El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvieron este jueves una reunión en el Despacho Oval de la Casa Blanca, seguida de un almuerzo, en un intento por reimpulsar las relaciones bilaterales tras una serie de controversias.
“Decidimos hablar de esos temas que parecían tabú”, dijo Lula, quien destacó que Brasil y Estados Unidos dieron un paso importante para consolidar la relación.
“Las dos democracias más grandes del continente pueden servir de ejemplo para el mundo”, afirmó Lula en una conferencia de prensa realizada en la Embajada brasileña en Washington, según Globo.com. En total, el encuentro entre ambos mandatarios se extendió tres horas; aunque estaba prevista una conferencia de prensa conjunta, el plan se modificó a último momento.
Según una fuente de TV Globo, Lula da Silva solicitó que toda su comitiva, incluso quienes dominan el inglés, hablara portugués durante la reunión con Trump y su equipo en la Casa Blanca.
“Brasil está dispuesto a dialogar sobre cualquier tema con cualquier país del mundo. No hay temas prohibidos. Lo único a lo que no renunciaremos es a nuestra democracia y nuestra soberanía”, subrayó el mandatario brasileño.
Lula también enfatizó que Brasil está abierto a forjar alianzas internacionales con diferentes países, sin restricciones geopolíticas.
Durante la rueda de prensa, Lula afirmó que alentaba a Trump a buscar un acuerdo de paz con Irán. Declaró estar “totalmente en contra” del ataque estadounidense e israelí contra Irán y sostuvo que para resolver los problemas “existe la diplomacia”.
Reiteró que los estadounidenses están pagando un alto precio por la guerra a través de los elevados precios del combustible y la inflación.
Tras una reunión de tres horas en el Despacho Oval, el presidente brasileño Lula afirmó que le entregó a Trump una copia de un acuerdo que, según dijo, negoció en 2010 durante su segundo mandato junto con Turquía, mediante el cual habría convencido a Irán de comprometerse a no desarrollar armas nucleares. En aquel entonces, el presidente de Estados Unidos era Barack Obama. Según Lula, el acuerdo fue invalidado por Estados Unidos.
Consultado sobre una posible injerencia de Trump en las elecciones presidenciales de este año, Lula respondió que no lo creía. “Interfirió en las elecciones de 2022 y perdió porque yo gané”, dijo. “Creo que se comportará como el presidente de Estados Unidos, dejando que el pueblo brasileño decida su propio destino. Nuestra relación es muy buena, algo que muchos dudaban que pudiera suceder. ¿Sabes eso del amor a primera vista?”.
Respecto a la posibilidad de que Estados Unidos imponga nuevos aranceles a Brasil —uno de los ejes centrales del encuentro—, Lula afirmó: “Mírenme: ¿me veo optimista o pesimista? Soy muy optimista”.
Tras las conversaciones, ambas delegaciones acordaron que sus equipos celebrarán otra reunión en un plazo de 30 días para avanzar en las negociaciones sobre los aranceles de importación de productos brasileños que ingresan a Estados Unidos.
Sobre Cuba, Lula dijo que la isla desea dialogar para encontrar una solución que ponga fin al embargo estadounidense y que, según le aseguró Trump, no está en los planes de su administración invadir la isla.
Lula también mencionó los cambios que propone en el Consejo de Seguridad de la ONU. “La ONU necesita una reforma. (…) Son los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, tienen derecho de veto. Nosotros somos co-árbitros”, afirmó.
El ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, detalló que en la reunión se trataron temas como aranceles, comercio, crimen organizado y minerales críticos. “La reunión fue muy productiva y ahora tenemos áreas en las que trabajar”, dijo.
Por su parte, Trump publicó en Truth Social que conversó con Lula sobre “muchos temas”, incluidos asuntos comerciales y arancelarios, y afirmó que “la reunión fue muy productiva”. “Acabo de concluir mi reunión con Luiz Inácio Lula da Silva, el dinámico presidente de Brasil. Hablamos de muchos temas, incluyendo el comercio y, específicamente, los aranceles. La reunión salió muy bien”, escribió. Añadió que “nuestros representantes tienen reuniones programadas para discutir algunos puntos clave. Se programarán otras reuniones en los próximos meses según sea necesario”.
Lula llegó a la Casa Blanca poco después del mediodía, acompañado por una delegación que incluyó a los ministros Mauro Vieira (Relaciones Exteriores); Wellington César (Justicia y Seguridad Pública); Dario Durigan (Finanzas); Márcio Elias Rosa (Fomento, Industria, Comercio y Servicios); Alexandre Silveira (Minas y Energía); y el director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues.
El encuentro se produjo en un contexto de tensión comercial entre Brasil y Estados Unidos desde 2025, derivada de las políticas arancelarias del presidente Donald Trump, quien reinstauró medidas proteccionistas aplicadas en su primer mandato, recordó Agencia Brasil. El ciclo de disputas comenzó con la imposición de aranceles del 25% a las importaciones de acero y aluminio, lo que afectó a Brasil, uno de los principales proveedores al mercado norteamericano. Las justificaciones de Estados Unidos mezclaron argumentos económicos y políticos.
Además, en el encuentro también se tocaron críticas al Tribunal Supremo brasileño en el marco de las decisiones judiciales relacionadas con el caso del expresidente Jair Bolsonaro, condenado por los intentos de golpe de Estado que culminaron el 8 de enero de 2023.
El mes pasado, ambos países anunciaron un acuerdo de cooperación para combatir el tráfico internacional de armas y drogas, que prevé el intercambio de información sobre incautaciones en las oficinas de aduanas con el fin de investigar patrones, rutas y vínculos entre remitentes y destinatarios de productos ilícitos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvieron este jueves una reunión en el Despacho Oval de la Casa Blanca, seguida de un almuerzo, en un intento por reimpulsar las relaciones bilaterales tras una serie de controversias.
