El cantautor chubutense Yoel Hernández acaba de completar una experiencia tan musical como profundamente humana. Con su gira "Uniendo Pueblos", recorrió más de 2.000 kilómetros y llevó sus canciones a pequeñas comunidades donde las propuestas culturales como las de Yoel, pocas veces llegan.
Fueron nueve presentaciones, decenas de encuentros y una colección de historias y emociones que transformaron cada parada en un recuerdo inolvidable. El entusiasmo generado por esta primera experiencia ya impulsa la realización de una segunda gira.
Todo comenzó en El Maitén, hogar de Yoel Hernández. La primera parada fue en Ñorquinco, siguió en Fofo Cahuel y
Cushamen, Paso del Sapo y Gualjaina, Aldea Epulef, Colán Conhué y Paso de Indios, para cerrar la gira en Tecka.
Yoel Hernández contó a Diario Jornada detalles de la experiencia de llevar su música a los lugares que representan al Chubut profundo.
Ñorquinco — 10 de junio
“Comenzamos en Ñorquinco, donde, además de conocer el pueblo y sus alrededores, visitamos Mina de Indios y su histórica pasarela de más de 120 años.
Por la noche participamos de un bingo show organizado por la Municipalidad, en una jornada de concientización que reunió a una gran cantidad de vecinos y artistas locales.
Allí descubrimos a una joven cantante de 15 años cuya voz nos sorprendió tanto que fue invitada a participar del próximo Festival Mi Lugar”.

Fofo Cahuel — 11 de junio
“El jueves 11, visitamos las escuelas rurales de Fofo Cahuel y Costa del Chubut. En ambos lugares fuimos recibidos con muchísimo cariño.
En Costa del Chubut compartimos además una jornada muy especial junto a dos veteranos de Malvinas, con quienes conversamos y compartimos momentos inolvidables junto a los chicos que hacía mucho tiempo esperaban nuestra visita”.
Cushamen — 11 de junio
“Por la noche llegamos a Cushamen, donde realizamos un multitudinario encuentro en la Escuela Nº 38. Los niños cantaron “Banderita de mi Escuela” y también compartimos escenario con artistas locales. Allí conocimos a dos pequeños hermanos músicos, acordeonista y guitarrista, a quienes también invitamos a formar parte del próximo Festival Mi Lugar”.

Paso del Sapo — 12 de junio
“Con la gira llegamos a Paso del Sapo, donde recorrimos la localidad y compartimos con los vecinos, aprendiendo mucho sobre su historia y su gente.
Esa noche nos presentamos en Gualjaina, en una jornada marcada por el incendio de la vivienda de una familia del pueblo. Aunque se evaluó suspender el espectáculo, finalmente decidimos realizarlo en respeto a la gran cantidad de personas que aguardaban el encuentro, dedicando la noche a la familia afectada y acompañándolos con un mensaje de solidaridad”.

Aldea Epulef — 13 de junio
“Uno de los momentos más conmovedores de toda la gira fue la visita a Aldea Epulef. La comunidad nos abrió las puertas de su escuela y de su corazón.
Tuvimos la posibilidad de conocer el sitio sagrado donde se realiza el Camaruco, una experiencia cargada de espiritualidad y significado, que nos permitió acercarnos aún más a la cultura mapuche-tehuelche”.
Colán Conhué y Paso de Indios — 13 de junio
“El sábado 13 visitamos Colán Conhué, donde compartimos con artesanos y productores locales, además de disfrutar de un encuentro fraterno junto a los vecinos.
Esa misma noche cerramos la jornada en Paso de Indios, con un gran espectáculo en la Escuela Nº 777, repleta de familias y niños que volvieron a emocionarnos cantando nuestras canciones”.
Tecka — 14 de junio
“Finalmente, culminamos la gira en Tecka. Allí vivimos otro de los momentos más emotivos, cuando integrantes de una comunidad mapuche nos dedicaron palabras que nos conmovieron hasta las lágrimas. Llegamos al final cansados físicamente, pero con el corazón lleno de gratitud”.
Yoel Hernández, completó su apreciación de la gira Uniendo Pueblos, afirmando que “esta propuesta nos confirmó que en los pueblos pequeños hay una riqueza humana inmensa, y nos dejó la certeza de que seguiremos recorriendo cada rincón de nuestra provincia para encontrarnos con su gente, sus historias y su identidad”.

