Estudiantes de Río Cuarto tendrá este lunes una nueva oportunidad para volver a sonreír en el Torneo Clausura. Desde las 14.45, recibirá a Atlético Tucumán en el estadio Antonio Candini, por la quinta fecha, en un partido que aparece como una prueba importante para el equipo dirigido por Rubén Forestello.
El León del Imperio comenzó el segundo semestre con una victoria 1-0 ante Tigre que renovó expectativas. Sin embargo, después no logró sostener ese envión: perdió 3-0 con Argentinos, empató ante Banfield y viene de caer 2-1 frente a Independiente Rivadavia en Mendoza.
Con cuatro puntos, necesita volver a sumar de a tres para alejarse de la zona baja y, sobre todo, para confirmar algunas señales positivas que viene mostrando desde lo futbolístico.
Más allá de los números, en Estudiantes hay una sensación diferente respecto de otros momentos. El equipo de Forestello todavía tiene cuentas pendientes en cuanto a resultados, pero de a poco logró mostrar una identidad más definida.
En las últimas presentaciones se animó a jugar de igual a igual ante rivales de jerarquía y consiguió sostener por más tiempo buenos pasajes de juego.
Forestello tendría en mente un equipo con Lucas Bruera en el arco; Gonzalo González, Matías Valenti, Sergio Ojeda y Facundo Cobos en defensa; Francisco Romero, Siro Rosané, Agustín Quiroga y Tomás González en el mediocampo; y Mauro Valiente junto a Yeison Moreno en ataque.
Del otro lado estará un Atlético Tucumán que llega con cinco puntos y también necesita reencontrarse con la victoria en el campeonato. El Decano viene de perder 2-1 ante Sarmiento de Junín, aunque pocos días antes había conseguido una inyección anímica importante en la Copa Argentina.
En Rosario, Atlético goleó 4-0 a Independiente por los octavos de final, con dos goles de Nicolás Laméndola y tantos de Manuel Brondo y Franco Nicola. El triunfo le permitió avanzar a los cuartos de final, donde enfrentará al ganador del cruce entre Aldosivi e Independiente Rivadavia.
Pero ahora la historia es otra. El conjunto dirigido por Julio César Falcioni necesita trasladar esa confianza copera al torneo y volver a sumar de a tres.
Así, el Candini será escenario de un duelo entre dos equipos con urgencias similares. Estudiantes sabe que no puede dejar pasar otra oportunidad. El objetivo inmediato es ganar, despegarse de la zona baja y conseguir que esas señales de crecimiento que muestra el equipo empiecen, finalmente, a verse reflejadas en la tabla.
Fuente: La Voz del Interior.
Estudiantes de Río Cuarto tendrá este lunes una nueva oportunidad para volver a sonreír en el Torneo Clausura. Desde las 14.45, recibirá a Atlético Tucumán en el estadio Antonio Candini, por la quinta fecha, en un partido que aparece como una prueba importante para el equipo dirigido por Rubén Forestello.
El León del Imperio comenzó el segundo semestre con una victoria 1-0 ante Tigre que renovó expectativas. Sin embargo, después no logró sostener ese envión: perdió 3-0 con Argentinos, empató ante Banfield y viene de caer 2-1 frente a Independiente Rivadavia en Mendoza.
Con cuatro puntos, necesita volver a sumar de a tres para alejarse de la zona baja y, sobre todo, para confirmar algunas señales positivas que viene mostrando desde lo futbolístico.
Más allá de los números, en Estudiantes hay una sensación diferente respecto de otros momentos. El equipo de Forestello todavía tiene cuentas pendientes en cuanto a resultados, pero de a poco logró mostrar una identidad más definida.
En las últimas presentaciones se animó a jugar de igual a igual ante rivales de jerarquía y consiguió sostener por más tiempo buenos pasajes de juego.
Forestello tendría en mente un equipo con Lucas Bruera en el arco; Gonzalo González, Matías Valenti, Sergio Ojeda y Facundo Cobos en defensa; Francisco Romero, Siro Rosané, Agustín Quiroga y Tomás González en el mediocampo; y Mauro Valiente junto a Yeison Moreno en ataque.
Del otro lado estará un Atlético Tucumán que llega con cinco puntos y también necesita reencontrarse con la victoria en el campeonato. El Decano viene de perder 2-1 ante Sarmiento de Junín, aunque pocos días antes había conseguido una inyección anímica importante en la Copa Argentina.
En Rosario, Atlético goleó 4-0 a Independiente por los octavos de final, con dos goles de Nicolás Laméndola y tantos de Manuel Brondo y Franco Nicola. El triunfo le permitió avanzar a los cuartos de final, donde enfrentará al ganador del cruce entre Aldosivi e Independiente Rivadavia.
Pero ahora la historia es otra. El conjunto dirigido por Julio César Falcioni necesita trasladar esa confianza copera al torneo y volver a sumar de a tres.
Así, el Candini será escenario de un duelo entre dos equipos con urgencias similares. Estudiantes sabe que no puede dejar pasar otra oportunidad. El objetivo inmediato es ganar, despegarse de la zona baja y conseguir que esas señales de crecimiento que muestra el equipo empiecen, finalmente, a verse reflejadas en la tabla.
Fuente: La Voz del Interior.