Manija, Lupe y Samy: un caso que puede hacer historia

Un perro y dos perras de Rawson comieron carne con un tóxico prohibido en el país y murieron fulminadas. La Fiscalía y la querella imputaron a un vecino con una calificación jurídica inédita. La defensa dice que no hay evidencia que lo vincule. Esta semana se decide si el caso se eleva a juicio oral y público.

Desde la izquierda, Lupe, Samy y Manija, las mascotas intoxicadas.
Desde la izquierda, Lupe, Samy y Manija, las mascotas intoxicadas.
31 MAY 2026 - 18:03 | Actualizado 31 MAY 2026 - 18:18

Por Rolando Tobarez / Redacción Jornada

El 1º de marzo de 2025 en el barrio La Isla de Rawson, el perro Manija y las perras Samy y Lupe comieron chorizos impregnados de carbofurán, un químico mortal. Las tres mascotas murieron intoxicadas tras una dolorosa agonía: la sustancia ataca el sistema digestivo y nervioso, y el final es cruel.

Manija, una de las víctimas.

Alan Martini es el dueño de Manija, un mestizo que tenia 12 años. Tras buscarlo, encontró al can tirado a 500 metros de su casa. Y los restos de chorizo envenenado entre los yuyos. Revisó su cámara de seguridad. El que aparecía grabado pasadas las 21 era Carlos Roberto Rivas. Lo reconoció de inmediato tirando un objeto al baldío pegado, a metros de la casa de Martini.

Mauro Díaz es el dueño de Lupe y Samy, dos mestizas grandes que el 28 de febrero se habían escapado de su casa. Fue la última vez que las vio vivas.

Samy fue la que menos resistió: comió la carne, caminó unos metros y cayó muerta. Por su contextura, Manija resistió algo más.

Lupe y Samy, las dos perras muertas.

Díaz observó la filmación de su vecino y también reconoció a Rivas por su contextura física, su ropa, su boina y su bigote.
Ambos vecinos hicieron la denuncia el 3 de marzo en la Comisaría de Rawson con el mismo relato y el mismo sospechoso.

Versión fiscal

El caso llegó a la fiscal Florencia Gómez, jefa de la Unidad Especializada en Ambiente y Delitos contra los Animales.

Su hipótesis es que Rivas arrojó intencionalmente la carne con el carbofurán, un químico cuya venta y uso están prohibidas desde 2018 en el país y en la Unión Europea. Es letal incluso en dosis mínimas, y genera un grave peligro para la salud pública y el ambiente. Un ser humano se puede intoxicar por inhalación y por contacto con la piel.

Se recogieron muestras de todo tipo, incluso moscas en el baldío muertas por el tóxico. La concentración de carbofurán en la carne era muy alta. Pudo ser una tragedia si una persona la tocaba.

La fiscal Gómez y una imputación inédita.

El miércoles 27 la causa llegó a la audiencia preliminar en la Oficina Judicial de la capital ante la jueza María Laura Martini.

Pablo Sánchez, defensor público de Rivas, explicó que aunque esté filmado tirando “algo”, no hay una prueba que vincule la conducta del acusado con la muerte de los canes. “Falta el nexo causal”, explicó.

Hubo allanamientos negativos en dos propiedades de Rivas. Y cámaras de seguridad en el barrio que no se revisaron y que pudieron revelar otra explicación u otro culpable.

Manguera

Según Sánchez, su defendido tiró un trozo de manguera de caucho y no chorizos envenenados. “Lo que se ve en el video es un objeto muy pequeño que nunca puede ser una tira de carne”, graficó. El defensor consideró “llamativo” que tres animales de ese tamaño hayan comido dejando sobras y que no hay certeza de lo que sucedió en el lapso entre la pérdida de las mascotas y su hallazgo sin vida.

Romano Cominetti, querellante por las familias.

“Si Martini nunca tuvo problemas con él, ¿con qué argumento Rivas mataría a su mascota de buenas a primeras?”, se preguntó.

En la audiencia, la fiscal Gómez subrayó que Rivas era la única persona en ese lugar en el momento estimado del episodio. “Lo tenemos ubicado con las cámaras de seguridad de ruta 7 y de la entrada al barrio, con las antenas de telefonía y con los testigos que lo reconocen”.
Según Gómez, hubo más víctimas pero prefirieron no atravesar el proceso judicial. Aseguró que se relevaron todas las cámaras del barrio pero algunas no graban, sólo disuaden.

La decisión será de la jueza María Laura Martini.

Romano Cominetti es el abogado querellante de las familias víctimas. Ante la jueza deslizó que alguien hizo desaparecer los químicos de la casa de Rivas y por eso los allanamientos fracasaron. “Sabemos quién es y cómo lo hizo, lo van a contar los testigos en el juicio y esos mensajes los tenemos guardados”, aseguró.
“¿En serio nos quieren hacer creer que Rivas fue a las 9 de la noche a La Isla a un terreno que usurpa para tirar un pedazo de manguera para después volverse a Trelew y luego a Esquel? No nos subestimen”, pidió el querellante.

Cominetti sugirió que “con la cantidad de prueba que hay, pensé que hoy veníamos a discutir una probation”. Y le aclaró a la defensa que la causa no está direccionada: “Todos los caminos conducen a Roma”.
“Justamente como no había peleas, lo que dice Martini es creíble porque no tiene ningún motivo para perseguir a Rivas”, subrayó.

Pedidos

Por matar a las tres mascotas, la fiscal Gómez pide para Rivas 4 años de cárcel y que pague el millón de pesos que costaron los peritajes. Cominetti pide 5 años y 3 meses.

El defensor Sánchez reclamó que Rivas sea sobreseído.

