Personal municipal intervino un importante cargamento de carne vacuna y porcina que ingresó a Comodoro Rivadavia proveniente de Viedma, luego de detectar irregularidades durante una inspección.La mercadería permanece retenida mientras se esperan los resultados de los análisis sanitarios que determinarán si puede ser restituida a la empresa propietaria o deberá ser incinerada.
El secretario de Control Operativo, Miguel Gómez, explicó que el procedimiento fue realizado por personal de Abasto de la Municipalidad cuando inspeccionó un camión que transportaba carne de cerdo y vacuna. Durante el control, los agentes advirtieron que los productos eran trasladados sin la separación física correspondiente dentro de la cámara frigorífica, situación que fue considerada como una posible contaminación cruzada. “Personal de Abasto detectó un camión que ingresó proveniente de Viedma con carne de cerdo y carne vacuna. Al momento de proceder a la inspección detectaron una clara anomalía, contaminación cruzada”, explicó Gómez.
El funcionario precisó que “la carne de cerdo iba sin separación física con la carne vacuna” y agregó que también se detectaron “cuestiones de falta de asepsia y falta de ordenamiento dentro de la cámara frigorífica”. Ante las irregularidades, la totalidad de la mercadería quedó intervenida.
Gómez señaló que se trata de un volumen considerable de productos. El transporte llevaba 23 medias reses de cerdo y una cantidad similar de carne vacuna. los responsables de la empresa propietaria del cargamento todavía no se habían presentado ante el Juzgado de Faltas para regularizar la situación. Mientras tanto, se aguardaban los resultados de los estudios realizados sobre la carne vacuna para determinar si existe algún riesgo sanitario. “Estamos esperando el resultado de los análisis de la carne de vaca, que es la más sensible en la contaminación bacteriana”, explicó.
El resultado será determinante para definir el destino del cargamento. “Si da algún resultado preocupante, esa carne evidentemente va a ser incinerada”, sostuvo Gómez. En caso contrario, y siempre que así lo determine el juez de Faltas, la mercadería podría ser restituida a sus propietarios una vez cumplidas las actuaciones administrativas correspondientes.

Secuestro de caballos
Por otra parte, el secretario de Control Operativo se refirió a las imágenes que circularon durante el fin de semana sobre caballos sueltos en sectores próximos a las rutas 3 y 26. Gómez explicó que la intervención se produjo a partir de un requerimiento de la Comisaría de Laprida y se realizó en el marco de la nueva ordenanza que regula la actuación municipal ante la presencia de animales sueltos.
Al ser encontrados, los equinos presentaban un importante deterioro. “Estos animales estaban bastante golpeados, deteriorados en su salud. Se notaba un marcado estado de desnutrición y no estaban marcados”, detalló. Los caballos fueron secuestrados y trasladados al corral de tránsito municipal, donde reciben alimentación, atención veterinaria y, en algunos casos, medicación.
La normativa establece que deben permanecer allí durante cinco días. Durante ese período, el propietario puede presentarse, demostrar la titularidad de los animales y regularizar la infracción ante el Juzgado de Faltas. Si nadie acredita su propiedad una vez cumplido ese plazo, el Municipio puede avanzar con una segunda instancia. “El paso final es el remate de estos animales o la donación pertinente”, explicó Gómez. Entre las posibilidades aparece la entrega de los equinos a establecimientos dedicados a la equinoterapia.
El funcionario indicó que mantener los animales bajo tutela municipal implica destinar recursos para forraje, asistencia profesional y medicamentos. Mientras permanezcan secuestrados, personal veterinario municipal continuará realizando el seguimiento de su estado de salud.
Personal municipal intervino un importante cargamento de carne vacuna y porcina que ingresó a Comodoro Rivadavia proveniente de Viedma, luego de detectar irregularidades durante una inspección.La mercadería permanece retenida mientras se esperan los resultados de los análisis sanitarios que determinarán si puede ser restituida a la empresa propietaria o deberá ser incinerada.
El secretario de Control Operativo, Miguel Gómez, explicó que el procedimiento fue realizado por personal de Abasto de la Municipalidad cuando inspeccionó un camión que transportaba carne de cerdo y vacuna. Durante el control, los agentes advirtieron que los productos eran trasladados sin la separación física correspondiente dentro de la cámara frigorífica, situación que fue considerada como una posible contaminación cruzada. “Personal de Abasto detectó un camión que ingresó proveniente de Viedma con carne de cerdo y carne vacuna. Al momento de proceder a la inspección detectaron una clara anomalía, contaminación cruzada”, explicó Gómez.
El funcionario precisó que “la carne de cerdo iba sin separación física con la carne vacuna” y agregó que también se detectaron “cuestiones de falta de asepsia y falta de ordenamiento dentro de la cámara frigorífica”. Ante las irregularidades, la totalidad de la mercadería quedó intervenida.
Gómez señaló que se trata de un volumen considerable de productos. El transporte llevaba 23 medias reses de cerdo y una cantidad similar de carne vacuna. los responsables de la empresa propietaria del cargamento todavía no se habían presentado ante el Juzgado de Faltas para regularizar la situación. Mientras tanto, se aguardaban los resultados de los estudios realizados sobre la carne vacuna para determinar si existe algún riesgo sanitario. “Estamos esperando el resultado de los análisis de la carne de vaca, que es la más sensible en la contaminación bacteriana”, explicó.
El resultado será determinante para definir el destino del cargamento. “Si da algún resultado preocupante, esa carne evidentemente va a ser incinerada”, sostuvo Gómez. En caso contrario, y siempre que así lo determine el juez de Faltas, la mercadería podría ser restituida a sus propietarios una vez cumplidas las actuaciones administrativas correspondientes.

Secuestro de caballos
Por otra parte, el secretario de Control Operativo se refirió a las imágenes que circularon durante el fin de semana sobre caballos sueltos en sectores próximos a las rutas 3 y 26. Gómez explicó que la intervención se produjo a partir de un requerimiento de la Comisaría de Laprida y se realizó en el marco de la nueva ordenanza que regula la actuación municipal ante la presencia de animales sueltos.
Al ser encontrados, los equinos presentaban un importante deterioro. “Estos animales estaban bastante golpeados, deteriorados en su salud. Se notaba un marcado estado de desnutrición y no estaban marcados”, detalló. Los caballos fueron secuestrados y trasladados al corral de tránsito municipal, donde reciben alimentación, atención veterinaria y, en algunos casos, medicación.
La normativa establece que deben permanecer allí durante cinco días. Durante ese período, el propietario puede presentarse, demostrar la titularidad de los animales y regularizar la infracción ante el Juzgado de Faltas. Si nadie acredita su propiedad una vez cumplido ese plazo, el Municipio puede avanzar con una segunda instancia. “El paso final es el remate de estos animales o la donación pertinente”, explicó Gómez. Entre las posibilidades aparece la entrega de los equinos a establecimientos dedicados a la equinoterapia.
El funcionario indicó que mantener los animales bajo tutela municipal implica destinar recursos para forraje, asistencia profesional y medicamentos. Mientras permanezcan secuestrados, personal veterinario municipal continuará realizando el seguimiento de su estado de salud.