Se reveló la identidad del “paciente cero” del brote de hantavirus registrado en el crucero MV Hondius, donde ya hubo tres muertos y múltiples contagios. El pasajero fue identificado como Leo Schilperoord, un biólogo y ornitólogo neerlandés de 70 años que viajaba con su esposa, Mirjam Schilperoord-Huisman, de 69.
Ambos realizaban un recorrido de cinco meses por Sudamérica, y según indica la hipótesis principal, habría contraído el virus durante una actividad de observación de aves carroñeras en el basural municipal de Ushuaia.

Además del malestar generalizado, Schilperood sufrió de fiebre alta, cefalea, dolor abdominal y diarrea. Su cuadro se agravó cada vez más hasta que, el 11 de abril, murió a bordo de la embarcación.
El cuerpo permaneció dos semanas en el buque hasta el 24 de abril, cuando desembarcaron en la isla Santa Elena, ubicada en el océano Atlántico Sur. En paralelo, su esposa Mirjam también abandonó el crucero, e inmediatamente comenzó a presentar síntomas similares a los del hombre.

Eran muy reconocidos en la comunidad de observadores de aves y fueron despedidos con profundo dolor por sus allegados. Mientras tanto, el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius continúa bajo seguimiento sanitario internacional.
Hasta el momento, las autoridades confirmaron al menos siete contagios y tres muertes, entre ellas la de una pasajera alemana. Además, un ciudadano británico permanece internado en terapia intensiva en Sudáfrica tras haber dado positivo.#

Se reveló la identidad del “paciente cero” del brote de hantavirus registrado en el crucero MV Hondius, donde ya hubo tres muertos y múltiples contagios. El pasajero fue identificado como Leo Schilperoord, un biólogo y ornitólogo neerlandés de 70 años que viajaba con su esposa, Mirjam Schilperoord-Huisman, de 69.
Ambos realizaban un recorrido de cinco meses por Sudamérica, y según indica la hipótesis principal, habría contraído el virus durante una actividad de observación de aves carroñeras en el basural municipal de Ushuaia.

Además del malestar generalizado, Schilperood sufrió de fiebre alta, cefalea, dolor abdominal y diarrea. Su cuadro se agravó cada vez más hasta que, el 11 de abril, murió a bordo de la embarcación.
El cuerpo permaneció dos semanas en el buque hasta el 24 de abril, cuando desembarcaron en la isla Santa Elena, ubicada en el océano Atlántico Sur. En paralelo, su esposa Mirjam también abandonó el crucero, e inmediatamente comenzó a presentar síntomas similares a los del hombre.

Eran muy reconocidos en la comunidad de observadores de aves y fueron despedidos con profundo dolor por sus allegados. Mientras tanto, el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius continúa bajo seguimiento sanitario internacional.
Hasta el momento, las autoridades confirmaron al menos siete contagios y tres muertes, entre ellas la de una pasajera alemana. Además, un ciudadano británico permanece internado en terapia intensiva en Sudáfrica tras haber dado positivo.#