“La gente necesita ser escuchada”: cursos desbordados

Walter Giménez, director de Capacitación de Bomberos Voluntarios de Trelew, destacó la creciente demanda de talleres sobre prevención del suicidio, RCP, estrés, emergencias obstétricas y contención psicológica. Señaló que los cupos se completan rápidamente porque existe una necesidad social de adquirir herramientas para actuar frente a situaciones adversas y, especialmente, de contar con espacios donde las personas puedan ser escuchadas.

29 AGO 2026 - 10:28 | Actualizado 29 AGO 2026 - 11:13

Por Lorena Leeming / Redacción Jornada

La creciente convocatoria a los talleres de prevención y capacitación que ofrece Bomberos Voluntarios de Trelew puso en evidencia una necesidad que muchas veces permanece oculta: la búsqueda de herramientas para afrontar situaciones de crisis y la necesidad de contar con espacios de escucha.

Entre las propuestas que generan mayor interés se encuentran los cursos de prevención del suicidio, RCP, estrés y manejo del estrés, emergencias obstétricas y contención psicológica.


Walter Giménez, director de Capacitación de la institución, explicó que las propuestas se dividen entre talleres informativos y capacitaciones formativas. En ese marco, destacó especialmente la respuesta de la comunidad ante las actividades vinculadas con la salud mental.

“Cuando hablamos de estrés y manejo del estrés, cuando hablamos de prevención del suicidio, hay una necesidad muy grande y esto se atribuye a que sucede más de lo que uno cree”, sostuvo Giménez. Según explicó, muchas personas se acercan en busca de herramientas para abordar situaciones que atraviesan personalmente o que afectan a alguien de su entorno.

La demanda llevó incluso a ampliar en varias oportunidades los talleres de prevención del suicidio. “Hicimos uno, tuvimos que abrir otro, tuvimos que abrir otro”, recordó. Luego, las actividades fueron intercaladas con otras capacitaciones, como RCP y primeros auxilios, y ahora volverán a desarrollarse durante septiembre.

Para Giménez, detrás de esa convocatoria existe también una necesidad de ser escuchado. “La gente necesita ser escuchada”, afirmó, y remarcó que estos encuentros se desarrollan bajo criterios de responsabilidad, reserva y privacidad.

El director de Capacitación aclaró que el personal de Bomberos Voluntarios no reemplaza el trabajo de los profesionales de la salud mental. “No somos psicólogos”, enfatizó. Sin embargo, explicó que los integrantes del área cuentan con formación como cuidadores emocionales y en intervención en crisis, lo que les permite actuar ante situaciones de emergencia.

En particular, señaló que el personal se encuentra preparado para intervenir durante intentos de suicidio, con el objetivo de acompañar a la persona y evitar que concrete la decisión de quitarse la vida. Esta tarea forma parte de un trabajo articulado con otros organismos e instituciones.

Bomberos Voluntarios integra la Mesa Intersectorial de Abordaje al Suicidio, donde trabaja junto con áreas de salud y fuerzas de seguridad. Desde el área de primeros auxilios emocionales, su función se concentra especialmente en la intervención durante la emergencia y en la contención inicial.

Walter Giménez, director de Capacitación.


“Se trabaja en red, no se trabaja solo”, remarcó Giménez. En ese sentido, destacó la importancia de la articulación con profesionales de la salud, familiares y personas cercanas a quienes atraviesan una situación de crisis. La intervención de los bomberos, explicó, puede incluir la contención emocional durante las primeras 24 a 72 horas, mientras continúa el acompañamiento profesional correspondiente.

La problemática, además, no distingue edades. Giménez manifestó su preocupación por la situación y señaló que incluso se observa un descenso en el rango etario de algunas personas involucradas. Por eso, consideró fundamental abordar la prevención desde distintos espacios de la comunidad.

“Podemos hablar mucho de estadísticas nacionales, provinciales y mundiales, pero debemos abordar esa temática en nuestra ciudad”, afirmó.
Para el referente de Bomberos, uno de los principales obstáculos continúa siendo el silencio. “Tenemos un tema cultural: nos llamamos mucho al silencio, más los hombres. El hombre no llora”, expresó, al referirse a algunos de los prejuicios que todavía dificultan pedir ayuda.

