Chubut prepara escenarios ante el impacto de El Niño

El subsecretario de Protección Ciudadana explicó los alcances del Plan de Coordinación Federal y los escenarios que se analizan para Chubut ante el avance del fenómeno El Niño. Advirtió que octubre, noviembre y diciembre serán los meses de mayor incidencia y destacó la necesidad de anticipar posibles emergencias.

03 OCT 2026 - 13:40 | Actualizado 03 OCT 2026 - 13:50

El Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027, presentado en la Legislatura de Chubut para coordinar la respuesta ante posibles escenarios asociados al fenómeno El Niño, busca ordenar los recursos disponiblesy anticipar las situaciones de riesgo que podrían presentarse durante los próximos meses. Eduardo “Lalo” Pérez, subsecretario de Protección Ciudadana, explicó que el monitoreo es permanente y que actualmente la mayor atención está puesta en la posibilidad de precipitaciones superiores a las habituales en distintos sectores de la provincia.

En diálogo con Jornada, Pérez señaló que octubre, noviembre y diciembre serán el período en el que el fenómeno tendrá mayor incidencia y que Chubut podría registrar algunos eventos de precipitaciones por encima de lo normal, especialmente en la zona este.

Sin embargo, remarcó que los escenarios meteorológicos cambian constantemente. Según explicó, hasta hace pocos días las previsiones marcaban una mayor incidencia sobre la zona cordillerana, pero los últimos registros desplazaron la probabilidad hacia el centro y el este de la provincia.

“Esto va cambiando permanentemente, por eso es importante el monitoreo diario”, explicó Pérez, quien recordó que la cordillera ya recibió una importante cantidad de precipitaciones en forma de nieve y agua durante los últimos meses.

Qué riesgos se analizan

El funcionario señaló que uno de los principales factores de riesgo son los ríos y arroyos cercanos a localidades de Chubut. Una lluvia intensa puede provocar crecidas, inundaciones puntuales y afectar viviendas o caminos.

También mencionó que en sectores de la meseta, donde los suelos tienen poca capacidad de absorción, el agua puede desplazarse rápidamente y generar roturas de caminos y deslizamientos de arcilla.

Pérez recordó además las recientes lluvias registradas en Comodoro Rivadavia, donde cayeron 39 milímetros y se produjeron algunas inundaciones de calles y viviendas, aunque los canales funcionaron correctamente.

Cómo funcionará el plan

Uno de los puntos centrales del Plan de Coordinación Federal es establecer una respuesta escalonada de acuerdo con la magnitud de cada emergencia. Pérez explicó que, ante una situación que afecte a una localidad, en primera instancia se utilizan los recursos municipales, incluidos Defensa Civil y Bomberos.

Si esa capacidad resulta insuficiente, se incorporan los recursos provinciales, como Vialidad, Obras Públicas y Protección Ciudadana. Y si el evento supera también esa capacidad de respuesta, se contempla recurrir a los recursos federales y coordinar el equipamiento disponible a nivel nacional. “El plan se centra enlacoordinación y saber los recursos con los que contamos”, resumió.

La importancia de anticiparse

Pérez sostuvo que uno de los objetivos principales del trabajo es identificar previamente los sectores que podrían verse más afectados y contar con protocolos de asistencia y evacuación.

Planteó un escenario extremo como referencia: que puedan registrarse 100 milímetros de lluvia en apenas media hora, una cantidad que podría generar una situación crítica independientemente de la infraestructura disponible.

El fenómeno El Niño se encuentra actualmente en desarrollo y la incidencia comenzaría a disminuir progresivamente después de los meses de mayor impacto, aunque podría extenderse hasta marzo.

“Este plan es para darle seguridad a la población de que estamos atentos y trabajando”, afirmó el funcionario. Destacó la necesidad de que cada localidad tenga identificados sus puntos críticos y preparados los mecanismos de asistencia ante una eventual emergencia.


03 OCT 2026 - 13:40

El Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027, presentado en la Legislatura de Chubut para coordinar la respuesta ante posibles escenarios asociados al fenómeno El Niño, busca ordenar los recursos disponiblesy anticipar las situaciones de riesgo que podrían presentarse durante los próximos meses. Eduardo “Lalo” Pérez, subsecretario de Protección Ciudadana, explicó que el monitoreo es permanente y que actualmente la mayor atención está puesta en la posibilidad de precipitaciones superiores a las habituales en distintos sectores de la provincia.

En diálogo con Jornada, Pérez señaló que octubre, noviembre y diciembre serán el período en el que el fenómeno tendrá mayor incidencia y que Chubut podría registrar algunos eventos de precipitaciones por encima de lo normal, especialmente en la zona este.

Sin embargo, remarcó que los escenarios meteorológicos cambian constantemente. Según explicó, hasta hace pocos días las previsiones marcaban una mayor incidencia sobre la zona cordillerana, pero los últimos registros desplazaron la probabilidad hacia el centro y el este de la provincia.

“Esto va cambiando permanentemente, por eso es importante el monitoreo diario”, explicó Pérez, quien recordó que la cordillera ya recibió una importante cantidad de precipitaciones en forma de nieve y agua durante los últimos meses.

Qué riesgos se analizan

El funcionario señaló que uno de los principales factores de riesgo son los ríos y arroyos cercanos a localidades de Chubut. Una lluvia intensa puede provocar crecidas, inundaciones puntuales y afectar viviendas o caminos.

También mencionó que en sectores de la meseta, donde los suelos tienen poca capacidad de absorción, el agua puede desplazarse rápidamente y generar roturas de caminos y deslizamientos de arcilla.

Pérez recordó además las recientes lluvias registradas en Comodoro Rivadavia, donde cayeron 39 milímetros y se produjeron algunas inundaciones de calles y viviendas, aunque los canales funcionaron correctamente.

Cómo funcionará el plan

Uno de los puntos centrales del Plan de Coordinación Federal es establecer una respuesta escalonada de acuerdo con la magnitud de cada emergencia. Pérez explicó que, ante una situación que afecte a una localidad, en primera instancia se utilizan los recursos municipales, incluidos Defensa Civil y Bomberos.

Si esa capacidad resulta insuficiente, se incorporan los recursos provinciales, como Vialidad, Obras Públicas y Protección Ciudadana. Y si el evento supera también esa capacidad de respuesta, se contempla recurrir a los recursos federales y coordinar el equipamiento disponible a nivel nacional. “El plan se centra enlacoordinación y saber los recursos con los que contamos”, resumió.

La importancia de anticiparse

Pérez sostuvo que uno de los objetivos principales del trabajo es identificar previamente los sectores que podrían verse más afectados y contar con protocolos de asistencia y evacuación.

Planteó un escenario extremo como referencia: que puedan registrarse 100 milímetros de lluvia en apenas media hora, una cantidad que podría generar una situación crítica independientemente de la infraestructura disponible.

El fenómeno El Niño se encuentra actualmente en desarrollo y la incidencia comenzaría a disminuir progresivamente después de los meses de mayor impacto, aunque podría extenderse hasta marzo.

“Este plan es para darle seguridad a la población de que estamos atentos y trabajando”, afirmó el funcionario. Destacó la necesidad de que cada localidad tenga identificados sus puntos críticos y preparados los mecanismos de asistencia ante una eventual emergencia.