Embargo a Alumni

Una profesora de hockey demandó al club y su caso está en la Justicia, que libró oficios para trabar embargos.

10 JUN 2013 - 21:52 | Actualizado

Ana María Guzmán, trabajó durante dos años como profesora de hockey en el Club Alumni y desde hace uno, fue despedida “sin causa” según ella misma le cuenta a Jornada. Desde julio pasado ha reclamado una indemnización y su caso está en la justicia, que ha librado oficios para trabar embargos sobre alguna cuenta que la institución tenga en entidades bancarias de la ciudad y también sobre bienes inmuebles y rodados.

Si bien este hecho, que motivó el reclamo y posterior juicio laboral, sucedió en julio de 2012, la situación comenzó a conocerse en febrero pasado cuando este medio publicó la nota con la damnificada y desde esa fecha hasta aquí, sigue reclamando por la deuda que aún no ha cobrado.

El acuerdo al cual había arribado Guzmán a través de su abogada con el representante legal del club Alumni, implicaba el pago de la deuda en seis cuotas, con un primer pago en el mes de diciembre de 2012. “El convenio no se respetó, y ahora se tuvo que readecuar y actualizar el monto con los intereses generados a partir de la deuda inicial”, contaba ayer la profesora Ana María Guzmán, que ya lleva prácticamente un año esperando tras su despedido “sin ninguna causa; un día vino el presidente Omar Gutiérrez y me dijo que no viniera más al club, después de mi vuelta de las vacaciones”, explicaba la profesora.

Ana Guzmán es instructora de gimnasia, pero desde principios del año 2011 cumplió funciones como profesora de hockey, a cargo de la mayor parte de las categorías de ese deporte en el Club Alumni. “Estaba a cargo de todas las categorías y recibía colaboración de las chicas de primera división, que me ayudaban con las nenas más chicas. Trabajé así todo el 2011, todos los días y los fines de semana normalmente incluíamos algún viaje, porque si bien no jugábamos de forma oficial sí lo hacíamos en amistosos”, decía la profesora despedida.

Guzmán agregó que “en una primera etapa el presidente, Omar Gutierrez, colaboraba con nosotros y de hecho hasta nos gestionaba camisetas para que tuviéramos, pero desde ese día, cuando me comunicó que no trabajaba más en el club, dio un vuelco en la forma de manejarse conmigo que aún hoy no entiendo”, le señalaba Guzmán a Jornada.

Reconocimiento

Al principio, Gutiérrez negó que yo trabajara en el club y además también decía que no me conocía. Quizás tratando de justificar mi relación laboral con ellos porque estaba en negro, pero fui a ver a la abogada Sandra Grilli y se le mandó una carta documento al club para ver cuál era mi situación y la respuesta del presidente fue esa, que él a mí no me conoce y no reconoce mi actividad laboral, que no sabe quién soy dentro de la institución”.

Ante esa respuesta y con la documentación que le había entregado a la abogada, se manda todo a la Subsecretaría de Trabajo y de ahí el trámite va a Tribunales donde tras analizar la documentación las partes habrían llegado a un acuerdo de pago.

Embargo

Ana María Guzmán dijo: “No quiero perjudicar de ninguna manera al club, pero creo que han tenido todas las posibilidades de llegar a un acuerdo y de hecho lo que firmaron no lo cumplieron, por lo que hemos decidido pedir embargos”, contó ayer la ex profesora de hockey del club Alumni.

Y a continuación agregó: “Yo acepté la modalidad de pago porque el club no estaba en condiciones de pagar los montos que se reclamaban, y solo se hizo un depósito después que una nota que salió en este diario, se publicó, pero después dejaron otra vez de pagar y hoy estamos como al principio, por eso la jueza, como se muestra en los papeles pidió embargo sobre cuentas, inmuebles y rodados que tenga el club”, manifestó Guzmán.

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10 JUN 2013 - 21:52

Ana María Guzmán, trabajó durante dos años como profesora de hockey en el Club Alumni y desde hace uno, fue despedida “sin causa” según ella misma le cuenta a Jornada. Desde julio pasado ha reclamado una indemnización y su caso está en la justicia, que ha librado oficios para trabar embargos sobre alguna cuenta que la institución tenga en entidades bancarias de la ciudad y también sobre bienes inmuebles y rodados.

Si bien este hecho, que motivó el reclamo y posterior juicio laboral, sucedió en julio de 2012, la situación comenzó a conocerse en febrero pasado cuando este medio publicó la nota con la damnificada y desde esa fecha hasta aquí, sigue reclamando por la deuda que aún no ha cobrado.

El acuerdo al cual había arribado Guzmán a través de su abogada con el representante legal del club Alumni, implicaba el pago de la deuda en seis cuotas, con un primer pago en el mes de diciembre de 2012. “El convenio no se respetó, y ahora se tuvo que readecuar y actualizar el monto con los intereses generados a partir de la deuda inicial”, contaba ayer la profesora Ana María Guzmán, que ya lleva prácticamente un año esperando tras su despedido “sin ninguna causa; un día vino el presidente Omar Gutiérrez y me dijo que no viniera más al club, después de mi vuelta de las vacaciones”, explicaba la profesora.

Ana Guzmán es instructora de gimnasia, pero desde principios del año 2011 cumplió funciones como profesora de hockey, a cargo de la mayor parte de las categorías de ese deporte en el Club Alumni. “Estaba a cargo de todas las categorías y recibía colaboración de las chicas de primera división, que me ayudaban con las nenas más chicas. Trabajé así todo el 2011, todos los días y los fines de semana normalmente incluíamos algún viaje, porque si bien no jugábamos de forma oficial sí lo hacíamos en amistosos”, decía la profesora despedida.

Guzmán agregó que “en una primera etapa el presidente, Omar Gutierrez, colaboraba con nosotros y de hecho hasta nos gestionaba camisetas para que tuviéramos, pero desde ese día, cuando me comunicó que no trabajaba más en el club, dio un vuelco en la forma de manejarse conmigo que aún hoy no entiendo”, le señalaba Guzmán a Jornada.

Reconocimiento

Al principio, Gutiérrez negó que yo trabajara en el club y además también decía que no me conocía. Quizás tratando de justificar mi relación laboral con ellos porque estaba en negro, pero fui a ver a la abogada Sandra Grilli y se le mandó una carta documento al club para ver cuál era mi situación y la respuesta del presidente fue esa, que él a mí no me conoce y no reconoce mi actividad laboral, que no sabe quién soy dentro de la institución”.

Ante esa respuesta y con la documentación que le había entregado a la abogada, se manda todo a la Subsecretaría de Trabajo y de ahí el trámite va a Tribunales donde tras analizar la documentación las partes habrían llegado a un acuerdo de pago.

Embargo

Ana María Guzmán dijo: “No quiero perjudicar de ninguna manera al club, pero creo que han tenido todas las posibilidades de llegar a un acuerdo y de hecho lo que firmaron no lo cumplieron, por lo que hemos decidido pedir embargos”, contó ayer la ex profesora de hockey del club Alumni.

Y a continuación agregó: “Yo acepté la modalidad de pago porque el club no estaba en condiciones de pagar los montos que se reclamaban, y solo se hizo un depósito después que una nota que salió en este diario, se publicó, pero después dejaron otra vez de pagar y hoy estamos como al principio, por eso la jueza, como se muestra en los papeles pidió embargo sobre cuentas, inmuebles y rodados que tenga el club”, manifestó Guzmán.