La Regional Nº 1 de Bomberos Voluntarios que se reunió en Trelew, manifestó su preocupación por las dificultades que atraviesan los cuarteles para contar con personal disponible para capacitaciones, prácticas, guardias y emergencias. Advirtieron que la situación puede afectar la capacidad de respuesta ante incendios y otras situaciones críticas.
Representantes de distintos cuarteles de la región analizaron las dificultades que atraviesan los bomberos para compatibilizar su actividad voluntaria con sus obligaciones laborales y familiares.
Desde la institución remarcaron que muchos bomberos cumplen extensas jornadas de trabajo, incluso durante los fines de semana, y que aun así deben acudir al cuartel cuando reciben una alarma. Sin embargo, señalaron que no siempre tienen la posibilidad de abandonar sus lugares de trabajo para responder a una emergencia.
“Estamos llegando a un límite”, expresaron desde la Regional Nº 1, al advertir que la falta de disponibilidad no representa simplemente una ausencia de personal, sino que puede repercutir directamente en la capacidad operativa de los cuarteles. “Un cuartel necesita bomberos. Una autobomba necesita personal. Una emergencia necesita respuesta”, remarcaron.
En este sentido, plantearon que el voluntariado tiene un límite humano y que resulta necesario generar condiciones que permitan a los bomberos participar de capacitaciones, prácticas y guardias, además de estar disponibles cuando la comunidad los necesita.
La preocupación adquiere especial relevancia de cara a la próxima temporada de verano, cuando se espera un escenario de mayor riesgo de incendios rurales y de interfaz urbano-forestal. Por este motivo, los cuarteles comenzaron a coordinar nuevas capacitaciones, prácticas y reuniones para fortalecer el trabajo conjunto de la Regional N.º 1.

Además, se coordinó la participación en la reunión de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), prevista para el 28 de septiembre en Rawson, donde se abordarán cuestiones vinculadas a la respuesta ante emergencias.
Desde Bomberos insistieron en que la preparación comienza mucho antes de que suene una sirena y requiere capacitación, entrenamiento, organización y personal disponible. “No podemos esperar a que ocurra una tragedia para entender la magnitud del problema”, advirtieron, y cerraron con un mensaje dirigido a la comunidad: “La emergencia no espera. El bombero voluntario tampoco puede hacer milagros”.
La Regional Nº 1 de Bomberos Voluntarios que se reunió en Trelew, manifestó su preocupación por las dificultades que atraviesan los cuarteles para contar con personal disponible para capacitaciones, prácticas, guardias y emergencias. Advirtieron que la situación puede afectar la capacidad de respuesta ante incendios y otras situaciones críticas.
Representantes de distintos cuarteles de la región analizaron las dificultades que atraviesan los bomberos para compatibilizar su actividad voluntaria con sus obligaciones laborales y familiares.
Desde la institución remarcaron que muchos bomberos cumplen extensas jornadas de trabajo, incluso durante los fines de semana, y que aun así deben acudir al cuartel cuando reciben una alarma. Sin embargo, señalaron que no siempre tienen la posibilidad de abandonar sus lugares de trabajo para responder a una emergencia.
“Estamos llegando a un límite”, expresaron desde la Regional Nº 1, al advertir que la falta de disponibilidad no representa simplemente una ausencia de personal, sino que puede repercutir directamente en la capacidad operativa de los cuarteles. “Un cuartel necesita bomberos. Una autobomba necesita personal. Una emergencia necesita respuesta”, remarcaron.
En este sentido, plantearon que el voluntariado tiene un límite humano y que resulta necesario generar condiciones que permitan a los bomberos participar de capacitaciones, prácticas y guardias, además de estar disponibles cuando la comunidad los necesita.
La preocupación adquiere especial relevancia de cara a la próxima temporada de verano, cuando se espera un escenario de mayor riesgo de incendios rurales y de interfaz urbano-forestal. Por este motivo, los cuarteles comenzaron a coordinar nuevas capacitaciones, prácticas y reuniones para fortalecer el trabajo conjunto de la Regional N.º 1.

Además, se coordinó la participación en la reunión de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), prevista para el 28 de septiembre en Rawson, donde se abordarán cuestiones vinculadas a la respuesta ante emergencias.
Desde Bomberos insistieron en que la preparación comienza mucho antes de que suene una sirena y requiere capacitación, entrenamiento, organización y personal disponible. “No podemos esperar a que ocurra una tragedia para entender la magnitud del problema”, advirtieron, y cerraron con un mensaje dirigido a la comunidad: “La emergencia no espera. El bombero voluntario tampoco puede hacer milagros”.