En esa línea, consideró necesario derribar los mitos relacionados con el suicidio y generar espacios de conversación. “Hay que romper barreras, hay que romper mitos, hay que tirar puertas abajo y empezar a avanzar en esta temática y bajar ese índice de mortalidad”, sostuvo.

La prevención, según planteó, requiere llegar a diferentes sectores de la sociedad: escuelas para adultos, instituciones educativas de adolescentes, vecinales, parroquias y organizaciones comunitarias. Se trata de un trabajo amplio que necesita de la participación de diferentes actores.

“Hay mucha gente trabajando”, reconoció Giménez, aunque aclaró que todavía es necesario continuar profundizando las acciones. “¿Alcanza? No lo sé. Simplemente hay que trabajar, hay que dedicarse a trabajar”, afirmó.

Además de las capacitaciones vinculadas con la salud mental, Bomberos Voluntarios continúa atendiendo situaciones de emergencia médica. Giménez señaló que en los últimos tiempos se han registrado casos de personas que concurren directamente al cuartel ante una emergencia, incluso antes de llegar al hospital.

Entre esas situaciones mencionó asistencias relacionadas con niños que sufren episodios de ahogamiento. Según explicó, puede existir también un componente demográfico, debido a la ubicación del Hospital Zonal de Trelew, que hace que para algunos vecinos el cuartel sea un punto de atención más cercano durante una situación de desesperación.

En este contexto, la institución busca visibilizar sus actividades y capacitaciones para que la comunidad conozca las herramientas con las que cuenta y sepa que puede recurrir a los bomberos ante determinadas emergencias.

Sin embargo, Giménez hizo una distinción respecto de las intervenciones vinculadas con la psicología de emergencia. Por razones legales y, principalmente, para preservar la intimidad de las personas involucradas, ese tipo de intervenciones no se difunde en las redes sociales de la institución.

“Lo que no visibilizamos son las intervenciones con respecto a psicología de emergencia. Esas no se publican”, explicó. En cambio, sí se comunican las capacitaciones, talleres, congresos y actividades formativas que realiza el personal.

De cara a septiembre, Bomberos Voluntarios tiene previsto continuar con su agenda de formación. Durante el mes se desarrollarán nuevas capacitaciones sobre estrés y manejo del estrés y se retomarán los talleres de prevención del suicidio.

La respuesta de la comunidad demuestra que existe interés por aprender a actuar frente a situaciones críticas, pero también una necesidad más profunda: encontrar espacios donde hablar, pedir ayuda y acompañar a quienes atraviesan momentos difíciles.


29 AGO 2026 - 10:28

Por Lorena Leeming / Redacción Jornada

La creciente convocatoria a los talleres de prevención y capacitación que ofrece Bomberos Voluntarios de Trelew puso en evidencia una necesidad que muchas veces permanece oculta: la búsqueda de herramientas para afrontar situaciones de crisis y la necesidad de contar con espacios de escucha.

Entre las propuestas que generan mayor interés se encuentran los cursos de prevención del suicidio, RCP, estrés y manejo del estrés, emergencias obstétricas y contención psicológica.


Walter Giménez, director de Capacitación de la institución, explicó que las propuestas se dividen entre talleres informativos y capacitaciones formativas. En ese marco, destacó especialmente la respuesta de la comunidad ante las actividades vinculadas con la salud mental.

“Cuando hablamos de estrés y manejo del estrés, cuando hablamos de prevención del suicidio, hay una necesidad muy grande y esto se atribuye a que sucede más de lo que uno cree”, sostuvo Giménez. Según explicó, muchas personas se acercan en busca de herramientas para abordar situaciones que atraviesan personalmente o que afectan a alguien de su entorno.

La demanda llevó incluso a ampliar en varias oportunidades los talleres de prevención del suicidio. “Hicimos uno, tuvimos que abrir otro, tuvimos que abrir otro”, recordó. Luego, las actividades fueron intercaladas con otras capacitaciones, como RCP y primeros auxilios, y ahora volverán a desarrollarse durante septiembre.

Para Giménez, detrás de esa convocatoria existe también una necesidad de ser escuchado. “La gente necesita ser escuchada”, afirmó, y remarcó que estos encuentros se desarrollan bajo criterios de responsabilidad, reserva y privacidad.

El director de Capacitación aclaró que el personal de Bomberos Voluntarios no reemplaza el trabajo de los profesionales de la salud mental. “No somos psicólogos”, enfatizó. Sin embargo, explicó que los integrantes del área cuentan con formación como cuidadores emocionales y en intervención en crisis, lo que les permite actuar ante situaciones de emergencia.

