Enzo Agustín Martínez tenía solo 15 años. La noche del 15 de junio fue a la casa de un amigo y no regresó nunca más. Hoy, se cumplen 5 meses de la brutal golpiza que recibió a cuadras de su casa, en el barrio Don Bosco. Una gravísima lesión en el cerebro lo dejó en coma y tras 11 días de agonía, murió. No hay detenidos por el crimen. Sus padres aseguran que los autores están sindicados pero la Justicia, no los llama.
Isabel Galaz y Domingo Martínez no pueden creer aún lo que le sucedió a su hijo. Desde hace 5 meses, viven la peor pesadilla de su vida. “Necesitamos Justicia. Que paguen los que mataron a nuestro hijo. No se trata de un robo. Es la vida de una criatura de 15 años”, expresaron con dolor e impotencia.
Enzo falleció víctima de gravísimas heridas que recibió en un feroz ataque. Fue hallado en una esquina del centro comunitario del barrio Don Bosco por unos vecinos, tendido en la vía pública aquella fría mañana del 15 de junio. Tenía evidentes signos de haber sido golpeado ferozmente. En ese momento, pidieron la asistencia de la ambulancia que lo trasladó al Hospital Zonal. Apenas llegó, se constató que presentaba politraumatismos y fractura de cráneo producida por la acción de un elemento contundente con el cual, lo golpearon.
El joven, estuvo alojado en la unidad de terapia intensiva. Poco después, pasó a sala común pero sufrió una descompensación que lo llevó a la muerte, siendo infructuosos los esfuerzos de los médicos que lo atendían para revertir la situación.
En las primeras actuaciones del caso, la Brigada de Investigaciones aseguró que no hay detenidos por el fatídico hecho, del cual se carece de testigos. No obstante, para sus padres, los autores están identificados pero consideran que la Justicia no está yendo por los carriles adecuados.
“La causa está estancada. No tenemos ninguna respuesta. Este es un barrio. El entorno saben bien quienes son los señalizados del crimen de mi hijo pero dicen que no hay pruebas. Tenía 15 años mi hijo”, expresó Martínez.
Relató que Enzo se encontraba en Las Heras. Ese viernes, volvió a Trelew. Por la noche, junto a un amigo en una moto, fue a una cena a la casa de otro joven. “No volvió nunca. Nos avisaron que estaba en el Hospital y ya estaba en coman. Le pegaron en la cabeza. No tenía rasguños en el cuerpo”, coincidieron en asentir los papás del adolescente.
El dolor de la familia Martínez se hace aún más insoportable debido a que –según indican- más allá que se diga lo contrario, hay testigos y aseguran que los autores de la feroz golpiza están identificados. “Una nena que vivía al frente dice que escuchó como gritaba. El sereno también sabe lo que pasó pero no declara. Creo que por miedo no hablan. Aseguran que hay un código en el barrio”, remarcaron.
Domingo e Isabel aseguran que su hijo no había tenido inconvenientes con los agresores. “Si hubiese sido así, nos los hubiera contado. Los asesinos están sindicados, no sé por qué no los citaron. Que digan donde estuvieron, que los investiguen. Es una muerte. Le quitaron la vida a un chico. Que justifiquen que pasó”, advirtieron.
Isabel tiene en su mente la forma en que fue encontrado su hijo. “Tenía marcada una zapatilla en parte de la cara. Deberían haber realizado allanamientos. Mientras mi hijo agonizaba no se hizo nada”, criticó la mujer. Este, es un caso más de varios chicos que en Trelew, encontraron la muerte pero que sus familias no pueden recordarlos en paz porque la Justicia no llegó a los culpables. “Me parece una falta de respeto hacia el dolor de la familia. A él le sacaron el teléfono y lo estuvieron usando 6 días con el chip y todo. Hicieron llamadas. Tengo los números. No sé por qué no investigaron. Cuando nuestro hijo falleció supuestamente lo tiraron. Hay cosas que no cierran. No quieren llegar donde quieren”, advirtieron.
Para finalizar, Domingo e Isabel expresaron: “Necesitamos Justicia. Que paguen los que mataron a nuestro hijo. No se trata de un robo. Es la vida de una criatura de 15 años”, concluyeron.
