En la sesión de este jueves 4, los diputados aprobaron la iniciativa presentada por Juan Pais, por la cual se restringe el uso de teléfonos móviles y dispositivos tecnológicos en las aulas, durante el dictado de clases.
Con el acompañamiento de casi todos los legisladores, el único que votó en contra fue el diputado de la Izquierda Juan Aquino, quedó aprobada la normativa que debe comenzar a implementarse a los 30 días de su publicación.
En su articulado se establece que, para nivel inicial, el uso de celulares por parte del personal docente y auxiliar es solo para fines pedagógicos, institucionales, administrativos y situaciones de emergencia.
En nivel primario, los estudiantes tienen prohibido su utilización durante el horario de clases, salvo autorización expresa del docente.
En secundaria, el uso de celulares queda restringido exclusivamente a fines pedagógicos, con planificación previa y autorización del docente.
Se aclara que quedan exceptuados de la restricción aquellos estudiantes que por razones de salud o condiciones especiales de aprendizaje acreditadas, requieran el uso de dispositivos tecnológicos como herramientas de apoyo.
En sus fundamentos, los legisladores sostienen que la UNESCO “advirtió sobre las consecuencias del excesivo uso de la tecnología, especialmente de celulares y computadoras en el aprendizaje de los estudiantes”.
“El uso de celulares y computadoras interrumpe la actividad de aprendizaje de los niños y jóvenes, no solamente en las aulas sino también en sus hogares. Un análisis que incluyó a alumnos desde el nivel preescolar hasta el superior en un total de 14 países, encontró efectos negativos en la relación entre el uso de teléfonos móviles y los resultados educativos, especialmente a nivel universitario. El declive se atribuyó principalmente a la creciente distracción y al tiempo dedicado a actividades no académicas durante las horas de estudio”.
Además, “el uso de celulares en las aulas lleva a que los alumnos se involucren en actividades no relacionadas con el ámbito educativo, lo que afecta su capacidad de recordar y comprender información. Incluso cuando los estudiantes se distraen durante un corto período de tiempo, le lleva hasta 20 minutos volver a enfocarse en el contenido del estudio”.
También se fundamentó explicando que el 13% de los países cuentan con leyes que prohíben el uso de dispositivos en instituciones educativas. Además, otro número de países decidieron vetar el uso de ciertas aplicaciones en las escuelas para resguardar la privacidad de datos.

En Argentina los más distraídos
Según los datos de la evaluación internacional PISA 2022, “el 54% de los estudiantes argentinos de 15 años reconoció distraerse en clase por el uso de dispositivos digitales propios, posicionando al país como el de mayor índice de distracción digital entre los 80 países participantes del estudio”.
A eso se suma que “el 46% de los alumnos argentinos reportó distraerse por el uso de dispositivos por parte de sus compañeros”, siendo el registro más elevado a nivel mundial.
Agregan que en el informe 2024 del Observatorio Argentinos por la Educación, señala que el 37,6% de los estudiantes nunca desactiva las notificaciones durante las horas de clase, siendo este uno de los porcentajes más altos registrados a escala internacional.
Estos datos se corresponden con el desempeño académico, ya que según las pruebas PISA del 2022, “el 72,7% de los estudiantes argentinos no alcanzó el nivel mínimo esperado en Matemáticas”.
Otras provincias
Otro de los puntos de la fundamentación informa que en Argentina varias provincias ya restringen el uso de los teléfonos celulares en las aulas. Ellas son Buenos Aires, Catamarca, Salta, Neuquén, Tucumán, La Pampa y CABA.

En la sesión de este jueves 4, los diputados aprobaron la iniciativa presentada por Juan Pais, por la cual se restringe el uso de teléfonos móviles y dispositivos tecnológicos en las aulas, durante el dictado de clases.
Con el acompañamiento de casi todos los legisladores, el único que votó en contra fue el diputado de la Izquierda Juan Aquino, quedó aprobada la normativa que debe comenzar a implementarse a los 30 días de su publicación.
En su articulado se establece que, para nivel inicial, el uso de celulares por parte del personal docente y auxiliar es solo para fines pedagógicos, institucionales, administrativos y situaciones de emergencia.
En nivel primario, los estudiantes tienen prohibido su utilización durante el horario de clases, salvo autorización expresa del docente.
En secundaria, el uso de celulares queda restringido exclusivamente a fines pedagógicos, con planificación previa y autorización del docente.
Se aclara que quedan exceptuados de la restricción aquellos estudiantes que por razones de salud o condiciones especiales de aprendizaje acreditadas, requieran el uso de dispositivos tecnológicos como herramientas de apoyo.
En sus fundamentos, los legisladores sostienen que la UNESCO “advirtió sobre las consecuencias del excesivo uso de la tecnología, especialmente de celulares y computadoras en el aprendizaje de los estudiantes”.
“El uso de celulares y computadoras interrumpe la actividad de aprendizaje de los niños y jóvenes, no solamente en las aulas sino también en sus hogares. Un análisis que incluyó a alumnos desde el nivel preescolar hasta el superior en un total de 14 países, encontró efectos negativos en la relación entre el uso de teléfonos móviles y los resultados educativos, especialmente a nivel universitario. El declive se atribuyó principalmente a la creciente distracción y al tiempo dedicado a actividades no académicas durante las horas de estudio”.
Además, “el uso de celulares en las aulas lleva a que los alumnos se involucren en actividades no relacionadas con el ámbito educativo, lo que afecta su capacidad de recordar y comprender información. Incluso cuando los estudiantes se distraen durante un corto período de tiempo, le lleva hasta 20 minutos volver a enfocarse en el contenido del estudio”.
También se fundamentó explicando que el 13% de los países cuentan con leyes que prohíben el uso de dispositivos en instituciones educativas. Además, otro número de países decidieron vetar el uso de ciertas aplicaciones en las escuelas para resguardar la privacidad de datos.

En Argentina los más distraídos
Según los datos de la evaluación internacional PISA 2022, “el 54% de los estudiantes argentinos de 15 años reconoció distraerse en clase por el uso de dispositivos digitales propios, posicionando al país como el de mayor índice de distracción digital entre los 80 países participantes del estudio”.
A eso se suma que “el 46% de los alumnos argentinos reportó distraerse por el uso de dispositivos por parte de sus compañeros”, siendo el registro más elevado a nivel mundial.
Agregan que en el informe 2024 del Observatorio Argentinos por la Educación, señala que el 37,6% de los estudiantes nunca desactiva las notificaciones durante las horas de clase, siendo este uno de los porcentajes más altos registrados a escala internacional.
Estos datos se corresponden con el desempeño académico, ya que según las pruebas PISA del 2022, “el 72,7% de los estudiantes argentinos no alcanzó el nivel mínimo esperado en Matemáticas”.
Otras provincias
Otro de los puntos de la fundamentación informa que en Argentina varias provincias ya restringen el uso de los teléfonos celulares en las aulas. Ellas son Buenos Aires, Catamarca, Salta, Neuquén, Tucumán, La Pampa y CABA.