“Decidimos hablar de esos temas que parecían tabú”, dijo Lula, quien destacó que Brasil y Estados Unidos dieron un paso importante para consolidar la relación.
“Las dos democracias más grandes del continente pueden servir de ejemplo para el mundo”, afirmó Lula en una conferencia de prensa realizada en la Embajada brasileña en Washington, según Globo.com. En total, el encuentro entre ambos mandatarios se extendió tres horas; aunque estaba prevista una conferencia de prensa conjunta, el plan se modificó a último momento.
Según una fuente de TV Globo, Lula da Silva solicitó que toda su comitiva, incluso quienes dominan el inglés, hablara portugués durante la reunión con Trump y su equipo en la Casa Blanca.
“Brasil está dispuesto a dialogar sobre cualquier tema con cualquier país del mundo. No hay temas prohibidos. Lo único a lo que no renunciaremos es a nuestra democracia y nuestra soberanía”, subrayó el mandatario brasileño.
Lula también enfatizó que Brasil está abierto a forjar alianzas internacionales con diferentes países, sin restricciones geopolíticas.
Durante la rueda de prensa, Lula afirmó que alentaba a Trump a buscar un acuerdo de paz con Irán. Declaró estar “totalmente en contra” del ataque estadounidense e israelí contra Irán y sostuvo que para resolver los problemas “existe la diplomacia”.
Reiteró que los estadounidenses están pagando un alto precio por la guerra a través de los elevados precios del combustible y la inflación.
Tras una reunión de tres horas en el Despacho Oval, el presidente brasileño Lula afirmó que le entregó a Trump una copia de un acuerdo que, según dijo, negoció en 2010 durante su segundo mandato junto con Turquía, mediante el cual habría convencido a Irán de comprometerse a no desarrollar armas nucleares. En aquel entonces, el presidente de Estados Unidos era Barack Obama. Según Lula, el acuerdo fue invalidado por Estados Unidos.
Consultado sobre una posible injerencia de Trump en las elecciones presidenciales de este año, Lula respondió que no lo creía. “Interfirió en las elecciones de 2022 y perdió porque yo gané”, dijo. “Creo que se comportará como el presidente de Estados Unidos, dejando que el pueblo brasileño decida su propio destino. Nuestra relación es muy buena, algo que muchos dudaban que pudiera suceder. ¿Sabes eso del amor a primera vista?”.
Respecto a la posibilidad de que Estados Unidos imponga nuevos aranceles a Brasil —uno de los ejes centrales del encuentro—, Lula afirmó: “Mírenme: ¿me veo optimista o pesimista? Soy muy optimista”.
Tras las conversaciones, ambas delegaciones acordaron que sus equipos celebrarán otra reunión en un plazo de 30 días para avanzar en las negociaciones sobre los aranceles de importación de productos brasileños que ingresan a Estados Unidos.
Sobre Cuba, Lula dijo que la isla desea dialogar para encontrar una solución que ponga fin al embargo estadounidense y que, según le aseguró Trump, no está en los planes de su administración invadir la isla.
Lula también mencionó los cambios que propone en el Consejo de Seguridad de la ONU. “La ONU necesita una reforma. (…) Son los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, tienen derecho de veto. Nosotros somos co-árbitros”, afirmó.
El ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, detalló que en la reunión se trataron temas como aranceles, comercio, crimen organizado y minerales críticos. “La reunión fue muy productiva y ahora tenemos áreas en las que trabajar”, dijo.
Por su parte, Trump publicó en Truth Social que conversó con Lula sobre “muchos temas”, incluidos asuntos comerciales y arancelarios, y afirmó que “la reunión fue muy productiva”. “Acabo de concluir mi reunión con Luiz Inácio Lula da Silva, el dinámico presidente de Brasil. Hablamos de muchos temas, incluyendo el comercio y, específicamente, los aranceles. La reunión salió muy bien”, escribió. Añadió que “nuestros representantes tienen reuniones programadas para discutir algunos puntos clave. Se programarán otras reuniones en los próximos meses según sea necesario”.
Lula llegó a la Casa Blanca poco después del mediodía, acompañado por una delegación que incluyó a los ministros Mauro Vieira (Relaciones Exteriores); Wellington César (Justicia y Seguridad Pública); Dario Durigan (Finanzas); Márcio Elias Rosa (Fomento, Industria, Comercio y Servicios); Alexandre Silveira (Minas y Energía); y el director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues.
El encuentro se produjo en un contexto de tensión comercial entre Brasil y Estados Unidos desde 2025, derivada de las políticas arancelarias del presidente Donald Trump, quien reinstauró medidas proteccionistas aplicadas en su primer mandato, recordó Agencia Brasil. El ciclo de disputas comenzó con la imposición de aranceles del 25% a las importaciones de acero y aluminio, lo que afectó a Brasil, uno de los principales proveedores al mercado norteamericano. Las justificaciones de Estados Unidos mezclaron argumentos económicos y políticos.
Además, en el encuentro también se tocaron críticas al Tribunal Supremo brasileño en el marco de las decisiones judiciales relacionadas con el caso del expresidente Jair Bolsonaro, condenado por los intentos de golpe de Estado que culminaron el 8 de enero de 2023.
El mes pasado, ambos países anunciaron un acuerdo de cooperación para combatir el tráfico internacional de armas y drogas, que prevé el intercambio de información sobre incautaciones en las oficinas de aduanas con el fin de investigar patrones, rutas y vínculos entre remitentes y destinatarios de productos ilícitos.