En particular, señaló que el personal se encuentra preparado para intervenir durante intentos de suicidio, con el objetivo de acompañar a la persona y evitar que concrete la decisión de quitarse la vida. Esta tarea forma parte de un trabajo articulado con otros organismos e instituciones.

Bomberos Voluntarios integra la Mesa Intersectorial de Abordaje al Suicidio, donde trabaja junto con áreas de salud y fuerzas de seguridad. Desde el área de primeros auxilios emocionales, su función se concentra especialmente en la intervención durante la emergencia y en la contención inicial.

Walter Giménez, director de Capacitación.


“Se trabaja en red, no se trabaja solo”, remarcó Giménez. En ese sentido, destacó la importancia de la articulación con profesionales de la salud, familiares y personas cercanas a quienes atraviesan una situación de crisis. La intervención de los bomberos, explicó, puede incluir la contención emocional durante las primeras 24 a 72 horas, mientras continúa el acompañamiento profesional correspondiente.

La problemática, además, no distingue edades. Giménez manifestó su preocupación por la situación y señaló que incluso se observa un descenso en el rango etario de algunas personas involucradas. Por eso, consideró fundamental abordar la prevención desde distintos espacios de la comunidad.

“Podemos hablar mucho de estadísticas nacionales, provinciales y mundiales, pero debemos abordar esa temática en nuestra ciudad”, afirmó.
Para el referente de Bomberos, uno de los principales obstáculos continúa siendo el silencio. “Tenemos un tema cultural: nos llamamos mucho al silencio, más los hombres. El hombre no llora”, expresó, al referirse a algunos de los prejuicios que todavía dificultan pedir ayuda.

En esa línea, consideró necesario derribar los mitos relacionados con el suicidio y generar espacios de conversación. “Hay que romper barreras, hay que romper mitos, hay que tirar puertas abajo y empezar a avanzar en esta temática y bajar ese índice de mortalidad”, sostuvo.

La prevención, según planteó, requiere llegar a diferentes sectores de la sociedad: escuelas para adultos, instituciones educativas de adolescentes, vecinales, parroquias y organizaciones comunitarias. Se trata de un trabajo amplio que necesita de la participación de diferentes actores.

“Hay mucha gente trabajando”, reconoció Giménez, aunque aclaró que todavía es necesario continuar profundizando las acciones. “¿Alcanza? No lo sé. Simplemente hay que trabajar, hay que dedicarse a trabajar”, afirmó.

Además de las capacitaciones vinculadas con la salud mental, Bomberos Voluntarios continúa atendiendo situaciones de emergencia médica. Giménez señaló que en los últimos tiempos se han registrado casos de personas que concurren directamente al cuartel ante una emergencia, incluso antes de llegar al hospital.

Entre esas situaciones mencionó asistencias relacionadas con niños que sufren episodios de ahogamiento. Según explicó, puede existir también un componente demográfico, debido a la ubicación del Hospital Zonal de Trelew, que hace que para algunos vecinos el cuartel sea un punto de atención más cercano durante una situación de desesperación.

En este contexto, la institución busca visibilizar sus actividades y capacitaciones para que la comunidad conozca las herramientas con las que cuenta y sepa que puede recurrir a los bomberos ante determinadas emergencias.

Sin embargo, Giménez hizo una distinción respecto de las intervenciones vinculadas con la psicología de emergencia. Por razones legales y, principalmente, para preservar la intimidad de las personas involucradas, ese tipo de intervenciones no se difunde en las redes sociales de la institución.

“Lo que no visibilizamos son las intervenciones con respecto a psicología de emergencia. Esas no se publican”, explicó. En cambio, sí se comunican las capacitaciones, talleres, congresos y actividades formativas que realiza el personal.

De cara a septiembre, Bomberos Voluntarios tiene previsto continuar con su agenda de formación. Durante el mes se desarrollarán nuevas capacitaciones sobre estrés y manejo del estrés y se retomarán los talleres de prevención del suicidio.

La respuesta de la comunidad demuestra que existe interés por aprender a actuar frente a situaciones críticas, pero también una necesidad más profunda: encontrar espacios donde hablar, pedir ayuda y acompañar a quienes atraviesan momentos difíciles.