El reclamo que vienen realizando la dirigencia y afiliados a la UOCRA en el ingreso al muelle Almirante Storni tuvo un capítulo de enfrentamientos, empujones y acusaciones verbales. Este miércoles los constructores arribaron con el fin de continuar con el reclamo para incorporar trabajadores locales en la obra de la terminal portuaria.
A diferencia de los días anteriores, a media mañana se acercó una importante columna de estibadores que llegaron con el fin de evitar que se bloquease el ingreso al muelle. Allí la actividad de descarga es importante por la presencia de barcos amarrados que están descargando la materia prima y, además, realizando las tareas de reaprovisionamiento.
Ante esto se generó un ida y vuelta entre los dirigentes que allí estaban. Desde la UOCRA se les intentaba explicar que la intención era continuar con su reclamo para la incorporación de mano de obra desocupada y exigir una intervención a las autoridades del puerto.
Esto no habría sido aceptado por los estibadores que exigieron la salida del lugar con el fin de garantizar la normal operatoria de la terminal portuaria. Los intentos de explicación de la dirigencia de la construcción encontraron como respuesta la postura que desde el SUPA no iban a permitir que nadie lo cerrase.
La situación fue in creyendo con gritos, exabruptos y acusaciones hasta que la situación escaló hasta los empujones y algunos golpes que volaron entre los presentes. El número de estibadores superaba holgadamente a los constructores que se vieron superados hasta el punto de retroceder hasta ruta provincial 1 donde permanecieron allí. Por otra parte, los estibadores se los podía observar reunidos y manifestándose en los diferentes centros de contratación donde resaltaban la defensa realizada del puerto.
El reclamo que vienen realizando la dirigencia y afiliados a la UOCRA en el ingreso al muelle Almirante Storni tuvo un capítulo de enfrentamientos, empujones y acusaciones verbales. Este miércoles los constructores arribaron con el fin de continuar con el reclamo para incorporar trabajadores locales en la obra de la terminal portuaria.
A diferencia de los días anteriores, a media mañana se acercó una importante columna de estibadores que llegaron con el fin de evitar que se bloquease el ingreso al muelle. Allí la actividad de descarga es importante por la presencia de barcos amarrados que están descargando la materia prima y, además, realizando las tareas de reaprovisionamiento.
Ante esto se generó un ida y vuelta entre los dirigentes que allí estaban. Desde la UOCRA se les intentaba explicar que la intención era continuar con su reclamo para la incorporación de mano de obra desocupada y exigir una intervención a las autoridades del puerto.
Esto no habría sido aceptado por los estibadores que exigieron la salida del lugar con el fin de garantizar la normal operatoria de la terminal portuaria. Los intentos de explicación de la dirigencia de la construcción encontraron como respuesta la postura que desde el SUPA no iban a permitir que nadie lo cerrase.
La situación fue in creyendo con gritos, exabruptos y acusaciones hasta que la situación escaló hasta los empujones y algunos golpes que volaron entre los presentes. El número de estibadores superaba holgadamente a los constructores que se vieron superados hasta el punto de retroceder hasta ruta provincial 1 donde permanecieron allí. Por otra parte, los estibadores se los podía observar reunidos y manifestándose en los diferentes centros de contratación donde resaltaban la defensa realizada del puerto.