diseño tributario inviable.

Imposibilidad de pagar

Luego puntualizó que la teoría económica lo describe con precisión. La Curva de Laffer establece que, superado cierto umbral, el aumento de la presión impositiva reduce la recaudación al contraer la actividad, y expandir el incumplimiento. “En Esquel ese umbral fue ampliamente superado. No hay aquí un fenómeno de evasión generalizada, sino una imposibilidad concreta de pago”.

Señaló que se busca posicionar a Esquel como destino turístico, pero se sostienen regulaciones y sanciones que desalientan al visitante, y se pretende incentivar la actividad comercial en el centro de la ciudad, pero se encarece el estacionamiento medido y se aplican multas a los conductores, turistas incluidos, que estacionan en el radio céntrico, entre otros conceptos.

Más adelante planteó que se suma una doble imposición inadmisible entre Ingresos Brutos y la habilitación comercial, que encarece artificialmente la actividad y castiga al contribuyente.

“El resultado no admite interpretaciones, ya que se trata de una economía que se contrae, comercios que cierran o subsisten con márgenes mínimos, y una ciudadanía que prioriza sostener su vida cotidiana antes que afrontar cargas que percibe como desproporcionadas”, describió.

Sin especulación

El letrado aseveró que la gente no ha dejado de pagar por especulación ni por desinterés, sino que ha dejado de pagar porque no puede, y remarcó que ese dato, por sí solo, invalida cualquier intento de justificar la continuidad del modelo.

“Ojalá esta sea la discusión que debe darse en el Concejo Deliberante. No limitar el debate a los términos de una moratoria, sino asumir de una vez el agotamiento del modelo fiscal implementado durante la última década, y discutir seriamente un cambio de directriz”, amplió Pasquini.

Finalizó subrayando que “si la política quiere discutir seriamente cómo transformar este Esquel que agoniza y se apaga en una ciudad pujante, como son las vecinas localidades de El Bolsón, Bariloche o Villa La Angostura, el debate debe darse sin especulación, con honestidad intelectual y reconociendo los errores y el agotamiento del modelo fiscal actual”.


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