Enzo Agustín Martínez tenía solo 15 años. La noche del 15 de junio fue a la casa de un amigo y no regresó nunca más. Hoy, se cumplen 5 meses de la brutal golpiza que recibió a cuadras de su casa, en el barrio Don Bosco. Una gravísima lesión en el cerebro lo dejó en coma y tras 11 días de agonía, murió. No hay detenidos por el crimen. Sus padres aseguran que los autores están sindicados pero la Justicia, no los llama.
Isabel Galaz y Domingo Martínez no pueden creer aún lo que le sucedió a su hijo. Desde hace 5 meses, viven la peor pesadilla de su vida. “Necesitamos Justicia. Que paguen los que mataron a nuestro hijo. No se trata de un robo. Es la vida de una criatura de 15 años”, expresaron con dolor e impotencia.
Enzo falleció víctima de gravísimas heridas que recibió en un feroz ataque. Fue hallado en una esquina del centro comunitario del barrio Don Bosco por unos vecinos, tendido en la vía pública aquella fría mañana del 15 de junio. Tenía evidentes signos de haber sido golpeado ferozmente. En ese momento, pidieron la asistencia de la ambulancia que lo trasladó al Hospital Zonal. Apenas llegó, se constató que presentaba politraumatismos y fractura de cráneo producida por la acción de un elemento contundente con el cual, lo golpearon.
El joven, estuvo alojado en la unidad de terapia intensiva. Poco después, pasó a sala común pero sufrió una descompensación que lo llevó a la muerte, siendo infructuosos los esfuerzos de los médicos que lo atendían para revertir la situación.
En las primeras actuaciones del caso, la Brigada de Investigaciones aseguró que no hay detenidos por el fatídico hecho, del cual se carece de testigos. No obstante, para sus padres, los autores están identificados pero consideran que la Justicia no está yendo por los carriles adecuados.
“La causa está estancada. No tenemos ninguna respuesta. Este es un barrio. El entorno saben bien quienes son los señalizados del crimen de mi hijo pero dicen que no hay pruebas. Tenía 15 años mi hijo”, expresó Martínez.
Relató que Enzo se encontraba en Las Heras. Ese viernes, volvió a Trelew. Por la noche, junto a un amigo en una moto, fue a una cena a la casa de otro joven. “No volvió nunca. Nos avisaron que estaba en el Hospital y ya estaba en coman. Le pegaron en la cabeza. No tenía rasguños en el cuerpo”, coincidieron en asentir los papás del adolescente.
El dolor de la familia Martínez se hace aún más insoportable debido a que –según indican- más allá que se diga lo contrario, hay testigos y aseguran que los autores de la feroz golpiza están identificados. “Una nena que vivía al frente dice que escuchó como gritaba. El sereno también sabe lo que pasó pero no declara. Creo que por miedo no hablan. Aseguran que hay un código en el barrio”, remarcaron.
Domingo e Isabel aseguran que su hijo no había tenido inconvenientes con los agresores. “Si hubiese sido así, nos los hubiera contado. Los asesinos están sindicados, no sé por qué no los citaron. Que digan donde estuvieron, que los investiguen. Es una muerte. Le quitaron la vida a un chico. Que justifiquen que pasó”, advirtieron.
Isabel tiene en su mente la forma en que fue encontrado su hijo. “Tenía marcada una zapatilla en parte de la cara. Deberían haber realizado allanamientos. Mientras mi hijo agonizaba no se hizo nada”, criticó la mujer. Este, es un caso más de varios chicos que en Trelew, encontraron la muerte pero que sus familias no pueden recordarlos en paz porque la Justicia no llegó a los culpables. “Me parece una falta de respeto hacia el dolor de la familia. A él le sacaron el teléfono y lo estuvieron usando 6 días con el chip y todo. Hicieron llamadas. Tengo los números. No sé por qué no investigaron. Cuando nuestro hijo falleció supuestamente lo tiraron. Hay cosas que no cierran. No quieren llegar donde quieren”, advirtieron.
Para finalizar, Domingo e Isabel expresaron: “Necesitamos Justicia. Que paguen los que mataron a nuestro hijo. No se trata de un robo. Es la vida de una criatura de 15 años”, concluyeron.