El cantautor chubutense Yoel Hernández acaba de completar una experiencia tan musical como profundamente humana. Con su gira "Uniendo Pueblos", recorrió más de 2.000 kilómetros y llevó sus canciones a pequeñas comunidades donde las propuestas culturales como las de Yoel, pocas veces llegan.
Fueron nueve presentaciones, decenas de encuentros y una colección de historias y emociones que transformaron cada parada en un recuerdo inolvidable. El entusiasmo generado por esta primera experiencia ya impulsa la realización de una segunda gira.
Todo comenzó en El Maitén, hogar de Yoel Hernández. La primera parada fue en Ñorquinco, siguió en Fofo Cahuel y
Cushamen, Paso del Sapo y Gualjaina, Aldea Epulef, Colán Conhué y Paso de Indios, para cerrar la gira en Tecka.
Yoel Hernández contó a Diario Jornada detalles de la experiencia de llevar su música a los lugares que representan al Chubut profundo.
Ñorquinco — 10 de junio
“Comenzamos en Ñorquinco, donde, además de conocer el pueblo y sus alrededores, visitamos Mina de Indios y su histórica pasarela de más de 120 años.
Por la noche participamos de un bingo show organizado por la Municipalidad, en una jornada de concientización que reunió a una gran cantidad de vecinos y artistas locales.
Allí descubrimos a una joven cantante de 15 años cuya voz nos sorprendió tanto que fue invitada a participar del próximo Festival Mi Lugar”.

Fofo Cahuel — 11 de junio
“El jueves 11, visitamos las escuelas rurales de Fofo Cahuel y Costa del Chubut. En ambos lugares fuimos recibidos con muchísimo cariño.
En Costa del Chubut compartimos además una jornada muy especial junto a dos veteranos de Malvinas, con quienes conversamos y compartimos momentos inolvidables junto a los chicos que hacía mucho tiempo esperaban nuestra visita”.
Cushamen — 11 de junio
“Por la noche llegamos a Cushamen, donde realizamos un multitudinario encuentro en la Escuela Nº 38. Los niños cantaron “Banderita de mi Escuela” y también compartimos escenario con artistas locales. Allí conocimos a dos pequeños hermanos músicos, acordeonista y guitarrista, a quienes también invitamos a formar parte del próximo Festival Mi Lugar”.

Paso del Sapo — 12 de junio
“Con la gira llegamos a Paso del Sapo, donde recorrimos la localidad y compartimos con los vecinos, aprendiendo mucho sobre su historia y su gente.
Esa noche nos presentamos en Gualjaina, en una jornada marcada por el incendio de la vivienda de una familia del pueblo. Aunque se evaluó suspender el espectáculo, finalmente decidimos realizarlo en respeto a la gran cantidad de personas que aguardaban el encuentro, dedicando la noche a la familia afectada y acompañándolos con un mensaje de solidaridad”.

Aldea Epulef — 13 de junio
“Uno de los momentos más conmovedores de toda la gira fue la visita a Aldea Epulef. La comunidad nos abrió las puertas de su escuela y de su corazón.
Tuvimos la posibilidad de conocer el sitio sagrado donde se realiza el Camaruco, una experiencia cargada de espiritualidad y significado, que nos permitió acercarnos aún más a la cultura mapuche-tehuelche”.
Colán Conhué y Paso de Indios — 13 de junio
“El sábado 13 visitamos Colán Conhué, donde compartimos con artesanos y productores locales, además de disfrutar de un encuentro fraterno junto a los vecinos.
Esa misma noche cerramos la jornada en Paso de Indios, con un gran espectáculo en la Escuela Nº 777, repleta de familias y niños que volvieron a emocionarnos cantando nuestras canciones”.
Tecka — 14 de junio
“Finalmente, culminamos la gira en Tecka. Allí vivimos otro de los momentos más emotivos, cuando integrantes de una comunidad mapuche nos dedicaron palabras que nos conmovieron hasta las lágrimas. Llegamos al final cansados físicamente, pero con el corazón lleno de gratitud”.
Yoel Hernández, completó su apreciación de la gira Uniendo Pueblos, afirmando que “esta propuesta nos confirmó que en los pueblos pequeños hay una riqueza humana inmensa, y nos dejó la certeza de que seguiremos recorriendo cada rincón de nuestra provincia para encontrarnos con su gente, sus historias y su identidad”.