La situación política y social en Bolivia se agravó en las últimas semanas. Con protestas masivas en distintas ciudades, manifestantes se movilizan en rechazo a las políticas del presidente Rodrigo Paz, líder de la derecha boliviana.
La crisis involucra reclamos sectoriales y macroeconómicos. Asimismo, enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. La Paz es epicentro de estos conflictos, en un contexto de bloqueo de vías de acceso que derivó en desabastecimiento de alimentos y combustibles.
La presencia policial se intensificó y el clima político muestra una polarización inédita desde el retorno de la democracia en los años ‘80. Diversos sectores sociales denuncian la falta de representación y el incumplimiento de promesas electorales.
El Parlamento, dominado por una alianza de centro-derecha, respaldó al gobierno y dejó sin espacio a otras fuerzas sociales y políticas. La ausencia de oposición institucional promovió la transferencia de demandas a las calles.#

La situación política y social en Bolivia se agravó en las últimas semanas. Con protestas masivas en distintas ciudades, manifestantes se movilizan en rechazo a las políticas del presidente Rodrigo Paz, líder de la derecha boliviana.
La crisis involucra reclamos sectoriales y macroeconómicos. Asimismo, enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. La Paz es epicentro de estos conflictos, en un contexto de bloqueo de vías de acceso que derivó en desabastecimiento de alimentos y combustibles.
La presencia policial se intensificó y el clima político muestra una polarización inédita desde el retorno de la democracia en los años ‘80. Diversos sectores sociales denuncian la falta de representación y el incumplimiento de promesas electorales.
El Parlamento, dominado por una alianza de centro-derecha, respaldó al gobierno y dejó sin espacio a otras fuerzas sociales y políticas. La ausencia de oposición institucional promovió la transferencia de demandas a las calles.#