Muerte de la nena atacada por un perro en Magagna: “El hecho no tiene testigos”

La fiscal que interviene, Laura Castagno, sostuvo en una entrevista con Jornada Radio, que la causa se encuentra en plena etapa investigativa y que, hasta el momento, no existen testigos presenciales del ataque que terminó con la vida de una niña de cinco años. Las pericias realizadas sobre un perro que permanece bajo resguardo serán determinantes para establecer si fue el responsable.

16 JUN 2026 - 10:40 | Actualizado 16 JUN 2026 - 12:43

La investigación por la muerte de la niña de cinco años que falleció tras sufrir un ataque en Playa Magagna, continúa avanzando en el Ministerio Público Fiscal de Rawson. La fiscal Laura Castagno brindó detalles a Jornada Radio, sobre el estado de la causa y remarcó que, pese a las numerosas versiones que circulan en redes sociales y en distintos ámbitos de la comunidad, no existen testigos directos del hecho.

“Todos conocemos el resultado de este hecho, que fue un hecho muy luctuoso. Lamentablemente se perdió la vida de una pequeña niña de muy corta edad como consecuencia del ataque de un perro”, expresó la fiscal al referirse a la tragedia ocurrida el pasado sábado.

Castaño explicó que la investigación comenzó el mismo día del hecho y aclaró que uno de los principales obstáculos es la ausencia de personas que hayan presenciado el ataque. “Este hecho no tiene testigos. Hay elementos objetivos, hay cámaras que nos permiten observar momentos previos y posteriores, incluso con audio, pero no hay ninguna persona que haya visto o apreciado el ataque”, sostuvo.

Respecto a las especulaciones sobre la identidad del animal involucrado, la fiscal desmintió información difundida en redes sociales y confirmó que las sospechas recaen sobre un perro que actualmente permanece bajo resguardo. Según detalló, pocas horas después del episodio se logró sedar al animal con la colaboración de especialistas veterinarios para obtener muestras biológicas.

“Se le extrajeron muestras de todo tipo. Se hisopó el hocico de manera externa e interna, las fauces y las patas. Todo esto forma parte de la investigación”, indicó. Los resultados de esos estudios serán cotejados con los obtenidos durante la autopsia realizada a la menor y permitirán determinar si efectivamente se trata del animal responsable.

Consultada sobre la posibilidad de que el perro hubiera actuado bajo los efectos de alguna enfermedad, Castaño señaló que esa es una de las líneas de análisis contempladas dentro de las pericias realizadas.

En relación con la situación del animal, explicó que hasta el momento no se ha identificado un propietario formal. “Todo indica que se trata de lo que comúnmente se denomina un perro comunitario. Era un animal conocido por los vecinos, alimentado por algunas personas y que permanecía habitualmente en el sector, pero sin un referente claro que pudiera ser identificado como dueño”, afirmó.

La fiscal precisó que el perro deambulaba por el complejo de Playa Magagna y era conocido por quienes frecuentan la zona, aunque insistió en que la investigación continúa abierta para determinar si existía alguna persona responsable de su cuidado.

Sobre las hipótesis que maneja la Fiscalía, Castagno aseguró que ninguna posibilidad ha sido descartada. Sin embargo, aclaró que hasta ahora no existen elementos objetivos que permitan sospechar de otros animales.

Las declaraciones de familiares que sostienen que podrían haber intervenido otros perros también forman parte de la investigación. No obstante, la fiscal reiteró que la ausencia de testigos presenciales dificulta validar o descartar esas afirmaciones. “Resulta muy difícil que una persona que no pudo ver el ataque diga que ese perro es o no es, o que fueron otros animales”, explicó.

Incluso reveló que en las primeras horas posteriores al hecho se analizaron otras hipótesis debido a la gravedad de las lesiones sufridas por la niña. “Se evaluó la posibilidad de que no se tratara de un perro, sino incluso de un puma. Variantes e hipótesis hay muchas”, señaló.

No obstante, aseguró que los investigadores trabajan sobre evidencia concreta. Entre los elementos analizados se encuentran registros de cámaras de seguridad que muestran la presencia simultánea de la menor y del perro bajo sospecha en el sector considerado como la escena primaria del ataque.

Además, indicó que las características de las heridas observadas durante la autopsia serían compatibles con la contextura del animal investigado. “En principio sí”, respondió al ser consultada sobre la coincidencia entre las mordeduras y el tamaño de la boca del perro.

Otro de los aspectos que fortalece la principal hipótesis es que el animal presentaba rastros de sangre cuando fue localizado. Según explicó la fiscal, se trataba de manchas producto de transferencia y no de una cobertura total del cuerpo. “Los perros se limpian, se lamen y se refriegan contra distintas superficies. Por eso era fundamental actuar rápidamente para preservar la evidencia”, indicó.

Respecto de la posibilidad de que hayan participado varios perros, Castagno reconoció que es una hipótesis considerada, aunque la calificó como una de las más débiles dentro de la investigación actual. En ese sentido, destacó que las imágenes obtenidas hasta el momento no muestran la presencia de otros animales en el lugar y horario en que ocurrió el ataque.

La fiscal también se refirió al contacto mantenido con la familia de la víctima. Explicó que, debido al profundo impacto emocional provocado por la tragedia, las entrevistas formales se realizarán cuando los familiares se encuentren en condiciones de declarar. Mientras tanto, reciben acompañamiento a través del Servicio de Asistencia a la Víctima.

Finalmente, señaló que la causa continúa caratulada como investigación de causales de muerte, una figura habitual en este tipo de casos hasta que se logre determinar con precisión la mecánica de los hechos y, eventualmente, la existencia de responsabilidades penales o civiles.

