La tuberculosis continúa presente en la zona sur de Chubut. En lo que va de 2026, el sistema de Salud confirmó 20 casos positivos y mantiene bajo estudio a otros pacientes, mientras se realizan las tareas de seguimiento correspondientes.
Remarcó que la tuberculosis puede afectar a personas de todas las edades, tiene tratamiento gratuito y se cura. Recomiendan consultar ante una tos persistente durante más de dos semanas. El sistema de Salud mantiene bajo seguimiento los casos de tuberculosis detectados en la zona sur de Chubut y confirmó que, en lo que va de 2026, se contabilizaron 20 diagnósticos positivos, mientras existen otros pacientes que permanecen en estudio.
Mariel Luna, epidemióloga del Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, explicó que la tuberculosis continúa siendo una enfermedad presente en la región, aunque aclaró que hasta el momento no se observa un incremento significativo respecto de los registros de años anteriores. “Tenemos casos todos los años. Hay una fluctuación, hay años con más casos y años con menos, pero el promedio de los últimos tres años es de aproximadamente 40 casos al año”, detalló.
En ese sentido, precisó que “en lo que va del 2026 ya tenemos 20 casos confirmados y tenemos algunos en estudio también”.
La especialista explicó que el Programa de Tuberculosis funciona a nivel nacional, provincial y también tiene presencia en el Hospital Regional. Su objetivo comprende la búsqueda, detección, tratamiento y posterior seguimiento de las personas diagnosticadas.
Luna recordó que la tuberculosis es una infección respiratoria de larga data y que su transmisión se produce de persona a persona. Sin embargo, diferenció su mecanismo de contagio respecto de otras enfermedades respiratorias de circulación habitual. “Es algo que requiere cierto tiempo para transmitirse, no es como una gripe o un resfrío”, explicó.
Además, indicó que existe una relación importante entre la aparición de la enfermedad y las condiciones de vida y laborales de las personas.
Uno de los principales aspectos sobre los que hizo hincapié fue la necesidad de reconocer determinados síntomas y consultar cuando se prolongan en el tiempo. La principal señal de alerta es una tos persistente durante más de dos semanas, especialmente cuando aparece acompañada por otros síntomas.
“Puede estar acompañada de pérdida de peso, pérdida de apetito y sudoración nocturna”, señaló Luna.
También es importante considerar los antecedentes familiares o el contacto previo con alguna persona que haya recibido un diagnóstico de tuberculosis.
Investigan contactos de los pacientes
Los casos detectados pueden presentarse dentro de un mismo grupo familiar o aparecer de manera individual. Según explicó la epidemióloga, una persona puede haber estado expuesta a la bacteria muchos años antes y desarrollar posteriormente la enfermedad ante determinadas condiciones o factores de riesgo. “Puede ser que hayan estado expuestos a la bacteria cuando fue su infancia y después, por alguna otra condición o por otro factor de riesgo, lo empiezan a manifestar en la vida adulta”, explicó.
Cuando se confirma un diagnóstico, Salud activa lo que se denomina un “control de foco”. Este procedimiento permite estudiar a las personas que mantuvieron contacto con el paciente para establecer si existen otros posibles casos. “Siempre se hace algo que se llama control de foco, que es justamente estudiar los contactos. A veces, en esa búsqueda aparecen nuevos casos a partir de un caso índice”, indicó.
Por este motivo, Luna destacó la importancia de realizar una investigación territorial y completar los estudios correspondientes entre las personas vinculadas con cada caso confirmado. “Es muy importante hacer esa investigación en terreno. Hay una serie de estudios que deben cumplir las personas que están vinculadas a ese caso y, a partir de eso, poder controlarlo”, agregó.
La tuberculosis no se encuentra limitada a un determinado grupo etario. Puede presentarse tanto en adultos como en niños y niñas. “Es de todas las edades y eso también es importante que lo podamos decir a la comunidad: nos puede pasar a todos”, sostuvo Luna. Frente a la preocupación que puede generar un diagnóstico, la especialista destacó que actualmente existen herramientas para detectar y tratar la enfermedad. “Lo importante es saber que tiene un diagnóstico simple, que tiene un tratamiento, que se cura y que es gratuito y está dado por la salud pública”, remarcó.