Si esta semana el caso de Rawson se eleva a juicio, será histórico porque es la primera imputación en el país por uso de carbofurán. La carátula es maltrato y actos de crueldad con los animales en concurso con utilización de sustancias peligrosas.

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Desde la izquierda, Lupe, Samy y Manija, las mascotas intoxicadas.
Desde la izquierda, Lupe, Samy y Manija, las mascotas intoxicadas.
31 MAY 2026 - 18:03

Por Rolando Tobarez / Redacción Jornada

El 1º de marzo de 2025 en el barrio La Isla de Rawson, el perro Manija y las perras Samy y Lupe comieron chorizos impregnados de carbofurán, un químico mortal. Las tres mascotas murieron intoxicadas tras una dolorosa agonía: la sustancia ataca el sistema digestivo y nervioso, y el final es cruel.

Manija, una de las víctimas.

Alan Martini es el dueño de Manija, un mestizo que tenia 12 años. Tras buscarlo, encontró al can tirado a 500 metros de su casa. Y los restos de chorizo envenenado entre los yuyos. Revisó su cámara de seguridad. El que aparecía grabado pasadas las 21 era Carlos Roberto Rivas. Lo reconoció de inmediato tirando un objeto al baldío pegado, a metros de la casa de Martini.

Mauro Díaz es el dueño de Lupe y Samy, dos mestizas grandes que el 28 de febrero se habían escapado de su casa. Fue la última vez que las vio vivas.

Samy fue la que menos resistió: comió la carne, caminó unos metros y cayó muerta. Por su contextura, Manija resistió algo más.

Lupe y Samy, las dos perras muertas.

Díaz observó la filmación de su vecino y también reconoció a Rivas por su contextura física, su ropa, su boina y su bigote.
Ambos vecinos hicieron la denuncia el 3 de marzo en la Comisaría de Rawson con el mismo relato y el mismo sospechoso.

Versión fiscal

El caso llegó a la fiscal Florencia Gómez, jefa de la Unidad Especializada en Ambiente y Delitos contra los Animales.

Su hipótesis es que Rivas arrojó intencionalmente la carne con el carbofurán, un químico cuya venta y uso están prohibidas desde 2018 en el país y en la Unión Europea. Es letal incluso en dosis mínimas, y genera un grave peligro para la salud pública y el ambiente. Un ser humano se puede intoxicar por inhalación y por contacto con la piel.

Se recogieron muestras de todo tipo, incluso moscas en el baldío muertas por el tóxico. La concentración de carbofurán en la carne era muy alta. Pudo ser una tragedia si una persona la tocaba.

La fiscal Gómez y una imputación inédita.

El miércoles 27 la causa llegó a la audiencia preliminar en la Oficina Judicial de la capital ante la jueza María Laura Martini.

Pablo Sánchez, defensor público de Rivas, explicó que aunque esté filmado tirando “algo”, no hay una prueba que vincule la conducta del acusado con la muerte de los canes. “Falta el nexo causal”, explicó.

Hubo allanamientos negativos en dos propiedades de Rivas. Y cámaras de seguridad en el barrio que no se revisaron y que pudieron revelar otra explicación u otro culpable.

Manguera

Según Sánchez, su defendido tiró un trozo de manguera de caucho y no chorizos envenenados. “Lo que se ve en el video es un objeto muy pequeño que nunca puede ser una tira de carne”, graficó. El defensor consideró “llamativo” que tres animales de ese tamaño hayan comido dejando sobras y que no hay certeza de lo que sucedió en el lapso entre la pérdida de las mascotas y su hallazgo sin vida.

Romano Cominetti, querellante por las familias.

“Si Martini nunca tuvo problemas con él, ¿con qué argumento Rivas mataría a su mascota de buenas a primeras?”, se preguntó.

En la audiencia, la fiscal Gómez subrayó que Rivas era la única persona en ese lugar en el momento estimado del episodio. “Lo tenemos ubicado con las cámaras de seguridad de ruta 7 y de la entrada al barrio, con las antenas de telefonía y con los testigos que lo reconocen”.
Según Gómez, hubo más víctimas pero prefirieron no atravesar el proceso judicial. Aseguró que se relevaron todas las cámaras del barrio pero algunas no graban, sólo disuaden.

La decisión será de la jueza María Laura Martini.

Romano Cominetti es el abogado querellante de las familias víctimas. Ante la jueza deslizó que alguien hizo desaparecer los químicos de la casa de Rivas y por eso los allanamientos fracasaron. “Sabemos quién es y cómo lo hizo, lo van a contar los testigos en el juicio y esos mensajes los tenemos guardados”, aseguró.
“¿En serio nos quieren hacer creer que Rivas fue a las 9 de la noche a La Isla a un terreno que usurpa para tirar un pedazo de manguera para después volverse a Trelew y luego a Esquel? No nos subestimen”, pidió el querellante.

Cominetti sugirió que “con la cantidad de prueba que hay, pensé que hoy veníamos a discutir una probation”. Y le aclaró a la defensa que la causa no está direccionada: “Todos los caminos conducen a Roma”.
“Justamente como no había peleas, lo que dice Martini es creíble porque no tiene ningún motivo para perseguir a Rivas”, subrayó.

Pedidos

Por matar a las tres mascotas, la fiscal Gómez pide para Rivas 4 años de cárcel y que pague el millón de pesos que costaron los peritajes. Cominetti pide 5 años y 3 meses.

El defensor Sánchez reclamó que Rivas sea sobreseído.

Si esta semana el caso de Rawson se eleva a juicio, será histórico porque es la primera imputación en el país por uso de carbofurán. La carátula es maltrato y actos de crueldad con los animales en concurso con utilización de sustancias peligrosas.