Miguel Pallalaf, el presunto autor del crimen de la nena Yasmín Chacoma, violada y asesinada el 14 de septiembre del año pasado en Comodoro Rivadavia, fue detenido este martes por la mañana en una calle de la ciudad de Puerto Madryn, mientras caminaba junto a dos perros.
La detención ocurrió alrededor de las 9:45 de la mañana, cuando Pallalaf caminaba por la calle Lugones al 50, a media cuadra del mar. En esas circunstancias, el oficial inspector Alejandro Antilef y el agente Juan Martínez, de la Policía del Chubut, detuvieron a una persona que no pudo mostrar ninguna identificación y actuó de manera sospechosa.
Por tal motivo, y ante la sospecha de que se tratara de Pallalaf por la fisonomía y una serie de tatuajes que tenía en el cuerpo, procedieron a llevarlo detenido para intentar identificarlo.
Finalmente, se confirmó su identidad por medio del sistema AFIS (sistema automático de identificación de huellas digitales, por sus siglas). Ahora, el sujeto será trasladado a Comodoro Rivadavia, donde en las próximas horas se realizará la audiencia de apertura de investigación y control de detención, donde la fiscal a cargo del caso, Liliana Ferrari, lo imputará por el delito de “homicidio agravado”.
Pallalaf, de 40 años, presentaba como señas particulares tatuajes en brazo izquierdo: un ángel con una mujer desnuda con alas y un águila. En el brazo derecho presenta un escorpión. Estos detalles fueron claves para identificarlo.
Precisión y profesionalismo
Al momento de confirmarse la identidad del prófugo de la justicia, el jefe de la Unidad Regional de Puerto Madryn, comisario mayor Humberto González, dialogó con la prensa y destacó que en base a un procedimiento de rutina que realizaba personal de la Comisaría Primera de Puerto Madryn se pudo confirmar la identidad del sujeto: “Tenía una serie de características físicas coincidentes y su fisonomía, a pesar de estar muy cambiado, que coincidían con la persona buscada. Por ello que procedieron a realizar más preguntas, la persona habría dudado y allí se dio intervención a criminalística, quien pudo determinar con precisión científica que se trataba de Pallalaf”, remarcó el jefe de la Unidad Regional de la ciudad portuaria.
Del mismo modo González expresó que “fue un trabajo rutinario, donde los efectivos gracias a su profesionalidad, y su preparación, pudieron aprehenderlo. Los efectivos que trabajan en la calle están preparados para realizar este tipo de interrogatorios”. El funcionario destacó el “profesionalismo que tuvieron para poder detenerlo”, dijo.
Hablan los policías
La detención de Miguel Ángel Pallalaf se concretó tras un procedimiento de rutina realizado por el oficial inspector Alejandro Antilef y el agente Javier Martínez, quienes recorrían la costa al momento de dar con el sujeto.
Tras recibir las felicitaciones del ministro de Seguridad de la Provincia, José Glinski, Alejandro Antilef contó que todo se inició “hace aproximadamente un mes, como resultado de las tareas que desarrollamos día a día con efectivos de las diferentes comisarías”.
“Ya habíamos identificado a esta persona”, relató, pero “en aquella oportunidad dio una serie de datos que, luego corroboramos, no eran verdaderos. La sospecha en aquella oportunidad, gracias al espíritu de vocación del agente Martínez, que observó características de la persona que lo llevaron a dudar”, comentó.
Identificación falsa
Luego, continuando con su tarea, ampliaron la investigación analizando características de la persona que ya estaba identificada en el prontuario, estudiando algunos tatuajes y cicatrices que lo podían identificar: “Día tras día, para nosotros estaba pendiente esta situación, y en el día de hoy (por ayer) se dio la posibilidad en un trabajo de rutina, en la costa, de encontrar a la persona, ya con información más certera”, explicó, relatando que la persona volvió a dar los datos de la primera vez, aquellos que ya habían corroborado que eran falsos.
“Contábamos con otras características conocidas”, explicó, pero “ahora teníamos una certeza personal con el agente Martínez, debido a esas cicatrices y tatuajes que poseía, de que podía ser la persona buscada pero necesitábamos la confirmación oficial. Se contó con la colaboración de la Policía Científica que fue la que terminó de certificar la identidad, y que se trataba de Pallalaf”, afirmó, agregando que al momento de la detención el sujeto tenía un aspecto muy diferente, era una persona que no coincidía con las imágenes que circulaban.
Sin resistencia
Por su parte el agente Martínez comentó que, al momento de identificar a Pallalaf, se encontraban realizando tareas en la costa como prevención en un horario donde los visitantes se vuelcan a la rambla “al acercarnos al Boulevard, por calle Lugones encontramos al sujeto que nosotros en su momento, como dijo mi compañero, ya habíamos identificado. El sujeto miró de reojo al patrullero, ahí alerté al oficial para poder identificarlo. No ofreció resistencia porque manifestaba que era una persona en situación de calle que vivía en la ciudad pero que no tenía domicilio fijo”, explicó, agregando que la primera vez que tuvieron contacto con él había fijado un domicilio, el cual también era falso.
