La investigación se lleva adelante en Tierra del Fuego tras el brote registrado en el crucero polar “MV Hondius”, donde varias personas resultaron contagiadas y al menos tres fallecieron luego de una expedición que partió desde Ushuaia.
Los especialistas buscan determinar cómo se produjo la transmisión y si hubo contacto con roedores infectados durante excursiones en zonas silvestres. Hasta ahora, el principal reservorio del virus Andes en la Patagonia era el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus), una especie que habita bosques húmedos y sectores rurales de la cordillera.
Sin embargo, los investigadores advirtieron que otras especies podrían infectarse de manera secundaria y transmitir el virus durante un período limitado. Estudios realizados en distintos puntos de la región ya habían detectado circulación viral en otros roedores durante episodios de “ratada”, fenómeno asociado a la floración masiva de la caña colihue que provoca un fuerte aumento de la población de ratones.
Aunque eso no implica que todas las especies sean reservorios permanentes, sí abre nuevas líneas de investigación sobre la circulación del virus en ambientes patagónicos. El hantavirus es una enfermedad infecciosa aguda que puede resultar grave e incluso mortal.
El contagio ocurre principalmente al inhalar partículas contaminadas provenientes de saliva, orina o heces de roedores infectados. También puede producirse por contacto directo con superficies contaminadas y, en casos excepcionales, por mordeduras.
En la Patagonia circula la llamada “cepa Andes”, considerada una de las más peligrosas porque es la única variante en el mundo con capacidad comprobada de transmisión entre personas, aunque generalmente ocurre en contactos estrechos y prolongados.
Entre los síntomas iniciales aparecen:
• fiebre alta • dolores musculares • cansancio intenso • dolor de cabeza • tos y dificultad respiratoria
Los especialistas remarcan que la consulta médica temprana es clave para mejorar las posibilidades de recuperación.
Las autoridades sanitarias reiteraron las recomendaciones para prevenir contagios:
Ventilar ambientes cerrados antes de ingresar. • No barrer en seco lugares con presencia de roedores. • Limpiar superficies con agua y lavandina. • Mantener alimentos y residuos protegidos. • Cortar malezas y evitar acumulación de basura o leña cerca de viviendas. • Utilizar protección respiratoria en tareas rurales o de limpieza de galpones.
La Patagonia continúa siendo una de las regiones con mayor vigilancia epidemiológica por hantavirus en Argentina, especialmente en zonas boscosas de Río Negro, Chubut y Neuquén. #

La investigación se lleva adelante en Tierra del Fuego tras el brote registrado en el crucero polar “MV Hondius”, donde varias personas resultaron contagiadas y al menos tres fallecieron luego de una expedición que partió desde Ushuaia.
Los especialistas buscan determinar cómo se produjo la transmisión y si hubo contacto con roedores infectados durante excursiones en zonas silvestres. Hasta ahora, el principal reservorio del virus Andes en la Patagonia era el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus), una especie que habita bosques húmedos y sectores rurales de la cordillera.
Sin embargo, los investigadores advirtieron que otras especies podrían infectarse de manera secundaria y transmitir el virus durante un período limitado. Estudios realizados en distintos puntos de la región ya habían detectado circulación viral en otros roedores durante episodios de “ratada”, fenómeno asociado a la floración masiva de la caña colihue que provoca un fuerte aumento de la población de ratones.
Aunque eso no implica que todas las especies sean reservorios permanentes, sí abre nuevas líneas de investigación sobre la circulación del virus en ambientes patagónicos. El hantavirus es una enfermedad infecciosa aguda que puede resultar grave e incluso mortal.
El contagio ocurre principalmente al inhalar partículas contaminadas provenientes de saliva, orina o heces de roedores infectados. También puede producirse por contacto directo con superficies contaminadas y, en casos excepcionales, por mordeduras.
En la Patagonia circula la llamada “cepa Andes”, considerada una de las más peligrosas porque es la única variante en el mundo con capacidad comprobada de transmisión entre personas, aunque generalmente ocurre en contactos estrechos y prolongados.
Entre los síntomas iniciales aparecen:
• fiebre alta • dolores musculares • cansancio intenso • dolor de cabeza • tos y dificultad respiratoria
Los especialistas remarcan que la consulta médica temprana es clave para mejorar las posibilidades de recuperación.
Las autoridades sanitarias reiteraron las recomendaciones para prevenir contagios:
Ventilar ambientes cerrados antes de ingresar. • No barrer en seco lugares con presencia de roedores. • Limpiar superficies con agua y lavandina. • Mantener alimentos y residuos protegidos. • Cortar malezas y evitar acumulación de basura o leña cerca de viviendas. • Utilizar protección respiratoria en tareas rurales o de limpieza de galpones.
La Patagonia continúa siendo una de las regiones con mayor vigilancia epidemiológica por hantavirus en Argentina, especialmente en zonas boscosas de Río Negro, Chubut y Neuquén. #