Consultada sobre una eventual suba de casos durante el último tiempo, Luna sostuvo que los números disponibles hasta septiembre se mantienen estables en comparación con años anteriores. “Lo que puedo decir es que está estable comparado con el registro que tenemos de los años anteriores”, afirmó.
De todos modos, señaló que se encuentran transitando una época del año en la que habitualmente puede observarse un crecimiento en las detecciones. “Estamos ahora en los meses en los que suele haber como una curva ascendente, así que quizás a fin de año podamos decir si realmente aumentó o no. Pero lo que va del 2026 son casos esperables”, aclaró. Los pacientes actualmente bajo seguimiento corresponden principalmente a la zona sur de Chubut. A lo largo del tiempo también se registraron personas con antecedentes de residencia en Santa Cruz, el norte argentino u otras provincias. Para Luna, estos antecedentes pueden aportar información epidemiológica, aunque remarcó que la tuberculosis debe ser considerada una enfermedad que puede aparecer en cualquier lugar.
Entre las principales medidas preventivas, la epidemióloga mencionó la ventilación frecuente de los ambientes, la higiene de manos y el uso de barbijo cuando una persona presenta síntomas respiratorios.
También recomendó no dejar pasar una tos que se prolongue durante más de dos semanas y efectuar una consulta en el centro de salud. No obstante, pidió evitar situaciones de alarma, especialmente en momentos en que existe una circulación importante de otras infecciones respiratorias. “Ahora estamos teniendo un brote de infecciones respiratorias y las causales son virus”, explicó. Por eso, la recomendación es observar la duración y las características de los síntomas y considerar especialmente los antecedentes epidemiológicos. “Ante la sospecha hay que preguntar, no quedarse con la duda. Con una tos que perdure por más de dos semanas hay que tener la precaución”, concluyó Luna, quien recomendó que ante esos síntomas los vecinos se acerquen al CAPS correspondiente a sus barrios.
La tuberculosis continúa presente en la zona sur de Chubut. En lo que va de 2026, el sistema de Salud confirmó 20 casos positivos y mantiene bajo estudio a otros pacientes, mientras se realizan las tareas de seguimiento correspondientes.
Remarcó que la tuberculosis puede afectar a personas de todas las edades, tiene tratamiento gratuito y se cura. Recomiendan consultar ante una tos persistente durante más de dos semanas. El sistema de Salud mantiene bajo seguimiento los casos de tuberculosis detectados en la zona sur de Chubut y confirmó que, en lo que va de 2026, se contabilizaron 20 diagnósticos positivos, mientras existen otros pacientes que permanecen en estudio.
Mariel Luna, epidemióloga del Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, explicó que la tuberculosis continúa siendo una enfermedad presente en la región, aunque aclaró que hasta el momento no se observa un incremento significativo respecto de los registros de años anteriores. “Tenemos casos todos los años. Hay una fluctuación, hay años con más casos y años con menos, pero el promedio de los últimos tres años es de aproximadamente 40 casos al año”, detalló.
En ese sentido, precisó que “en lo que va del 2026 ya tenemos 20 casos confirmados y tenemos algunos en estudio también”.
La especialista explicó que el Programa de Tuberculosis funciona a nivel nacional, provincial y también tiene presencia en el Hospital Regional. Su objetivo comprende la búsqueda, detección, tratamiento y posterior seguimiento de las personas diagnosticadas.
Luna recordó que la tuberculosis es una infección respiratoria de larga data y que su transmisión se produce de persona a persona. Sin embargo, diferenció su mecanismo de contagio respecto de otras enfermedades respiratorias de circulación habitual. “Es algo que requiere cierto tiempo para transmitirse, no es como una gripe o un resfrío”, explicó.
Además, indicó que existe una relación importante entre la aparición de la enfermedad y las condiciones de vida y laborales de las personas.