Miguel Pallalaf, el presunto autor del crimen de la nena Yasmín Chacoma, violada y asesinada el 14 de septiembre del año pasado en Comodoro Rivadavia, fue detenido este martes por la mañana en una calle de la ciudad de Puerto Madryn, mientras caminaba junto a dos perros.
La detención ocurrió alrededor de las 9:45 de la mañana, cuando Pallalaf caminaba por la calle Lugones al 50, a media cuadra del mar. En esas circunstancias, el oficial inspector Alejandro Antilef y el agente Juan Martínez, de la Policía del Chubut, detuvieron a una persona que no pudo mostrar ninguna identificación y actuó de manera sospechosa.
Por tal motivo, y ante la sospecha de que se tratara de Pallalaf por la fisonomía y una serie de tatuajes que tenía en el cuerpo, procedieron a llevarlo detenido para intentar identificarlo.
Finalmente, se confirmó su identidad por medio del sistema AFIS (sistema automático de identificación de huellas digitales, por sus siglas). Ahora, el sujeto será trasladado a Comodoro Rivadavia, donde en las próximas horas se realizará la audiencia de apertura de investigación y control de detención, donde la fiscal a cargo del caso, Liliana Ferrari, lo imputará por el delito de “homicidio agravado”.
Pallalaf, de 40 años, presentaba como señas particulares tatuajes en brazo izquierdo: un ángel con una mujer desnuda con alas y un águila. En el brazo derecho presenta un escorpión. Estos detalles fueron claves para identificarlo.
Precisión y profesionalismo
Al momento de confirmarse la identidad del prófugo de la justicia, el jefe de la Unidad Regional de Puerto Madryn, comisario mayor Humberto González, dialogó con la prensa y destacó que en base a un procedimiento de rutina que realizaba personal de la Comisaría Primera de Puerto Madryn se pudo confirmar la identidad del sujeto: “Tenía una serie de características físicas coincidentes y su fisonomía, a pesar de estar muy cambiado, que coincidían con la persona buscada. Por ello que procedieron a realizar más preguntas, la persona habría dudado y allí se dio intervención a criminalística, quien pudo determinar con precisión científica que se trataba de Pallalaf”, remarcó el jefe de la Unidad Regional de la ciudad portuaria.
Del mismo modo González expresó que “fue un trabajo rutinario, donde los efectivos gracias a su profesionalidad, y su preparación, pudieron aprehenderlo. Los efectivos que trabajan en la calle están preparados para realizar este tipo de interrogatorios”. El funcionario destacó el “profesionalismo que tuvieron para poder detenerlo”, dijo.
Hablan los policías
La detención de Miguel Ángel Pallalaf se concretó tras un procedimiento de rutina realizado por el oficial inspector Alejandro Antilef y el agente Javier Martínez, quienes recorrían la costa al momento de dar con el sujeto.
Tras recibir las felicitaciones del ministro de Seguridad de la Provincia, José Glinski, Alejandro Antilef contó que todo se inició “hace aproximadamente un mes, como resultado de las tareas que desarrollamos día a día con efectivos de las diferentes comisarías”.
“Ya habíamos identificado a esta persona”, relató, pero “en aquella oportunidad dio una serie de datos que, luego corroboramos, no eran verdaderos. La sospecha en aquella oportunidad, gracias al espíritu de vocación del agente Martínez, que observó características de la persona que lo llevaron a dudar”, comentó.
Identificación falsa
Luego, continuando con su tarea, ampliaron la investigación analizando características de la persona que ya estaba identificada en el prontuario, estudiando algunos tatuajes y cicatrices que lo podían identificar: “Día tras día, para nosotros estaba pendiente esta situación, y en el día de hoy (por ayer) se dio la posibilidad en un trabajo de rutina, en la costa, de encontrar a la persona, ya con información más certera”, explicó, relatando que la persona volvió a dar los datos de la primera vez, aquellos que ya habían corroborado que eran falsos.
“Contábamos con otras características conocidas”, explicó, pero “ahora teníamos una certeza personal con el agente Martínez, debido a esas cicatrices y tatuajes que poseía, de que podía ser la persona buscada pero necesitábamos la confirmación oficial. Se contó con la colaboración de la Policía Científica que fue la que terminó de certificar la identidad, y que se trataba de Pallalaf”, afirmó, agregando que al momento de la detención el sujeto tenía un aspecto muy diferente, era una persona que no coincidía con las imágenes que circulaban.
Sin resistencia
Por su parte el agente Martínez comentó que, al momento de identificar a Pallalaf, se encontraban realizando tareas en la costa como prevención en un horario donde los visitantes se vuelcan a la rambla “al acercarnos al Boulevard, por calle Lugones encontramos al sujeto que nosotros en su momento, como dijo mi compañero, ya habíamos identificado. El sujeto miró de reojo al patrullero, ahí alerté al oficial para poder identificarlo. No ofreció resistencia porque manifestaba que era una persona en situación de calle que vivía en la ciudad pero que no tenía domicilio fijo”, explicó, agregando que la primera vez que tuvieron contacto con él había fijado un domicilio, el cual también era falso.