Alertan por el buceo ilegal con ballenas en Madryn

Un video captado por un dron muestra a dos buceadores muy cerca de un ejemplar acompañado por una cría. Ocurrió en la zona de Playa Paraná. Advierten que la actividad no está permitida y reclaman controles para evitar que se multiplique.


18 AGO 2026 - 18:38 | Actualizado 18 AGO 2026 - 19:03

La aparición de un video registrado con un dron, en el que se observa a personas buceando muy cerca de una ballena franca y una cría en la zona de Playa Paraná, en cercanías a Puerto Madryn, encendió la alarma entre guías de turismo de la ciudad del Golfo.

La preocupación no está puesta solamente en la escena puntual, sino en el riesgo de que una práctica que no está habilitada termine convirtiéndose en algo habitual.


María Leoni Gaffet, reconocida guía de turismo de la zona, sostuvo en una entrevista con Jornada Radio que quienes trabajan con visitantes también cumplen un rol como “agentes de conservación” y planteó la necesidad de que las autoridades intervengan antes de que la situación escale.

“No existe el buceo o snorkeling con ballenas. Sí con lobos”, remarcó, quien cuestionó que una escuela de buceo pueda acercarse de esta manera a los cetáceos. Según explicó, en la zona de Playa Paraná hay una importante presencia de ballenas con crías y algunas personas estarían esperando que los animales se aproximen para ingresar al agua y acercarse a ellas.

La advertencia apunta también a un eventual efecto contagio. “Si permiten que esta escuela de buceo se acerque a los animales, en tres semanas tenemos sesenta personas haciendo lo mismo si no hay una reacción oficial”, alertó.

Un “punto ciego”

Para Leoni Gaffet, Playa Paraná podría estar convirtiéndose en un “punto ciego” para los controles. “Ya pasó con las casillas”, señaló, en referencia a otras situaciones que, según planteó, terminaron generando preocupación en el sector.

La guía consideró necesario determinar quién tiene la responsabilidad de controlar este tipo de situaciones y reclamó la presencia de personal que pueda intervenir en el lugar. “No sé quién será el responsable, si la Provincia o el municipio, pero alguien debería estar ahí. Un guardafaunas, tal vez, que esté y controle”, sostuvo.

Leoni Gaffet, guía de turismo, habló con Jornada Radio. (Foto: Daniel Feldman / Jornada)

El reclamo tiene además una cuestión preventiva: evitar que una actividad aislada se transforme en una práctica frecuente.
“No deja de ser riesgoso”, explicó la guía de turismo. Si bien consideró que el comportamiento de las ballenas puede parecer lento y poco agresivo, advirtió que “un viraje repentino puede ser un riesgo para el buceador”.

El antecedente que preocupa

Para graficar el peligro de interactuar directamente con estos animales, la guía recordó el caso de un director de cine que contaba con autorización y un veedor durante una actividad en el agua. En determinado momento, una ballena madre se aproximó junto a su juvenil y el hombre terminó siendo desplazado violentamente fuera del agua para luego volver a caer.

“Por suerte no le pasó nada”, relató, aunque utilizó el episodio para remarcar la enorme diferencia de tamaño y fuerza entre una persona y una ballena franca.

“Somos muy dispares con estos animales. Es peligroso interactuar con ellas”, advirtió Gaffet.


18 AGO 2026 - 18:38

La aparición de un video registrado con un dron, en el que se observa a personas buceando muy cerca de una ballena franca y una cría en la zona de Playa Paraná, en cercanías a Puerto Madryn, encendió la alarma entre guías de turismo de la ciudad del Golfo.

La preocupación no está puesta solamente en la escena puntual, sino en el riesgo de que una práctica que no está habilitada termine convirtiéndose en algo habitual.


María Leoni Gaffet, reconocida guía de turismo de la zona, sostuvo en una entrevista con Jornada Radio que quienes trabajan con visitantes también cumplen un rol como “agentes de conservación” y planteó la necesidad de que las autoridades intervengan antes de que la situación escale.

“No existe el buceo o snorkeling con ballenas. Sí con lobos”, remarcó, quien cuestionó que una escuela de buceo pueda acercarse de esta manera a los cetáceos. Según explicó, en la zona de Playa Paraná hay una importante presencia de ballenas con crías y algunas personas estarían esperando que los animales se aproximen para ingresar al agua y acercarse a ellas.

La advertencia apunta también a un eventual efecto contagio. “Si permiten que esta escuela de buceo se acerque a los animales, en tres semanas tenemos sesenta personas haciendo lo mismo si no hay una reacción oficial”, alertó.

Un “punto ciego”

Para Leoni Gaffet, Playa Paraná podría estar convirtiéndose en un “punto ciego” para los controles. “Ya pasó con las casillas”, señaló, en referencia a otras situaciones que, según planteó, terminaron generando preocupación en el sector.

La guía consideró necesario determinar quién tiene la responsabilidad de controlar este tipo de situaciones y reclamó la presencia de personal que pueda intervenir en el lugar. “No sé quién será el responsable, si la Provincia o el municipio, pero alguien debería estar ahí. Un guardafaunas, tal vez, que esté y controle”, sostuvo.

Leoni Gaffet, guía de turismo, habló con Jornada Radio. (Foto: Daniel Feldman / Jornada)

El reclamo tiene además una cuestión preventiva: evitar que una actividad aislada se transforme en una práctica frecuente.
“No deja de ser riesgoso”, explicó la guía de turismo. Si bien consideró que el comportamiento de las ballenas puede parecer lento y poco agresivo, advirtió que “un viraje repentino puede ser un riesgo para el buceador”.

El antecedente que preocupa

Para graficar el peligro de interactuar directamente con estos animales, la guía recordó el caso de un director de cine que contaba con autorización y un veedor durante una actividad en el agua. En determinado momento, una ballena madre se aproximó junto a su juvenil y el hombre terminó siendo desplazado violentamente fuera del agua para luego volver a caer.

“Por suerte no le pasó nada”, relató, aunque utilizó el episodio para remarcar la enorme diferencia de tamaño y fuerza entre una persona y una ballena franca.

“Somos muy dispares con estos animales. Es peligroso interactuar con ellas”, advirtió Gaffet.