“La investigación recién se está iniciando. Estamos trabajando sobre elementos objetivos y esperando los resultados de las pericias que serán determinantes para establecer qué fue lo que ocurrió”, concluyó.

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16 JUN 2026 - 10:40

La investigación por la muerte de la niña de cinco años que falleció tras sufrir un ataque en Playa Magagna, continúa avanzando en el Ministerio Público Fiscal de Rawson. La fiscal Laura Castagno brindó detalles a Jornada Radio, sobre el estado de la causa y remarcó que, pese a las numerosas versiones que circulan en redes sociales y en distintos ámbitos de la comunidad, no existen testigos directos del hecho.

“Todos conocemos el resultado de este hecho, que fue un hecho muy luctuoso. Lamentablemente se perdió la vida de una pequeña niña de muy corta edad como consecuencia del ataque de un perro”, expresó la fiscal al referirse a la tragedia ocurrida el pasado sábado.

Castaño explicó que la investigación comenzó el mismo día del hecho y aclaró que uno de los principales obstáculos es la ausencia de personas que hayan presenciado el ataque. “Este hecho no tiene testigos. Hay elementos objetivos, hay cámaras que nos permiten observar momentos previos y posteriores, incluso con audio, pero no hay ninguna persona que haya visto o apreciado el ataque”, sostuvo.

Respecto a las especulaciones sobre la identidad del animal involucrado, la fiscal desmintió información difundida en redes sociales y confirmó que las sospechas recaen sobre un perro que actualmente permanece bajo resguardo. Según detalló, pocas horas después del episodio se logró sedar al animal con la colaboración de especialistas veterinarios para obtener muestras biológicas.

“Se le extrajeron muestras de todo tipo. Se hisopó el hocico de manera externa e interna, las fauces y las patas. Todo esto forma parte de la investigación”, indicó. Los resultados de esos estudios serán cotejados con los obtenidos durante la autopsia realizada a la menor y permitirán determinar si efectivamente se trata del animal responsable.

Consultada sobre la posibilidad de que el perro hubiera actuado bajo los efectos de alguna enfermedad, Castaño señaló que esa es una de las líneas de análisis contempladas dentro de las pericias realizadas.

En relación con la situación del animal, explicó que hasta el momento no se ha identificado un propietario formal. “Todo indica que se trata de lo que comúnmente se denomina un perro comunitario. Era un animal conocido por los vecinos, alimentado por algunas personas y que permanecía habitualmente en el sector, pero sin un referente claro que pudiera ser identificado como dueño”, afirmó.

La fiscal precisó que el perro deambulaba por el complejo de Playa Magagna y era conocido por quienes frecuentan la zona, aunque insistió en que la investigación continúa abierta para determinar si existía alguna persona responsable de su cuidado.

Sobre las hipótesis que maneja la Fiscalía, Castagno aseguró que ninguna posibilidad ha sido descartada. Sin embargo, aclaró que hasta ahora no existen elementos objetivos que permitan sospechar de otros animales.

Las declaraciones de familiares que sostienen que podrían haber intervenido otros perros también forman parte de la investigación. No obstante, la fiscal reiteró que la ausencia de testigos presenciales dificulta validar o descartar esas afirmaciones. “Resulta muy difícil que una persona que no pudo ver el ataque diga que ese perro es o no es, o que fueron otros animales”, explicó.

Incluso reveló que en las primeras horas posteriores al hecho se analizaron otras hipótesis debido a la gravedad de las lesiones sufridas por la niña. “Se evaluó la posibilidad de que no se tratara de un perro, sino incluso de un puma. Variantes e hipótesis hay muchas”, señaló.

No obstante, aseguró que los investigadores trabajan sobre evidencia concreta. Entre los elementos analizados se encuentran registros de cámaras de seguridad que muestran la presencia simultánea de la menor y del perro bajo sospecha en el sector considerado como la escena primaria del ataque.

Además, indicó que las características de las heridas observadas durante la autopsia serían compatibles con la contextura del animal investigado. “En principio sí”, respondió al ser consultada sobre la coincidencia entre las mordeduras y el tamaño de la boca del perro.

Otro de los aspectos que fortalece la principal hipótesis es que el animal presentaba rastros de sangre cuando fue localizado. Según explicó la fiscal, se trataba de manchas producto de transferencia y no de una cobertura total del cuerpo. “Los perros se limpian, se lamen y se refriegan contra distintas superficies. Por eso era fundamental actuar rápidamente para preservar la evidencia”, indicó.

Respecto de la posibilidad de que hayan participado varios perros, Castagno reconoció que es una hipótesis considerada, aunque la calificó como una de las más débiles dentro de la investigación actual. En ese sentido, destacó que las imágenes obtenidas hasta el momento no muestran la presencia de otros animales en el lugar y horario en que ocurrió el ataque.

La fiscal también se refirió al contacto mantenido con la familia de la víctima. Explicó que, debido al profundo impacto emocional provocado por la tragedia, las entrevistas formales se realizarán cuando los familiares se encuentren en condiciones de declarar. Mientras tanto, reciben acompañamiento a través del Servicio de Asistencia a la Víctima.

Finalmente, señaló que la causa continúa caratulada como investigación de causales de muerte, una figura habitual en este tipo de casos hasta que se logre determinar con precisión la mecánica de los hechos y, eventualmente, la existencia de responsabilidades penales o civiles.

“La investigación recién se está iniciando. Estamos trabajando sobre elementos objetivos y esperando los resultados de las pericias que serán determinantes para establecer qué fue lo que ocurrió”, concluyó.