El mono que espera justicia

Es Felipe. Una entidad quiere que lo liberen y se sume a un programa de rehabilitación a su hábitat natural. Presentaron un amparo. Pero el municipio capitalino se opone.

22 MAR 2014 - 23:52 | Actualizado

El mono Felipe no sabe dónde va a vivir. Por ahora sigue en el zoológico de Rawson pero espera la decisión de la justicia para saber si se irá a Córdoba o a otro lugar. Tras la presentación de un amparo de parte de dos personas y la realización de una audiencia de partes en el Juzgado Universal de Rawson será el juez Carlos Alberto Tesi quien deba decidir la suerte de Felipe, un animal que hace casi 10 años que se encuentra en la capital de la provincia. Primero en una casa familiar y después en el zoológico. Ahora, no se sabe donde continuará viviendo.

En diciembre pasado se realizó la audiencia de partes. Por parte del municipio de Rawson, que se opone al traslado se hizo presente el abogado Javier Patricio Romero. Del otro lado, quienes presentaron el amparo: Eugenia Krebs y Cecilia Olguín con el patrocinio de la doctora María Luján Pérez. La audiencia quedó registrada en el expediente 1065/13, expediente en el cual las partes expusieron sus puntos de vistas, argumentos y pruebas. Sobre eso deberá resolver Tesi.

La historia de Felipe en Rawson comenzó cuando una familia lo compró en Misiones. Lo vendían a la vera de la ruta. Lo trajo a la capital de la provincia y lo instaló en su casa como una mascota más. Pero el mono creció. Y comenzó a hacer de las suyas en el barrio. Se escapaba de la casa y causaba daños a los vecinos tales como romper la ropa colgada en la soga, comer frutas y verduras y algún que otro tipo desorden. Un vecino amenazó con matarlo a tiros. Por eso, la permanencia de Felipe (que yo no era un pequeño monito juguetón) no se prolongó mucho tiempo en la casa.

Sus dueños decidieron llevarlo al zoológico para que esté más seguro y reciba la atención que requiere este tipo de animales. Tenía por entonces cerca de tres años. Enseguida se convirtió en la gran atracción del zoológico más austral del mundo, ubicado en el Parque General San Martín de Rawson.

El secretario de Producción y Medio Ambiente del municipio Jorge Aleua, uno de los más fervientes defensores de que Felipe se quede, dijo tajantemente a Jornada: “Si a Felipe lo trasladan se muere. O lo matan”. El funcionario fundamentó su afirmación diciendo que “hace mucho tiempo que vive allí, no está acostumbrado a estar con otros animales. No sabe defenderse. Y es posible que al cambiar de hábitat sienta mucho estrés o se pelee con otros animales mucho más fuertes y acostumbrados y lo maten”.

Y agregó: “este tipo de animales que han vivido toda su vida en un mismo lugar, es muy difícil trasladarlos a otro. Este pedido que hacen para que sea trasladado al proyecto denominado “Carayá”, que es muy bueno para aquellos animales de avanzada edad con sus pares en un mismo espacio y no para el caso de este mono que no podría adaptarse o integrarse a un grupo distinto, no podría vivir y lo matarían rápidamente. Si se va se muere y es por eso nos hemos negado a este pedido de traslado y nos vamos a seguir negando, al menos hasta que la Justicia determine otra cosa.”

Por su parte el abogado Romero puso en duda la representatividad de quienes presentaron el amparo. “En el proyecto Carayá no saben nada. Además, las pruebas que trajeron son muy dudosas. Hasta un informe del año 2000. Y también hablan de los felinos que están en el zoológico. Realmente todo resulta muy extraño. Además el municipio se encuentra en una especie de desprotección en ese tema porque solamente colabora con Lotería que es en realidad el propietario del zoológico”, lo dijo a Jornada.

Lo cierto es que Felipe nada sabe sobre su destino. Podría quedarse en el zoológico donde prácticamente se crió y creció. O lo podrían llevar algo más lejos para que se reencuentre con otros monos de su especie. Lo más triste de todo esto es que Felipe no puede decirles a los demás donde realmente le gustaría vivir.

