El intento de la Universidad Nacional de la Patagonia “San Juan Bosco” de investigar los focos de fuego subterráneo detectados en Gastre terminó abruptamente cuando el dueño del campo donde ocurre el fenómeno prohibió el ingreso de los geólogos.
El profesor de Geología y secretario de Investigación de la Facultad de Ciencias Naturales y Ciencias de la Salud, César Navarrete, explicó a Jornada que la universidad dispuso una camioneta, combustible y fondos para concretar el viaje solicitado por el jefe comunal de Gastre, Marcelo Aranda, debido a la preocupación generada por las columnas de humo y grietas observadas en la zona rural.
Navarrete viajó junto a un estudiante de la carrera, ycuando estaba por llegar a Gastredecidió contactar al propietario del campo para coordinar el ingreso.
Según relató, el dueño respondió que no iba a permitir la entrada de “ninguna universidad” a su propiedad y aclaró que se trataba de un campo privado, por lo que decidió ejercer su derecho de admisión y negar el acceso.
“El dueño me dijo que el jefe comunal no tenía jurisdicción sobre su propiedad y que prohibía totalmente el ingreso”, explicó el geólogo.
Ante la negativa, los investigadores permanecieron en Gastre. Recién a la mañana siguiente fueron recibidos por el jefe comunal, quien les pidió disculpas y confirmó que el propietario mantenía la decisión.
Sin respuesta
La situación dejó sin respuestas a la comunidad y también a los especialistas, que no pudieron verificar si el fenómeno continúa activo ni determinar con precisión su origen.
A partir de las imágenes difundidas, el geólogo considera más probable que se trate de capas de carbón o materia orgánica cercanas a la superficie que se habrían encendido de manera natural y continúan propagándose bajo tierra.
Aclaró que, en principio, no parecería tratarse de un fenómeno de alto riesgo, salvo que las capas subterráneas afectadas sean muy extensas o profundas, lo que podría mantener el fuego activo durante largo tiempo.
El fenómeno comenzó a tomar notoriedad a principios de mayo, cuando se difundieron videos de humo emergiendo desde grietas en mallines resecos de la meseta chubutense, cerca de Gastre. Aunque algunas versiones mencionaron una posible actividad magmática, especialistas remarcaron que se trata de una hipótesis poco probable en una región sin registros volcánicos recientes desde hace millones de años.

El intento de la Universidad Nacional de la Patagonia “San Juan Bosco” de investigar los focos de fuego subterráneo detectados en Gastre terminó abruptamente cuando el dueño del campo donde ocurre el fenómeno prohibió el ingreso de los geólogos.
El profesor de Geología y secretario de Investigación de la Facultad de Ciencias Naturales y Ciencias de la Salud, César Navarrete, explicó a Jornada que la universidad dispuso una camioneta, combustible y fondos para concretar el viaje solicitado por el jefe comunal de Gastre, Marcelo Aranda, debido a la preocupación generada por las columnas de humo y grietas observadas en la zona rural.
Navarrete viajó junto a un estudiante de la carrera, ycuando estaba por llegar a Gastredecidió contactar al propietario del campo para coordinar el ingreso.
Según relató, el dueño respondió que no iba a permitir la entrada de “ninguna universidad” a su propiedad y aclaró que se trataba de un campo privado, por lo que decidió ejercer su derecho de admisión y negar el acceso.
“El dueño me dijo que el jefe comunal no tenía jurisdicción sobre su propiedad y que prohibía totalmente el ingreso”, explicó el geólogo.
Ante la negativa, los investigadores permanecieron en Gastre. Recién a la mañana siguiente fueron recibidos por el jefe comunal, quien les pidió disculpas y confirmó que el propietario mantenía la decisión.
Sin respuesta
La situación dejó sin respuestas a la comunidad y también a los especialistas, que no pudieron verificar si el fenómeno continúa activo ni determinar con precisión su origen.
A partir de las imágenes difundidas, el geólogo considera más probable que se trate de capas de carbón o materia orgánica cercanas a la superficie que se habrían encendido de manera natural y continúan propagándose bajo tierra.
Aclaró que, en principio, no parecería tratarse de un fenómeno de alto riesgo, salvo que las capas subterráneas afectadas sean muy extensas o profundas, lo que podría mantener el fuego activo durante largo tiempo.
El fenómeno comenzó a tomar notoriedad a principios de mayo, cuando se difundieron videos de humo emergiendo desde grietas en mallines resecos de la meseta chubutense, cerca de Gastre. Aunque algunas versiones mencionaron una posible actividad magmática, especialistas remarcaron que se trata de una hipótesis poco probable en una región sin registros volcánicos recientes desde hace millones de años.