La provincia de Chubut comenzó a avanzar en un proyecto considerado histórico en materia forense y judicial: la creación de un registro de identificación genética que no solo servirá para investigaciones criminales, sino también para intentar dar respuesta a decenas de familias que buscan a personas desaparecidas desde hace décadas.
Detrás de ese trabajo aparece la figura de María Laura Parolin, genetista, antropóloga forense, investigadora del CONICET y actual responsable del Registro Provincial de Identificación Genética. La especialista explicó que el sistema funciona bajo el marco de la Ley 1536, que establece la creación de una base de datos genética vinculada a delitos graves. “Trabajamos en el marco de un registro genético que incluye causas por actos criminales. La ley implica la incorporación en una base de datos genética de personas que hayan cometido delitos agravados, como homicidios y abusos sexuales”, explicó Parolin en diálogo con Jornada Radio.
La finalidad principal es comparar perfiles genéticos obtenidos en escenas del crimen con personas imputadas, sospechosas o condenadas para intentar esclarecer causas donde hasta ahora no hubo coincidencias. “El objetivo de este registro es comparar con evidencias que tienen autores ignorados. Perfiles genéticos que se han obtenido y que no han coincidido con ningún imputado. La creación de esta base facilita una búsqueda rápida y permite resolver casos que no se han podido resolver mediante otros métodos de investigación”.
Sin embargo, el proyecto tomó una dimensión aún mayor ante la enorme cantidad de casos de personas desaparecidas que existen en la provincia, especialmente en Comodoro Rivadavia. “Es la localidad donde tenemos una gran cantidad de casos desde la década del '90 sin poder dar respuesta a las familias”, remarcó.
La investigadora explicó que el sistema cuenta con un módulo especial denominado “missing person”, diseñado específicamente para la búsqueda e identificación de personas desaparecidas. “La idea es que la provincia de Chubut, en el marco de tener esta plataforma, tenga un módulo que se llama ‘missing person’, de búsqueda de personas”, detalló. Ese módulo permitirá comparar perfiles genéticos de restos humanos no identificados con muestras aportadas por familiares que buscan a sus seres queridos. “Lo que se construye son bases de datos de cruce de perfiles genéticos de personas que están buscando a sus familiares con restos que van apareciendo y quedan en depósitos judiciales o afloran en investigaciones”, explicó.
Parolin señaló que Chubut busca convertirse en una provincia pionera al integrar en un mismo sistema la investigación penal y la identificación de desaparecidos. “Decimos que Chubut va a ser pionera porque no es que en otros lugares no haya iniciativas, pero acá estamos estructurando una plataforma integral para abordar ambas problemáticas”, sostuvo.
El desafío, no obstante, es enorme. La especialista advirtió que antes de avanzar con los análisis genéticos será necesario realizar un relevamiento minucioso de restos óseos existentes en toda la provincia. “Necesitamos hacer un relevamiento enorme y muy minucioso en toda la provincia, junto con otras autoridades e instituciones, para unificar toda la información”, indicó.
Ese trabajo incluirá tanto restos NN almacenados en distintas dependencias judiciales como casos antiguos que nunca fueron procesados científicamente. “Hay restos que van apareciendo y quedan en depósitos judiciales o afloran en distintos marcos de investigación y nunca se les realizaron estudios genéticos”, afirmó.
Parolin explicó además que antes de un estudio genético es necesario un análisis bioantropológico que permita determinar sexo, edad aproximada y posibles causas de muerte. “Primero se hace el estudio antropológico y bioantropológico: sexo, edad, posible causa de muerte. Eso permite ir acotando la búsqueda”, detalló.
Equipo de Antropología Forense
Uno de los puntos centrales del proyecto es el convenio firmado recientemente con el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), reconocido mundialmente por su trabajo en identificación de víctimas y derechos humanos. “Ellos serían los profesionales que nos acompañarán permanentemente en el análisis de los restos óseos”, explicó. La genetista remarcó que el trabajo con restos humanos requiere laboratorios altamente especializados y una infraestructura compleja. “No cualquier laboratorio realiza estudios de restos óseos. Y si esto toma una gran magnitud sería muy complejo saturar un laboratorio como el del Ministerio Público Fiscal”, señaló. Por eso, adelantó que uno de los objetivos es crear un centro provincial que permita centralizar el resguardo y análisis de material biológico y restos humanos.
Parolin también advirtió que el problema excede los casos criminales y alcanza situaciones sociales profundas, especialmente en el interior provincial. “Tenemos mucha gente de la ruralidad, personas que migraron, gente que murió sola o incluso personas vivas indocumentadas. Hay que hacer un relevamiento exhaustivo”, expresó. La especialista consideró que el objetivo final es intentar ofrecer algún tipo de cierre a familias que llevan décadas esperando respuestas.
“Es muy difícil para una persona no tener un cierre sobre la historia de un familiar desaparecido”, afirmó.
“Soy comodorense –resumió Parolín- egresada de la Universidad pública de Comodoro Rivadavia, bióloga, especialista en genética forense, hice un doctorado en antropología en la UBA y soy investigadora del CONICET”. Finalmente, aseguró que liderar este proyecto representa una enorme responsabilidad y también un orgullo profesional. “Este trabajo no es solo mío, es interdisciplinario. Y la posibilidad de trabajar con el Equipo Argentino de Antropología Forense, que es referente mundial, es un lujo para la provincia de Chubut”, concluyó.