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22 MAR 2014 - 23:52

El mono Felipe no sabe dónde va a vivir. Por ahora sigue en el zoológico de Rawson pero espera la decisión de la justicia para saber si se irá a Córdoba o a otro lugar. Tras la presentación de un amparo de parte de dos personas y la realización de una audiencia de partes en el Juzgado Universal de Rawson será el juez Carlos Alberto Tesi quien deba decidir la suerte de Felipe, un animal que hace casi 10 años que se encuentra en la capital de la provincia. Primero en una casa familiar y después en el zoológico. Ahora, no se sabe donde continuará viviendo.

En diciembre pasado se realizó la audiencia de partes. Por parte del municipio de Rawson, que se opone al traslado se hizo presente el abogado Javier Patricio Romero. Del otro lado, quienes presentaron el amparo: Eugenia Krebs y Cecilia Olguín con el patrocinio de la doctora María Luján Pérez. La audiencia quedó registrada en el expediente 1065/13, expediente en el cual las partes expusieron sus puntos de vistas, argumentos y pruebas. Sobre eso deberá resolver Tesi.

La historia de Felipe en Rawson comenzó cuando una familia lo compró en Misiones. Lo vendían a la vera de la ruta. Lo trajo a la capital de la provincia y lo instaló en su casa como una mascota más. Pero el mono creció. Y comenzó a hacer de las suyas en el barrio. Se escapaba de la casa y causaba daños a los vecinos tales como romper la ropa colgada en la soga, comer frutas y verduras y algún que otro tipo desorden. Un vecino amenazó con matarlo a tiros. Por eso, la permanencia de Felipe (que yo no era un pequeño monito juguetón) no se prolongó mucho tiempo en la casa.

Sus dueños decidieron llevarlo al zoológico para que esté más seguro y reciba la atención que requiere este tipo de animales. Tenía por entonces cerca de tres años. Enseguida se convirtió en la gran atracción del zoológico más austral del mundo, ubicado en el Parque General San Martín de Rawson.

El secretario de Producción y Medio Ambiente del municipio Jorge Aleua, uno de los más fervientes defensores de que Felipe se quede, dijo tajantemente a Jornada: “Si a Felipe lo trasladan se muere. O lo matan”. El funcionario fundamentó su afirmación diciendo que “hace mucho tiempo que vive allí, no está acostumbrado a estar con otros animales. No sabe defenderse. Y es posible que al cambiar de hábitat sienta mucho estrés o se pelee con otros animales mucho más fuertes y acostumbrados y lo maten”.

Y agregó: “este tipo de animales que han vivido toda su vida en un mismo lugar, es muy difícil trasladarlos a otro. Este pedido que hacen para que sea trasladado al proyecto denominado “Carayá”, que es muy bueno para aquellos animales de avanzada edad con sus pares en un mismo espacio y no para el caso de este mono que no podría adaptarse o integrarse a un grupo distinto, no podría vivir y lo matarían rápidamente. Si se va se muere y es por eso nos hemos negado a este pedido de traslado y nos vamos a seguir negando, al menos hasta que la Justicia determine otra cosa.”

Por su parte el abogado Romero puso en duda la representatividad de quienes presentaron el amparo. “En el proyecto Carayá no saben nada. Además, las pruebas que trajeron son muy dudosas. Hasta un informe del año 2000. Y también hablan de los felinos que están en el zoológico. Realmente todo resulta muy extraño. Además el municipio se encuentra en una especie de desprotección en ese tema porque solamente colabora con Lotería que es en realidad el propietario del zoológico”, lo dijo a Jornada.

Lo cierto es que Felipe nada sabe sobre su destino. Podría quedarse en el zoológico donde prácticamente se crió y creció. O lo podrían llevar algo más lejos para que se reencuentre con otros monos de su especie. Lo más triste de todo esto es que Felipe no puede decirles a los demás donde realmente le gustaría vivir.