Mirtha Rojas es enfermera en Vuelta del Río hace tres años, y lleva 37 años ejerciendo la profesión. El año que viene se jubilará. Pero, quiere aportar al lugar, y elaboró un proyecto para dotar de agua potable a esa comunidad mapuche-tehuelche de 69 habitantes. El paraje está conformado por Vuelta del Río y Ranquil Huao.
Comentó que siempre se desempeñó en el área rural porque le gusta, y repasó que estuvo en Aldea Las Pampas, Lago Rosario, Tecka y en el hospital de Gualjaina donde permaneció 27 años. Un tiempo trabajó en Colan Conhue, y en octubre del 2023 llegó al puesto sanitario de Vuelta del Río.
La profesional recalcó que en esa comunidad hay muchas necesidades, y no cuentan con agua, energía, gas ni comunicación, poniendo el acento en la carencia de agua potable. Sensible ante esta situación, genera un proyecto participativo con inclusión de las familias del lugar y el presidente de la comunidad. Explicó que para impulsar la iniciativa, que la llamó “agua segura para mi comunidad”, debe tener la opinión de los pobladores, si quieren o no la propuesta.
Perforaciones
El objetivo dijo Mirtha Rojas, es lograr que se hagan perforaciones para el abastecimiento de agua a la comunidad de Vuelta del Río, porque en la actualidad consumen de fuentes naturales, sin potabilizar, que también beben los animales.
En este contexto, consideró que urge una solución, más aún cuando en verano la gente se baña en el río y tira todos los desperdicios en el cauce, que son arrastrados en invierno hasta donde los habitantes luego toman el agua.
“Soy personal de salud y no puedo mirar para otro lado”, sostuvo y añadió que además de su tarea específica en el puesto sanitario, junto al asistente en salud comunitaria, se ocupa de conocer las necesidades de la comunidad para procurar resolverlas en lo posible.
La enfermera subrayó que hace un trabajo de terreno; con el trabajador de salud recorren el área todos los meses para entregar la medicación a vecinos con enfermedades crónicas, y “lo hacemos en nuestro vehículo particular, porque a veces no hay un móvil disponible en el hospital subzonal de El Maitén del que dependemos”. En las visitas a los pobladores, controla que están tomando bien los medicamentos, y les toma la presión. “Son un montón de cosas pero me gusta trabajar en la zona rural”.
Para llegar a distancias más largas cada tres meses, Mirtha Rojas contó que reciben la colaboración de los bomberos de El Maitén y de Las Golondrinas, que los trasladan en sus vehículos.
Pide ayuda
Retomando el proyecto para dotar de agua a esa población, señaló que necesitan saber bien a dónde enviarlo, y una joven que trabaja con la comunidad mapuche-tehuelche, le está ayudando desde el Consejo de Participación Indígena a conseguir contactos, para la determinación de la viabilidad y financiamiento de las obras. Lamentó que “esta comunidad está olvidada por los políticos”, rescatando que hace poco llegó un sacerdote a la capilla.
Mirtha Rojas dio cuenta de una donación de agua mineral de parte de Cáritas de Esquel, y también les acercó una partida la brigada de incendios de Las Golondrinas. Para poder comunicarse, ella misma costeó dos paneles solares e instaló una antena satelital, y con el hospital de El Maitén, se comunica a través de radio VHF.
Finalmente la enfermeradejó un mensaje a los políticos, para que la llamen y la ayuden a gestionar su concreción. Lo pueden hacer al 2945-419880.

Mirtha Rojas es enfermera en Vuelta del Río hace tres años, y lleva 37 años ejerciendo la profesión. El año que viene se jubilará. Pero, quiere aportar al lugar, y elaboró un proyecto para dotar de agua potable a esa comunidad mapuche-tehuelche de 69 habitantes. El paraje está conformado por Vuelta del Río y Ranquil Huao.
Comentó que siempre se desempeñó en el área rural porque le gusta, y repasó que estuvo en Aldea Las Pampas, Lago Rosario, Tecka y en el hospital de Gualjaina donde permaneció 27 años. Un tiempo trabajó en Colan Conhue, y en octubre del 2023 llegó al puesto sanitario de Vuelta del Río.
La profesional recalcó que en esa comunidad hay muchas necesidades, y no cuentan con agua, energía, gas ni comunicación, poniendo el acento en la carencia de agua potable. Sensible ante esta situación, genera un proyecto participativo con inclusión de las familias del lugar y el presidente de la comunidad. Explicó que para impulsar la iniciativa, que la llamó “agua segura para mi comunidad”, debe tener la opinión de los pobladores, si quieren o no la propuesta.
Perforaciones
El objetivo dijo Mirtha Rojas, es lograr que se hagan perforaciones para el abastecimiento de agua a la comunidad de Vuelta del Río, porque en la actualidad consumen de fuentes naturales, sin potabilizar, que también beben los animales.
En este contexto, consideró que urge una solución, más aún cuando en verano la gente se baña en el río y tira todos los desperdicios en el cauce, que son arrastrados en invierno hasta donde los habitantes luego toman el agua.
“Soy personal de salud y no puedo mirar para otro lado”, sostuvo y añadió que además de su tarea específica en el puesto sanitario, junto al asistente en salud comunitaria, se ocupa de conocer las necesidades de la comunidad para procurar resolverlas en lo posible.
La enfermera subrayó que hace un trabajo de terreno; con el trabajador de salud recorren el área todos los meses para entregar la medicación a vecinos con enfermedades crónicas, y “lo hacemos en nuestro vehículo particular, porque a veces no hay un móvil disponible en el hospital subzonal de El Maitén del que dependemos”. En las visitas a los pobladores, controla que están tomando bien los medicamentos, y les toma la presión. “Son un montón de cosas pero me gusta trabajar en la zona rural”.
Para llegar a distancias más largas cada tres meses, Mirtha Rojas contó que reciben la colaboración de los bomberos de El Maitén y de Las Golondrinas, que los trasladan en sus vehículos.
Pide ayuda
Retomando el proyecto para dotar de agua a esa población, señaló que necesitan saber bien a dónde enviarlo, y una joven que trabaja con la comunidad mapuche-tehuelche, le está ayudando desde el Consejo de Participación Indígena a conseguir contactos, para la determinación de la viabilidad y financiamiento de las obras. Lamentó que “esta comunidad está olvidada por los políticos”, rescatando que hace poco llegó un sacerdote a la capilla.
Mirtha Rojas dio cuenta de una donación de agua mineral de parte de Cáritas de Esquel, y también les acercó una partida la brigada de incendios de Las Golondrinas. Para poder comunicarse, ella misma costeó dos paneles solares e instaló una antena satelital, y con el hospital de El Maitén, se comunica a través de radio VHF.
Finalmente la enfermeradejó un mensaje a los políticos, para que la llamen y la ayuden a gestionar su concreción. Lo pueden hacer al 2945-419880.