Salarios: nueve de cada 10 argentinos perdió contra la inflación

Un relevamiento señaló que el 50,2% de la población se autopercibe de clase baja, el 86,1% asegura que sus ingresos no logran seguir el ritmo de los precios y seis de cada diez hogares no llegan con su sueldo hasta fin de mes.

13 JUL 2026 - 13:04 | Actualizado 13 JUL 2026 - 13:11

La situación económica continúa condicionando la percepción de los argentinos sobre su nivel de vida.

Según un informe el 50,2% de la población se considera de clase baja, mientras que el 86,1% sostiene que su salario perdió frente a la inflación y el 61% asegura que sus ingresos alcanzan, como máximo, hasta el día 20 de cada mes.

El estudio pertenece al último Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora, que refleja que la percepción sobre la situación económica trasciende las estadísticas oficiales y se traduce en dificultades concretas para sostener el poder adquisitivo.

Apenas el 10,5% de los encuestados se identifica como parte de la clase alta, mientras que cerca de cuatro de cada diez se consideran de clase media.

El salario sigue sin recuperar terreno

Uno de los principales datos del informe muestra que ocho de cada diez argentinos consideran que sus ingresos no lograron acompañar la inflación.

El porcentaje se mantiene prácticamente sin cambios desde marzo y apenas por debajo del máximo registrado en abril (86,6%), lo que, según la consultora, evidencia que la percepción de pérdida de poder de compra continúa instalada.

El fenómeno atraviesa incluso a quienes respaldan al Gobierno. Entre los votantes oficialistas, el 70,2% afirma que su salario pierde frente a la inflación, mientras que entre quienes se identifican con la oposición ese porcentaje asciende al 96,6%.

Seis de cada diez no llegan a fin de mes

El deterioro de los ingresos también se refleja en la capacidad para afrontar los gastos mensuales.

De acuerdo con el relevamiento, el 61% de los consultados asegura que el dinero le alcanza, como máximo, hasta el día 20 del mes, mientras que solo el 13% afirma llegar a fin de mes y además poder ahorrar. Las diferencias son marcadas según la autopercepción de clase social.

Entre quienes se consideran de clase alta, apenas el 11,8% reconoce quedarse sin ingresos antes del día 20. En la clase media, ese porcentaje asciende al 43%, mientras que entre quienes se identifican como clase baja llega al 86,1%.

Crece la desconfianza sobre la inflación oficial

El informe también revela un alto nivel de escepticismo respecto de las estadísticas oficiales. El 68,8% de los encuestados considera que el índice de inflación publicado por el INDEC no refleja el aumento de precios que percibe en su vida cotidiana.

Entre quienes se consideran de clase baja, ese nivel de desconfianza se acerca al 84%. A su vez, el 55,1% cree que "lo peor está por venir" en materia económica, mientras que solo el 24% considera que la etapa más difícil ya quedó atrás.

La percepción también cambia según la identificación política. Entre los votantes de Javier Milei, el 55,4% sostiene que lo peor ya pasó, mientras que entre quienes apoyan a la oposición apenas el 3,4% comparte esa visión.

La corrupción desplazó a la economía

Al consultar de manera espontánea cuál es el principal problema del país, la corrupción aparece en primer lugar, seguida por la figura de Javier Milei y luego por la economía.

Cuando la pregunta se formula con opciones predeterminadas, la corrupción también encabeza el ranking de preocupaciones con 51,3%, seguida por los ingresos y salarios (48,2%) y la incertidumbre económica (37,1%).

Pese al deterioro económico reflejado en el estudio, la imagen del Gobierno mostró un leve cambio respecto de los meses anteriores.

La desaprobación de la gestión de Javier Milei descendió de 61,2% en mayo a 56,6% en junio, mientras que la aprobación pasó de 32,2% a 33,2%, interrumpiendo una tendencia negativa que se había mantenido durante cuatro meses consecutivos.

