En un esperado fallo, la jueza María Tolomei absolvió a Roxana Ortega, la maestra enjuiciada por el presunto abuso de tres alumnos en la Escuela 201 de Trelew. En su sentencia la magistrada criticó con dureza el modo en que se tomaron los testimonios de las presuntas víctimas en Cámara Gesell.
Sin otros testigos presenciales de los hechos, esos relatos eran la evidencia central del caso. Pero los chicos hablaron sin respetar protocolos procesalesbásicos que deben aplicarse con los menores de edad, por lo que su credibilidad quedó seriamente afectada.
"Los relatos estuvieron contaminados", subrayó Tolomei cuando explicó que no se habían respetado ciertas instrucciones técnicaspara obtener información creíble. En la sentencia la magistrada también advirtió que la Fiscalía sostuvo una acusación "sin pruebas sólidas".


A la salida de la audiencia, un grupo de 60 personas entre familiares, amigos y colegas de la maestra la recibieron en la vereda de tribunales con aplausos y gritos de Justicia. Entre lágrimas abrazóa todos quienes pudo, le dijo unas pocas palabras a la prensa y regresó a su casa tras dos años de proceso.
Fotos: Sergio Esparza
(AMPLIAREMOS)
En un esperado fallo, la jueza María Tolomei absolvió a Roxana Ortega, la maestra enjuiciada por el presunto abuso de tres alumnos en la Escuela 201 de Trelew. En su sentencia la magistrada criticó con dureza el modo en que se tomaron los testimonios de las presuntas víctimas en Cámara Gesell.
Sin otros testigos presenciales de los hechos, esos relatos eran la evidencia central del caso. Pero los chicos hablaron sin respetar protocolos procesalesbásicos que deben aplicarse con los menores de edad, por lo que su credibilidad quedó seriamente afectada.
"Los relatos estuvieron contaminados", subrayó Tolomei cuando explicó que no se habían respetado ciertas instrucciones técnicaspara obtener información creíble. En la sentencia la magistrada también advirtió que la Fiscalía sostuvo una acusación "sin pruebas sólidas".


A la salida de la audiencia, un grupo de 60 personas entre familiares, amigos y colegas de la maestra la recibieron en la vereda de tribunales con aplausos y gritos de Justicia. Entre lágrimas abrazóa todos quienes pudo, le dijo unas pocas palabras a la prensa y regresó a su casa tras dos años de proceso.
Fotos: Sergio Esparza
(AMPLIAREMOS)