Una ambulancia que regresaba de asistir a personas mayores quedó prácticamente colgada sobre un precipicio, luego de que cediera parte del camino rural en la zona de Aucapán, en cercanías de Junín de los Andes. En su interior viajaban dos pacientes, el chofer y un enfermero. La rápida intervención de los Bomberos Voluntarios fue clave para evitar que la situación terminara en una tragedia.
El dramático episodio ocurrió alrededor de las 20 del día anterior, en el sector conocido como barrio Calfuqueo. Las intensas lluvias habían provocado un socavón y el desprendimiento de parte del camino, dejando a la unidad con varias ruedas comprometidas y al borde de un arroyo.

Ante la emergencia, los bomberos desplegaron una unidad 4x4 y utilizaron herramientas manuales, elementos de apuntalamiento y sistemas de sujeción para estabilizar la ambulancia y retirarla de la zona de peligro. En el operativo también colaboraron efectivos policiales, personal de salud y vecinos que se acercaron voluntariamente para ayudar.
El rescate terminó sin personas lesionadas ni daños en la ambulancia, gracias al trabajo coordinado y al compromiso de quienes intervinieron.
Rifo destacó especialmente la solidaridad de la comunidad y el trabajo conjunto: “La verdad que hicieron un trabajo espectacular junto con personal de salud, el personal de comisaría y, sobre todo, la gente de la comunidad que desinteresadamente se apersonó ahí para ayudar”.
Y dejó en claro que la tarea de los bomberos va mucho más allá de combatir incendios. También acompañan al personal sanitario en caminos de difícil acceso, rescates en la nieve y traslados de pacientes cuando las condiciones del terreno impiden el ingreso de una ambulancia.
“Seguimos en apresto ante cualquier necesidad que la comunidad necesite”, afirmó el comandante. Cuando el camino se derrumba y la vida queda en riesgo, la solidaridad, la preparación y el compromiso de los bomberos pueden marcar la diferencia. #
Una ambulancia que regresaba de asistir a personas mayores quedó prácticamente colgada sobre un precipicio, luego de que cediera parte del camino rural en la zona de Aucapán, en cercanías de Junín de los Andes. En su interior viajaban dos pacientes, el chofer y un enfermero. La rápida intervención de los Bomberos Voluntarios fue clave para evitar que la situación terminara en una tragedia.
El dramático episodio ocurrió alrededor de las 20 del día anterior, en el sector conocido como barrio Calfuqueo. Las intensas lluvias habían provocado un socavón y el desprendimiento de parte del camino, dejando a la unidad con varias ruedas comprometidas y al borde de un arroyo.

Ante la emergencia, los bomberos desplegaron una unidad 4x4 y utilizaron herramientas manuales, elementos de apuntalamiento y sistemas de sujeción para estabilizar la ambulancia y retirarla de la zona de peligro. En el operativo también colaboraron efectivos policiales, personal de salud y vecinos que se acercaron voluntariamente para ayudar.
El rescate terminó sin personas lesionadas ni daños en la ambulancia, gracias al trabajo coordinado y al compromiso de quienes intervinieron.
Rifo destacó especialmente la solidaridad de la comunidad y el trabajo conjunto: “La verdad que hicieron un trabajo espectacular junto con personal de salud, el personal de comisaría y, sobre todo, la gente de la comunidad que desinteresadamente se apersonó ahí para ayudar”.
Y dejó en claro que la tarea de los bomberos va mucho más allá de combatir incendios. También acompañan al personal sanitario en caminos de difícil acceso, rescates en la nieve y traslados de pacientes cuando las condiciones del terreno impiden el ingreso de una ambulancia.
“Seguimos en apresto ante cualquier necesidad que la comunidad necesite”, afirmó el comandante. Cuando el camino se derrumba y la vida queda en riesgo, la solidaridad, la preparación y el compromiso de los bomberos pueden marcar la diferencia. #