Según el análisis de la consultora, el freno en la caída de la imagen presidencial no responde todavía a una mejora en la situación económica, sino a que una parte importante de la sociedad habría incorporado el ajuste como parte del escenario actual.

Fuente: Ámbito Financiero.

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13 JUL 2026 - 13:04

La situación económica continúa condicionando la percepción de los argentinos sobre su nivel de vida.

Según un informe el 50,2% de la población se considera de clase baja, mientras que el 86,1% sostiene que su salario perdió frente a la inflación y el 61% asegura que sus ingresos alcanzan, como máximo, hasta el día 20 de cada mes.

El estudio pertenece al último Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora, que refleja que la percepción sobre la situación económica trasciende las estadísticas oficiales y se traduce en dificultades concretas para sostener el poder adquisitivo.

Apenas el 10,5% de los encuestados se identifica como parte de la clase alta, mientras que cerca de cuatro de cada diez se consideran de clase media.

El salario sigue sin recuperar terreno

Uno de los principales datos del informe muestra que ocho de cada diez argentinos consideran que sus ingresos no lograron acompañar la inflación.

El porcentaje se mantiene prácticamente sin cambios desde marzo y apenas por debajo del máximo registrado en abril (86,6%), lo que, según la consultora, evidencia que la percepción de pérdida de poder de compra continúa instalada.

El fenómeno atraviesa incluso a quienes respaldan al Gobierno. Entre los votantes oficialistas, el 70,2% afirma que su salario pierde frente a la inflación, mientras que entre quienes se identifican con la oposición ese porcentaje asciende al 96,6%.

Seis de cada diez no llegan a fin de mes

El deterioro de los ingresos también se refleja en la capacidad para afrontar los gastos mensuales.

De acuerdo con el relevamiento, el 61% de los consultados asegura que el dinero le alcanza, como máximo, hasta el día 20 del mes, mientras que solo el 13% afirma llegar a fin de mes y además poder ahorrar. Las diferencias son marcadas según la autopercepción de clase social.

Entre quienes se consideran de clase alta, apenas el 11,8% reconoce quedarse sin ingresos antes del día 20. En la clase media, ese porcentaje asciende al 43%, mientras que entre quienes se identifican como clase baja llega al 86,1%.

Crece la desconfianza sobre la inflación oficial

El informe también revela un alto nivel de escepticismo respecto de las estadísticas oficiales. El 68,8% de los encuestados considera que el índice de inflación publicado por el INDEC no refleja el aumento de precios que percibe en su vida cotidiana.

Entre quienes se consideran de clase baja, ese nivel de desconfianza se acerca al 84%. A su vez, el 55,1% cree que "lo peor está por venir" en materia económica, mientras que solo el 24% considera que la etapa más difícil ya quedó atrás.

La percepción también cambia según la identificación política. Entre los votantes de Javier Milei, el 55,4% sostiene que lo peor ya pasó, mientras que entre quienes apoyan a la oposición apenas el 3,4% comparte esa visión.

La corrupción desplazó a la economía

Al consultar de manera espontánea cuál es el principal problema del país, la corrupción aparece en primer lugar, seguida por la figura de Javier Milei y luego por la economía.

Cuando la pregunta se formula con opciones predeterminadas, la corrupción también encabeza el ranking de preocupaciones con 51,3%, seguida por los ingresos y salarios (48,2%) y la incertidumbre económica (37,1%).

Pese al deterioro económico reflejado en el estudio, la imagen del Gobierno mostró un leve cambio respecto de los meses anteriores.

La desaprobación de la gestión de Javier Milei descendió de 61,2% en mayo a 56,6% en junio, mientras que la aprobación pasó de 32,2% a 33,2%, interrumpiendo una tendencia negativa que se había mantenido durante cuatro meses consecutivos.

Según el análisis de la consultora, el freno en la caída de la imagen presidencial no responde todavía a una mejora en la situación económica, sino a que una parte importante de la sociedad habría incorporado el ajuste como parte del escenario actual.

Fuente: Ámbito Financiero.