El ingeniero y geólogo de la Universidad Nacional de la Patagonia “San Juan Bosco” César Navarrete llevó tranquilidad y explicó que, por lo observado hasta el momento “parece ser lo que se llama habitualmente un incendio subterráneo”, un fenómeno poco frecuente pero natural que puede darse en contextos de fuerte sequía y acumulación de materia orgánica remarcando que aún falta realizar un relevamiento directo en la zona afectada.
Explicó que los videos y testimonios de pobladores muestran características compatibles con un incendio subterráneo. “Son niveles de materia orgánica, raíces, hojas, que se han ido acumulando durante muchos años y que están un poquito por debajo de la superficie. Son niveles subsuperficiales que, por alguna razón, se han encendido”, describió.
Navarrete indicó que éste tipo de combustión puede originarse de distintas maneras. “Ya sea por cuestiones naturales, por ejemplo un impacto de un rayo, o bien alguien sin querer quemando basura en zonas cercanas. O también la misma descomposición de ésta materia orgánica puede generar combustión e iniciar esto”, señaló.
El geólogo remarcó que una de las particularidades de este fenómeno es que no presenta llamas visibles, algo que generó dudas y desconcierto entre vecinos y usuarios de redes sociales. “No hay llamas, como habrán visto en los videos. Parece carbón ardiendo, porque el carbón es materia orgánica acumulada durante mucho tiempo que luego se carboniza”, explicó.
Frente a las versiones que rápidamente comenzaron a circular, especialmente vinculadas a volcanes o actividad minera, Navarrete fue contundente. “Que descarten lo del volcán y que descarten la aplicación con la actividad minera. Esto es algo natural que se puede dar por todo lo que estuve explicando”, afirmó. El especialista sostuvo que, aunque el fenómeno pueda parecer extraño, existen antecedentes similares tanto en Argentina como en otros países. “No es algo que ocurra habitualmente, pero tampoco es tan raro”, aclaró.
Como ejemplo, recordó situaciones registradas en zonas cordilleranas luego de incendios forestales. “Sucede a veces en la cordillera, cuando producto de incendios forestales se encienden niveles de carbón que están muy cerca de la superficie. Esos carbones subsuperficiales pueden estar ardiendo varios días después incluso de que el incendio superficial ya terminó”, indicó.
También mencionó el emblemático caso en Pennsylvania, Estados Unidos, donde un incendio subterráneo obligó al abandono total de una ciudad. “Lugareños, sin querer, quemando basura, encendieron el carbón que estaba cerca de la superficie y hace sesenta años que no para de arder”, recordó.
Sin embargo, aclaró que la situación de Gastre sería muchísimo menor en escala. “En este caso estamos hablando de una magnitud mucho menor. Parecen niveles muy delgados de materia orgánica los que se habrían encendido”, explicó. Navarrete sostuvo que uno de los factores clave para que ocurra este tipo de fenómenos es la sequía extrema. “Se da en sectores donde hay mucha sequía, porque si hubiese humedad estos niveles no se prenderían”, señaló.
En ese sentido, recordó que Gastre atraviesa un período particularmente seco. “Viene siendo una zona bastante seca en lo que va del año y ahí suelen producirse este tipo de situaciones”, detalló.
Además, explicó que para que exista un incendio subterráneo deben coincidir varios factores al mismo tiempo. “Tiene que ser una zona afectada por una sequía importante y que tenga niveles de carbón o materia orgánica casi aflorantes. Cuando se dan esas condiciones, no es raro que se produzca esto”, manifestó. Sobre las posibilidades de controlar el foco, indicó que dependerá de la superficie afectada y del volúmen de material orgánico comprometido. “Si es algo que se restringe solo al mallín dentro del campo, se puede intervenir, hacer zanjas alrededor como un pequeño cortafuego para cortar la continuidad”, explicó. No obstante, remarcó que la lluvia podría ser determinante para extinguir el fenómeno. “La lluvia lo va a parar y es lo más probable que suceda”, afirmó.