Uno de los principales aspectos sobre los que hizo hincapié fue la necesidad de reconocer determinados síntomas y consultar cuando se prolongan en el tiempo. La principal señal de alerta es una tos persistente durante más de dos semanas, especialmente cuando aparece acompañada por otros síntomas.
“Puede estar acompañada de pérdida de peso, pérdida de apetito y sudoración nocturna”, señaló Luna.
También es importante considerar los antecedentes familiares o el contacto previo con alguna persona que haya recibido un diagnóstico de tuberculosis.
Investigan contactos de los pacientes
Los casos detectados pueden presentarse dentro de un mismo grupo familiar o aparecer de manera individual. Según explicó la epidemióloga, una persona puede haber estado expuesta a la bacteria muchos años antes y desarrollar posteriormente la enfermedad ante determinadas condiciones o factores de riesgo. “Puede ser que hayan estado expuestos a la bacteria cuando fue su infancia y después, por alguna otra condición o por otro factor de riesgo, lo empiezan a manifestar en la vida adulta”, explicó.
Cuando se confirma un diagnóstico, Salud activa lo que se denomina un “control de foco”. Este procedimiento permite estudiar a las personas que mantuvieron contacto con el paciente para establecer si existen otros posibles casos. “Siempre se hace algo que se llama control de foco, que es justamente estudiar los contactos. A veces, en esa búsqueda aparecen nuevos casos a partir de un caso índice”, indicó.
Por este motivo, Luna destacó la importancia de realizar una investigación territorial y completar los estudios correspondientes entre las personas vinculadas con cada caso confirmado. “Es muy importante hacer esa investigación en terreno. Hay una serie de estudios que deben cumplir las personas que están vinculadas a ese caso y, a partir de eso, poder controlarlo”, agregó.
La tuberculosis no se encuentra limitada a un determinado grupo etario. Puede presentarse tanto en adultos como en niños y niñas. “Es de todas las edades y eso también es importante que lo podamos decir a la comunidad: nos puede pasar a todos”, sostuvo Luna. Frente a la preocupación que puede generar un diagnóstico, la especialista destacó que actualmente existen herramientas para detectar y tratar la enfermedad. “Lo importante es saber que tiene un diagnóstico simple, que tiene un tratamiento, que se cura y que es gratuito y está dado por la salud pública”, remarcó.
Consultada sobre una eventual suba de casos durante el último tiempo, Luna sostuvo que los números disponibles hasta septiembre se mantienen estables en comparación con años anteriores. “Lo que puedo decir es que está estable comparado con el registro que tenemos de los años anteriores”, afirmó.
De todos modos, señaló que se encuentran transitando una época del año en la que habitualmente puede observarse un crecimiento en las detecciones. “Estamos ahora en los meses en los que suele haber como una curva ascendente, así que quizás a fin de año podamos decir si realmente aumentó o no. Pero lo que va del 2026 son casos esperables”, aclaró. Los pacientes actualmente bajo seguimiento corresponden principalmente a la zona sur de Chubut. A lo largo del tiempo también se registraron personas con antecedentes de residencia en Santa Cruz, el norte argentino u otras provincias. Para Luna, estos antecedentes pueden aportar información epidemiológica, aunque remarcó que la tuberculosis debe ser considerada una enfermedad que puede aparecer en cualquier lugar.
Entre las principales medidas preventivas, la epidemióloga mencionó la ventilación frecuente de los ambientes, la higiene de manos y el uso de barbijo cuando una persona presenta síntomas respiratorios.
También recomendó no dejar pasar una tos que se prolongue durante más de dos semanas y efectuar una consulta en el centro de salud. No obstante, pidió evitar situaciones de alarma, especialmente en momentos en que existe una circulación importante de otras infecciones respiratorias. “Ahora estamos teniendo un brote de infecciones respiratorias y las causales son virus”, explicó. Por eso, la recomendación es observar la duración y las características de los síntomas y considerar especialmente los antecedentes epidemiológicos. “Ante la sospecha hay que preguntar, no quedarse con la duda. Con una tos que perdure por más de dos semanas hay que tener la precaución”, concluyó Luna, quien recomendó que ante esos síntomas los vecinos se acerquen al CAPS correspondiente a sus barrios.