En dialogo con Tiempo Deportivo, Giacopuzzi reconoció la bronca que dejó el último empate en el Abel Sastre, especialmente por las oportunidades que tuvo el equipo y los resultados de sus competidores directos. “Nuestra fortaleza es nuestra localía. Sabíamos que nos íbamos a enfrentar a un equipo que venía en la parte baja de la tabla y que se iba a cerrar mucho. Se salvaron todo el partido, lo hicieron bien, pero nosotros tenemos que ser autocríticos y mejorar. Veníamos convirtiendo mucho, pero erramos mucho”, explicó.
El defensor también reconoció que el empate tuvo un sabor especial por la posibilidad de recortar distancias con los equipos que pelean arriba. Sin embargo, remarcó que el objetivo principal sigue siendo alcanzar una nueva final. “Nuestra única ilusión es jugar una final, no sabemos a cuál nos va a llevar. Nos estamos preparando día a día para eso”, afirmó. Sobre el encuentro ante Ferro, consideró que será una prueba importante para medir al equipo frente a un rival de jerarquía y con una convocatoria similar a la que podría encontrar en el reducido.
Actualmente, Ferro mantiene una ventaja de 11 puntos sobre Deportivo Madryn, con 15 unidades todavía en juego. El zaguero reconoció que descontar esa diferencia será complicado, aunque sostuvo que el grupo conserva la confianza. “Es fútbol, puede pasar cualquier cosa, pero es difícil. El grupo siente y lo hablamos día a día. Sentimos que vamos a volver a jugar una final y nos estamos preparando de una forma distinta para que el resultado sea otro”, expresó. Además, anticipó un partido de mucha intensidad: “Creo que nos van a querer llevar puestos de entrada, pero tenemos jerarquía y tranquilidad para entender los momentos del juego. No le resto mérito, creo que están siendo el mejor equipo de la zona”.
El defensor también recordó las dos finales disputadas por Madryn durante la temporada pasada, que terminaron sin el ascenso esperado. “Eso quedó atrás, solo sirve para ilusionarnos y volver a prender la chispa. Tenemos más jerarquía, otro técnico y jugadores de calidad. Muchos de los que están jugando ya vivieron esas instancias y creo que nos encontraría de otra manera”, señaló.
Por último, Giacopuzzi se refirió al arbitraje de Ezequiel Billone Carpio en el último partido ante Central Norte, aunque intentó no profundizar en la polémica. “No me quiero volver a meter en el tema porque el año pasado pasaron cosas fuertes y no es necesario”, manifestó. Sin embargo, luego cuestionó algunas decisiones y reveló que mantuvo una discusión extensa con el árbitro.
“Siento que nos perjudicaron completamente. Me terminé enojando porque nos dijo cosas fuertes, unas barbaridades, y desprestigió nuestro trabajo. Yo no espero que nos ayuden los árbitros cuando juego de local. Si me impongo al rival y le gano, es de buena manera”, concluyó, en la antesala de un duelo que puede marcar el rumbo de Madryn en el tramo final del campeonato.
En dialogo con Tiempo Deportivo, Giacopuzzi reconoció la bronca que dejó el último empate en el Abel Sastre, especialmente por las oportunidades que tuvo el equipo y los resultados de sus competidores directos. “Nuestra fortaleza es nuestra localía. Sabíamos que nos íbamos a enfrentar a un equipo que venía en la parte baja de la tabla y que se iba a cerrar mucho. Se salvaron todo el partido, lo hicieron bien, pero nosotros tenemos que ser autocríticos y mejorar. Veníamos convirtiendo mucho, pero erramos mucho”, explicó.
El defensor también reconoció que el empate tuvo un sabor especial por la posibilidad de recortar distancias con los equipos que pelean arriba. Sin embargo, remarcó que el objetivo principal sigue siendo alcanzar una nueva final. “Nuestra única ilusión es jugar una final, no sabemos a cuál nos va a llevar. Nos estamos preparando día a día para eso”, afirmó. Sobre el encuentro ante Ferro, consideró que será una prueba importante para medir al equipo frente a un rival de jerarquía y con una convocatoria similar a la que podría encontrar en el reducido.
Actualmente, Ferro mantiene una ventaja de 11 puntos sobre Deportivo Madryn, con 15 unidades todavía en juego. El zaguero reconoció que descontar esa diferencia será complicado, aunque sostuvo que el grupo conserva la confianza. “Es fútbol, puede pasar cualquier cosa, pero es difícil. El grupo siente y lo hablamos día a día. Sentimos que vamos a volver a jugar una final y nos estamos preparando de una forma distinta para que el resultado sea otro”, expresó. Además, anticipó un partido de mucha intensidad: “Creo que nos van a querer llevar puestos de entrada, pero tenemos jerarquía y tranquilidad para entender los momentos del juego. No le resto mérito, creo que están siendo el mejor equipo de la zona”.
El defensor también recordó las dos finales disputadas por Madryn durante la temporada pasada, que terminaron sin el ascenso esperado. “Eso quedó atrás, solo sirve para ilusionarnos y volver a prender la chispa. Tenemos más jerarquía, otro técnico y jugadores de calidad. Muchos de los que están jugando ya vivieron esas instancias y creo que nos encontraría de otra manera”, señaló.
Por último, Giacopuzzi se refirió al arbitraje de Ezequiel Billone Carpio en el último partido ante Central Norte, aunque intentó no profundizar en la polémica. “No me quiero volver a meter en el tema porque el año pasado pasaron cosas fuertes y no es necesario”, manifestó. Sin embargo, luego cuestionó algunas decisiones y reveló que mantuvo una discusión extensa con el árbitro.
“Siento que nos perjudicaron completamente. Me terminé enojando porque nos dijo cosas fuertes, unas barbaridades, y desprestigió nuestro trabajo. Yo no espero que nos ayuden los árbitros cuando juego de local. Si me impongo al rival y le gano, es de buena manera”, concluyó, en la antesala de un duelo que puede marcar el rumbo de Madryn en el tramo final del campeonato.