Finalmente, Navarrete pidió prudencia frente a la circulación de versiones no confirmadas y destacó la importancia de la información científica para interpretar correctamente este tipo de fenómenos naturales. “Comentarios que empiezan en redes sociales después la comunidad los hace como realidad, y no es así desde la mirada científica”, concluyó.#

El ingeniero y geólogo de la Universidad Nacional de la Patagonia “San Juan Bosco” César Navarrete llevó tranquilidad y explicó que, por lo observado hasta el momento “parece ser lo que se llama habitualmente un incendio subterráneo”, un fenómeno poco frecuente pero natural que puede darse en contextos de fuerte sequía y acumulación de materia orgánica remarcando que aún falta realizar un relevamiento directo en la zona afectada.
Explicó que los videos y testimonios de pobladores muestran características compatibles con un incendio subterráneo. “Son niveles de materia orgánica, raíces, hojas, que se han ido acumulando durante muchos años y que están un poquito por debajo de la superficie. Son niveles subsuperficiales que, por alguna razón, se han encendido”, describió.
Navarrete indicó que éste tipo de combustión puede originarse de distintas maneras. “Ya sea por cuestiones naturales, por ejemplo un impacto de un rayo, o bien alguien sin querer quemando basura en zonas cercanas. O también la misma descomposición de ésta materia orgánica puede generar combustión e iniciar esto”, señaló.
El geólogo remarcó que una de las particularidades de este fenómeno es que no presenta llamas visibles, algo que generó dudas y desconcierto entre vecinos y usuarios de redes sociales. “No hay llamas, como habrán visto en los videos. Parece carbón ardiendo, porque el carbón es materia orgánica acumulada durante mucho tiempo que luego se carboniza”, explicó.
Frente a las versiones que rápidamente comenzaron a circular, especialmente vinculadas a volcanes o actividad minera, Navarrete fue contundente. “Que descarten lo del volcán y que descarten la aplicación con la actividad minera. Esto es algo natural que se puede dar por todo lo que estuve explicando”, afirmó. El especialista sostuvo que, aunque el fenómeno pueda parecer extraño, existen antecedentes similares tanto en Argentina como en otros países. “No es algo que ocurra habitualmente, pero tampoco es tan raro”, aclaró.
Como ejemplo, recordó situaciones registradas en zonas cordilleranas luego de incendios forestales. “Sucede a veces en la cordillera, cuando producto de incendios forestales se encienden niveles de carbón que están muy cerca de la superficie. Esos carbones subsuperficiales pueden estar ardiendo varios días después incluso de que el incendio superficial ya terminó”, indicó.
También mencionó el emblemático caso en Pennsylvania, Estados Unidos, donde un incendio subterráneo obligó al abandono total de una ciudad. “Lugareños, sin querer, quemando basura, encendieron el carbón que estaba cerca de la superficie y hace sesenta años que no para de arder”, recordó.
Sin embargo, aclaró que la situación de Gastre sería muchísimo menor en escala. “En este caso estamos hablando de una magnitud mucho menor. Parecen niveles muy delgados de materia orgánica los que se habrían encendido”, explicó. Navarrete sostuvo que uno de los factores clave para que ocurra este tipo de fenómenos es la sequía extrema. “Se da en sectores donde hay mucha sequía, porque si hubiese humedad estos niveles no se prenderían”, señaló.
En ese sentido, recordó que Gastre atraviesa un período particularmente seco. “Viene siendo una zona bastante seca en lo que va del año y ahí suelen producirse este tipo de situaciones”, detalló.
Además, explicó que para que exista un incendio subterráneo deben coincidir varios factores al mismo tiempo. “Tiene que ser una zona afectada por una sequía importante y que tenga niveles de carbón o materia orgánica casi aflorantes. Cuando se dan esas condiciones, no es raro que se produzca esto”, manifestó. Sobre las posibilidades de controlar el foco, indicó que dependerá de la superficie afectada y del volúmen de material orgánico comprometido. “Si es algo que se restringe solo al mallín dentro del campo, se puede intervenir, hacer zanjas alrededor como un pequeño cortafuego para cortar la continuidad”, explicó. No obstante, remarcó que la lluvia podría ser determinante para extinguir el fenómeno. “La lluvia lo va a parar y es lo más probable que suceda”, afirmó.
Finalmente, Navarrete pidió prudencia frente a la circulación de versiones no confirmadas y destacó la importancia de la información científica para interpretar correctamente este tipo de fenómenos naturales. “Comentarios que empiezan en redes sociales después la comunidad los hace como realidad, y no es así desde la mirada científica”, concluyó.#