La Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) decidió avanzar con una denuncia ante la Justicia Federal luego de que dos personas vandalizaran el mural histórico del Che Guevara ubicado en la sede Trelew.
Para la conducción universitaria, el hecho no constituye una discusión sobre símbolos o posiciones políticas, sino una vulneración de las normas de convivencia institucional y un acto de violencia contra la comunidad educativa.
El delegado zonal de la sede Trelew, Gabriel Yapur, manifestó en una entrevista con Jornada Radio su preocupación por lo sucedido y explicó que el Consejo Zonal, máximo órgano de la sede, sesionó de manera extraordinaria para expresar un enérgico repudio a lo ocurrido y respaldar el inicio de las acciones judiciales.
Según detalló, la presentación será realizada ante la Fiscalía Federal de Rawson por daños a bienes de la institución, intimidación y otros hechos que puedan surgir durante la investigación.
Yapur explicó que el episodio ocurrió alrededor de las 8.30 de la mañana, cuando dos personas ingresaron al edificio y comenzaron a cubrir con pintura el mural histórico. Aprovecharon, indicó, una franja horaria en la que la sede no contaba con personal de seguridad como consecuencia de los recortes presupuestarios aplicados en 2023, que redujeron en un 25 por ciento el servicio de vigilancia.
El delegado remarcó que quienes protagonizaron la intervención no pertenecen a la comunidad universitaria ni a la provincia del Chubut. Señaló que ambos provienen de Río Negro y que no era la primera vez que concurrían a la sede. De hecho, recordó que durante su gestión ya habían protagonizado otros episodios similares.
Sin embargo, insistió en que el eje del conflicto no pasa por la figura representada en el mural.
"El problema no es si el mural es del Che Guevara o no. Es un mural histórico de la sede que fue aprobado por el Consejo Zonal hace décadas. Lo que no podemos permitir es que personas ajenas a la universidad entren y hagan lo que quieran dentro de una institución pública", sostuvo.
Yapur recordó que la universidad funciona bajo normas democráticas y que cualquier intervención sobre los espacios comunes debe atravesar los mecanismos institucionales establecidos. El mural, explicó, fue realizado en la década del noventa y aprobado formalmente por las autoridades universitarias de ese momento.
Durante la jornada, la situación fue escalando. Según relató, las personas involucradas recorrieron distintos sectores del edificio transmitiendo en vivo por redes sociales, filmando a estudiantes, docentes y trabajadores no docentes sin autorización.
Incluso, afirmó que intentaron ingresar a aulas donde se estaban desarrollando clases y talleres, entre ellos actividades destinadas a adultos mayores, generando momentos de tensión e incertidumbre.
"Lo que buscan es la provocación permanente. No existe la posibilidad de mantener un diálogo cordial porque todo el tiempo están grabando, intimidando y buscando una reacción para exponerla en las redes sociales", expresó.
El delegado indicó que él mismo intentó dialogar con los responsables en su oficina para explicarles que cualquier propuesta de modificación debía canalizarse por las vías institucionales. Les planteó que podían presentar una iniciativa ante el Consejo Zonal para que fuera debatida democráticamente, pero aseguró que rechazaron cualquier instancia de diálogo.
"La universidad respeta todas las opiniones e ideas. Lo que cuestionamos son las formas. Nadie puede ingresar a una institución pública y modificar un espacio por decisión propia", afirmó.
Ante la persistencia de la situación, las autoridades solicitaron la intervención policial para retirar a las personas del edificio. Sin embargo, pocos minutos después regresaron nuevamente a la sede.
Yapur explicó que la actuación policial estuvo condicionada por la jurisdicción federal que poseen las universidades nacionales, lo que obligó a coordinar la intervención con las fuerzas provinciales mientras se establecía contacto con la Policía Federal.
Otro de los aspectos que preocupa a las autoridades es la exposición pública de integrantes de la comunidad universitaria. Según indicó, los responsables del hecho difundieron imágenes y datos personales de estudiantes y trabajadores a través de redes sociales, generando situaciones de hostigamiento.
"Una autoridad puede estar más acostumbrada a la exposición pública, pero hay docentes, no docentes y estudiantes que nunca vivieron una situación semejante y se encontraron de repente siendo filmados y exhibidos en redes sociales, con comentarios violentos", señaló.
Frente a este escenario, la universidad resolvió reforzar las medidas de seguridad. Desde este martes la sede cuenta con vigilancia durante las 24 horas, una de las primeras decisiones adoptadas mientras avanza la presentación judicial.
Finalmente, Yapur buscó transmitir tranquilidad a la comunidad universitaria y aseguró que la prioridad es garantizar que estudiantes, docentes y trabajadores puedan desarrollar sus actividades con normalidad.
"La sede Trelew es un espacio abierto para toda la comunidad, donde la gente viene a estudiar y trabajar. No vamos a permitir que acciones de este tipo alteren esa convivencia ni el funcionamiento de una institución que se rige por normas democráticas y el respeto entre todos sus integrantes", concluyó.

La Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) decidió avanzar con una denuncia ante la Justicia Federal luego de que dos personas vandalizaran el mural histórico del Che Guevara ubicado en la sede Trelew.
Para la conducción universitaria, el hecho no constituye una discusión sobre símbolos o posiciones políticas, sino una vulneración de las normas de convivencia institucional y un acto de violencia contra la comunidad educativa.
El delegado zonal de la sede Trelew, Gabriel Yapur, manifestó en una entrevista con Jornada Radio su preocupación por lo sucedido y explicó que el Consejo Zonal, máximo órgano de la sede, sesionó de manera extraordinaria para expresar un enérgico repudio a lo ocurrido y respaldar el inicio de las acciones judiciales.
Según detalló, la presentación será realizada ante la Fiscalía Federal de Rawson por daños a bienes de la institución, intimidación y otros hechos que puedan surgir durante la investigación.
Yapur explicó que el episodio ocurrió alrededor de las 8.30 de la mañana, cuando dos personas ingresaron al edificio y comenzaron a cubrir con pintura el mural histórico. Aprovecharon, indicó, una franja horaria en la que la sede no contaba con personal de seguridad como consecuencia de los recortes presupuestarios aplicados en 2023, que redujeron en un 25 por ciento el servicio de vigilancia.
El delegado remarcó que quienes protagonizaron la intervención no pertenecen a la comunidad universitaria ni a la provincia del Chubut. Señaló que ambos provienen de Río Negro y que no era la primera vez que concurrían a la sede. De hecho, recordó que durante su gestión ya habían protagonizado otros episodios similares.
Sin embargo, insistió en que el eje del conflicto no pasa por la figura representada en el mural.
"El problema no es si el mural es del Che Guevara o no. Es un mural histórico de la sede que fue aprobado por el Consejo Zonal hace décadas. Lo que no podemos permitir es que personas ajenas a la universidad entren y hagan lo que quieran dentro de una institución pública", sostuvo.
Yapur recordó que la universidad funciona bajo normas democráticas y que cualquier intervención sobre los espacios comunes debe atravesar los mecanismos institucionales establecidos. El mural, explicó, fue realizado en la década del noventa y aprobado formalmente por las autoridades universitarias de ese momento.
Durante la jornada, la situación fue escalando. Según relató, las personas involucradas recorrieron distintos sectores del edificio transmitiendo en vivo por redes sociales, filmando a estudiantes, docentes y trabajadores no docentes sin autorización.
Incluso, afirmó que intentaron ingresar a aulas donde se estaban desarrollando clases y talleres, entre ellos actividades destinadas a adultos mayores, generando momentos de tensión e incertidumbre.
"Lo que buscan es la provocación permanente. No existe la posibilidad de mantener un diálogo cordial porque todo el tiempo están grabando, intimidando y buscando una reacción para exponerla en las redes sociales", expresó.
El delegado indicó que él mismo intentó dialogar con los responsables en su oficina para explicarles que cualquier propuesta de modificación debía canalizarse por las vías institucionales. Les planteó que podían presentar una iniciativa ante el Consejo Zonal para que fuera debatida democráticamente, pero aseguró que rechazaron cualquier instancia de diálogo.
"La universidad respeta todas las opiniones e ideas. Lo que cuestionamos son las formas. Nadie puede ingresar a una institución pública y modificar un espacio por decisión propia", afirmó.
Ante la persistencia de la situación, las autoridades solicitaron la intervención policial para retirar a las personas del edificio. Sin embargo, pocos minutos después regresaron nuevamente a la sede.
Yapur explicó que la actuación policial estuvo condicionada por la jurisdicción federal que poseen las universidades nacionales, lo que obligó a coordinar la intervención con las fuerzas provinciales mientras se establecía contacto con la Policía Federal.
Otro de los aspectos que preocupa a las autoridades es la exposición pública de integrantes de la comunidad universitaria. Según indicó, los responsables del hecho difundieron imágenes y datos personales de estudiantes y trabajadores a través de redes sociales, generando situaciones de hostigamiento.
"Una autoridad puede estar más acostumbrada a la exposición pública, pero hay docentes, no docentes y estudiantes que nunca vivieron una situación semejante y se encontraron de repente siendo filmados y exhibidos en redes sociales, con comentarios violentos", señaló.
Frente a este escenario, la universidad resolvió reforzar las medidas de seguridad. Desde este martes la sede cuenta con vigilancia durante las 24 horas, una de las primeras decisiones adoptadas mientras avanza la presentación judicial.
Finalmente, Yapur buscó transmitir tranquilidad a la comunidad universitaria y aseguró que la prioridad es garantizar que estudiantes, docentes y trabajadores puedan desarrollar sus actividades con normalidad.
"La sede Trelew es un espacio abierto para toda la comunidad, donde la gente viene a estudiar y trabajar. No vamos a permitir que acciones de este tipo alteren esa convivencia ni el funcionamiento de una institución que se rige por normas democráticas y el respeto entre todos sus integrantes", concluyó.