Unas 66 personas resultaron heridas, cuatro de ellas de gravedad, como consecuencia de una fuerte explosión en un depósito de químicos que se registró el jueves a la noche en el barrio de Alta Córdoba y que repercutió en una vasta zona de la capital mediterránea.
El siniestro se produjo a las 20:40 horas en el depósito “Químicos Raponi” en el tradicional barrio de Alta Córdoba, por lo que horas más tarde su dueño, Sergio Raponi fue detenido y permanecerá así hasta ser indagado por orden de la fiscal Eve Flores, quien inició actuaciones por “estrago culposo agravado”.
El depósito está ubicado en Góngora y Avellaneda, a pocas cuadras de Dioxitek, la controvertida planta de dióxido de uranio, y el estallido se sintió en toda la capital provincial, ya que la onda expansiva destruyó casas vecinas y arrasó con un taller de chapa y pintura contiguo.
El gobernador cordobés, José Manuel De la Sota, el ministro de Salud, Francisco Fortuna, y otras autoridades provinciales como la vicegobernadora Alicia Pregno y el intendente Ramón Mestre se hicieron presente en el lugar mientras que los obispos se solidarizaron con un mensaje de “esperanza”.
Además, se realizaron anuncios de ayuda para el pueblo de Alta Córdoba, tales como préstamos y la excepción de pagar el impuesto inmobiliario. De acuerdo al relato de testigos, todo se inició con un incendio en el lugar que habría sido reportado por los vecinos que llamaron a los bomberos.
Justamente, uno de los bomberos resultó herido al entrar al lugar al momento de la explosión.
Del total de los 66 heridos, hay tres que están graves y se espera un parte sobre su estado de salud.
Mestre afirmó que las inspecciones realizadas hace tres meses no habían arrojado anormalidad alguna y remarcó que “desde el Centro de Participación Ciudadana confirmaron que tiene la habilitación de bomberos e industrias de la provincia”.
“A las viviendas dañadas se le pondrá personal de la Guardia de Infantería para protegerlas. Hasta ahora, acabo de hablar con el ministro (de Salud) Fortuna, que está haciendo el relevamiento final, hasta ahora no hemos detectado fallecimiento. Se ha cortado la luz por prevención a pedido de Defensa Civil”, dijo.
Por otro lado, el director de Defensa Civil Municipal, Hugo Garrido, ratificó que 90 días atrás se había realizado una inspección al lugar.
Según se supo luego, el lugar no contaba con habilitación para productos químicos inflamables, y el secretario de Control y Fiscalización municipal, José Fernández, aseguró que “está inscripto como fabricación de artículos de limpieza, tiene certificado de bomberos y tiene registro industrial de la provincia”.
Unas 66 personas resultaron heridas, cuatro de ellas de gravedad, como consecuencia de una fuerte explosión en un depósito de químicos que se registró el jueves a la noche en el barrio de Alta Córdoba y que repercutió en una vasta zona de la capital mediterránea.
El siniestro se produjo a las 20:40 horas en el depósito “Químicos Raponi” en el tradicional barrio de Alta Córdoba, por lo que horas más tarde su dueño, Sergio Raponi fue detenido y permanecerá así hasta ser indagado por orden de la fiscal Eve Flores, quien inició actuaciones por “estrago culposo agravado”.
El depósito está ubicado en Góngora y Avellaneda, a pocas cuadras de Dioxitek, la controvertida planta de dióxido de uranio, y el estallido se sintió en toda la capital provincial, ya que la onda expansiva destruyó casas vecinas y arrasó con un taller de chapa y pintura contiguo.
El gobernador cordobés, José Manuel De la Sota, el ministro de Salud, Francisco Fortuna, y otras autoridades provinciales como la vicegobernadora Alicia Pregno y el intendente Ramón Mestre se hicieron presente en el lugar mientras que los obispos se solidarizaron con un mensaje de “esperanza”.
Además, se realizaron anuncios de ayuda para el pueblo de Alta Córdoba, tales como préstamos y la excepción de pagar el impuesto inmobiliario. De acuerdo al relato de testigos, todo se inició con un incendio en el lugar que habría sido reportado por los vecinos que llamaron a los bomberos.
Justamente, uno de los bomberos resultó herido al entrar al lugar al momento de la explosión.
Del total de los 66 heridos, hay tres que están graves y se espera un parte sobre su estado de salud.
Mestre afirmó que las inspecciones realizadas hace tres meses no habían arrojado anormalidad alguna y remarcó que “desde el Centro de Participación Ciudadana confirmaron que tiene la habilitación de bomberos e industrias de la provincia”.
“A las viviendas dañadas se le pondrá personal de la Guardia de Infantería para protegerlas. Hasta ahora, acabo de hablar con el ministro (de Salud) Fortuna, que está haciendo el relevamiento final, hasta ahora no hemos detectado fallecimiento. Se ha cortado la luz por prevención a pedido de Defensa Civil”, dijo.
Por otro lado, el director de Defensa Civil Municipal, Hugo Garrido, ratificó que 90 días atrás se había realizado una inspección al lugar.
Según se supo luego, el lugar no contaba con habilitación para productos químicos inflamables, y el secretario de Control y Fiscalización municipal, José Fernández, aseguró que “está inscripto como fabricación de artículos de limpieza, tiene certificado de bomberos y tiene registro industrial de la provincia”.