La provincia de Chubut comenzó a avanzar en un proyecto considerado histórico en materia forense y judicial: la creación de un registro de identificación genética que no solo servirá para investigaciones criminales, sino también para intentar dar respuesta a decenas de familias que buscan a personas desaparecidas desde hace décadas.
Detrás de ese trabajo aparece la figura de María Laura Parolin, genetista, antropóloga forense, investigadora del CONICET y actual responsable del Registro Provincial de Identificación Genética. La especialista explicó que el sistema funciona bajo el marco de la Ley 1536, que establece la creación de una base de datos genética vinculada a delitos graves. “Trabajamos en el marco de un registro genético que incluye causas por actos criminales. La ley implica la incorporación en una base de datos genética de personas que hayan cometido delitos agravados, como homicidios y abusos sexuales”, explicó Parolin en diálogo con Jornada Radio.
La finalidad principal es comparar perfiles genéticos obtenidos en escenas del crimen con personas imputadas, sospechosas o condenadas para intentar esclarecer causas donde hasta ahora no hubo coincidencias. “El objetivo de este registro es comparar con evidencias que tienen autores ignorados. Perfiles genéticos que se han obtenido y que no han coincidido con ningún imputado. La creación de esta base facilita una búsqueda rápida y permite resolver casos que no se han podido resolver mediante otros métodos de investigación”.
Sin embargo, el proyecto tomó una dimensión aún mayor ante la enorme cantidad de casos de personas desaparecidas que existen en la provincia, especialmente en Comodoro Rivadavia. “Es la localidad donde tenemos una gran cantidad de casos desde la década del '90 sin poder dar respuesta a las familias”, remarcó.
La investigadora explicó que el sistema cuenta con un módulo especial denominado “missing person”, diseñado específicamente para la búsqueda e identificación de personas desaparecidas. “La idea es que la provincia de Chubut, en el marco de tener esta plataforma, tenga un módulo que se llama ‘missing person’, de búsqueda de personas”, detalló. Ese módulo permitirá comparar perfiles genéticos de restos humanos no identificados con muestras aportadas por familiares que buscan a sus seres queridos. “Lo que se construye son bases de datos de cruce de perfiles genéticos de personas que están buscando a sus familiares con restos que van apareciendo y quedan en depósitos judiciales o afloran en investigaciones”, explicó.
Parolin señaló que Chubut busca convertirse en una provincia pionera al integrar en un mismo sistema la investigación penal y la identificación de desaparecidos. “Decimos que Chubut va a ser pionera porque no es que en otros lugares no haya iniciativas, pero acá estamos estructurando una plataforma integral para abordar ambas problemáticas”, sostuvo.
El desafío, no obstante, es enorme. La especialista advirtió que antes de avanzar con los análisis genéticos será necesario realizar un relevamiento minucioso de restos óseos existentes en toda la provincia. “Necesitamos hacer un relevamiento enorme y muy minucioso en toda la provincia, junto con otras autoridades e instituciones, para unificar toda la información”, indicó.
Ese trabajo incluirá tanto restos NN almacenados en distintas dependencias judiciales como casos antiguos que nunca fueron procesados científicamente. “Hay restos que van apareciendo y quedan en depósitos judiciales o afloran en distintos marcos de investigación y nunca se les realizaron estudios genéticos”, afirmó.
Parolin explicó además que antes de un estudio genético es necesario un análisis bioantropológico que permita determinar sexo, edad aproximada y posibles causas de muerte. “Primero se hace el estudio antropológico y bioantropológico: sexo, edad, posible causa de muerte. Eso permite ir acotando la búsqueda”, detalló.
Equipo de Antropología Forense
Uno de los puntos centrales del proyecto es el convenio firmado recientemente con el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), reconocido mundialmente por su trabajo en identificación de víctimas y derechos humanos. “Ellos serían los profesionales que nos acompañarán permanentemente en el análisis de los restos óseos”, explicó. La genetista remarcó que el trabajo con restos humanos requiere laboratorios altamente especializados y una infraestructura compleja. “No cualquier laboratorio realiza estudios de restos óseos. Y si esto toma una gran magnitud sería muy complejo saturar un laboratorio como el del Ministerio Público Fiscal”, señaló. Por eso, adelantó que uno de los objetivos es crear un centro provincial que permita centralizar el resguardo y análisis de material biológico y restos humanos.
Parolin también advirtió que el problema excede los casos criminales y alcanza situaciones sociales profundas, especialmente en el interior provincial. “Tenemos mucha gente de la ruralidad, personas que migraron, gente que murió sola o incluso personas vivas indocumentadas. Hay que hacer un relevamiento exhaustivo”, expresó. La especialista consideró que el objetivo final es intentar ofrecer algún tipo de cierre a familias que llevan décadas esperando respuestas.
“Es muy difícil para una persona no tener un cierre sobre la historia de un familiar desaparecido”, afirmó.
“Soy comodorense –resumió Parolín- egresada de la Universidad pública de Comodoro Rivadavia, bióloga, especialista en genética forense, hice un doctorado en antropología en la UBA y soy investigadora del CONICET”. Finalmente, aseguró que liderar este proyecto representa una enorme responsabilidad y también un orgullo profesional. “Este trabajo no es solo mío, es interdisciplinario. Y la posibilidad de trabajar con el Equipo Argentino de Antropología Forense, que es referente mundial, es un lujo para la provincia de Chubut”, concluyó.