Rodrigo Rato, cada vez más complicado con la Justicia

La Fiscalía Anticorrupción pidió hoy elevar a la Audiencia Nacional la investigación del patrimonio y la actividad empresarial del el ex vicepresidente español y ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI) Rodrigo Rato, al hallar nuevos indicios de que pudo cometer delitos de blanqueo de capitales.

03 AGO 2015 - 15:40 | Actualizado

La decisión de los procuradores llegó después de que el director de la Oficina Antifraude española (ONIF), Santiago Menéndez, adelantó en una entrevista con el diario El Mundo que “ratificaba” todas las acusaciones contra Rato y que ya había enviado al juez de la causa un segundo informe con la documentación incautada en su domicilio y su despacho profesional.

El pasado 22 de julio, el ex banquero y dirigente conservador se negó a responder a la preguntas del juez hasta no conocer el contenido de ese informe.

Rato fue detenido fugazmente el 16 de abril para presenciar los allanamientos en el marco de una investigación en su contra por presuntos delitos de evasión fiscal, blanqueo y alzamiento de bienes, sustentada por un primer informe de la Oficina Antifraude.

Sin embargo, pendiente del segundo informe, el juez de instrucción número 31 de Madrid, Antonio Serrano Artal, citó al ex vicepresidente económico de José María Aznar (1996-2004) para que respondiera sólo por delitos fiscales.

La Oficina Antifraude adelantó ahora parte del contendido de su nuevo informe del que, según la Fiscalía, se desprenden “nuevos indicios” de que Rato pudo blanquear capitales en el extranjero entre 2011 y 2014.

Para efectuar el blanqueo, Rato habría utilizado la sociedad alemana Bagerpleta GmbH, propietaria de un hotel en Berlín, de la que fue administrador hasta abril del 2015.

De acuerdo con el escrito de la Fiscalía, las inversiones del ex jefe del FMI en esta sociedad, de la que posee el 44 % de las acciones, se habrían llevado a cabo a través de la mercantil Kradonara, cuya matriz es la gibraltareña Vivaway, propiedad, a su vez, de Rato

"Los flujos de dinero que Kradonara ha remitido a Bagerpleta GmbH entre el 2011 al 2014 tienen un presunto origen ilícito, dimanante de delitos de corrupción entre particulares y delito fiscal", subraya el escrito, al que tuvo acceso la agencia EFE.

Ante estos hechos, la Fiscalía cree que los delitos que pudo cometer Rato no son competencia de juzgados ordinarios por lo que reclama al juez Serrano Arnal que traslade el caso a la Audiencia Nacional, máxima instancia penal española.

En la víspera de la declaración de Rato ante los tribunales, la Audiencia Provincial de Madrid ratificó la fianza de 18 millones de euros que se le había impuesto para desbloquear todas sus cuentas al considerar que "a pesar de que la investigación está en una fase incipiente", existen "datos suficientes" de que el ex presidente de la entidad financiera Bankia "pudo incurrir" en la comisión de infracciones penales que se le imputan.

Rato se convirtió en el primer referente del establishment financiero en caer desde el inicios de la crisis en España.

Su arresto fue fugaz y estuvo rodeado de una gran expectativa mediática, y precisamente se precipitó después de que la prensa española publicó que el ex ministro de Economía neoliberal era una de las personas investigadas por la ONIF de las que se habían beneficiado de una amnistía fiscal aprobada por el actual gobierno de Mariano Rajoy.

El otrora poderoso dirigente del derechista Partido Popular (PP) está imputado también en otras dos causas judiciales vinculadas con corrupción.

Una un presunto fraude en relación con la salida a Bolsa de Bankia, entidad financiera que presidió y a la que llegó gracias a su peso político en el PP, y por el uso de "tarjetas en negro" en esta misma entidad, un sistema que permitió la apropiación indebida de 15 millones de euros.

03 AGO 2015 - 15:40

La decisión de los procuradores llegó después de que el director de la Oficina Antifraude española (ONIF), Santiago Menéndez, adelantó en una entrevista con el diario El Mundo que “ratificaba” todas las acusaciones contra Rato y que ya había enviado al juez de la causa un segundo informe con la documentación incautada en su domicilio y su despacho profesional.

El pasado 22 de julio, el ex banquero y dirigente conservador se negó a responder a la preguntas del juez hasta no conocer el contenido de ese informe.

Rato fue detenido fugazmente el 16 de abril para presenciar los allanamientos en el marco de una investigación en su contra por presuntos delitos de evasión fiscal, blanqueo y alzamiento de bienes, sustentada por un primer informe de la Oficina Antifraude.

Sin embargo, pendiente del segundo informe, el juez de instrucción número 31 de Madrid, Antonio Serrano Artal, citó al ex vicepresidente económico de José María Aznar (1996-2004) para que respondiera sólo por delitos fiscales.

La Oficina Antifraude adelantó ahora parte del contendido de su nuevo informe del que, según la Fiscalía, se desprenden “nuevos indicios” de que Rato pudo blanquear capitales en el extranjero entre 2011 y 2014.

Para efectuar el blanqueo, Rato habría utilizado la sociedad alemana Bagerpleta GmbH, propietaria de un hotel en Berlín, de la que fue administrador hasta abril del 2015.

De acuerdo con el escrito de la Fiscalía, las inversiones del ex jefe del FMI en esta sociedad, de la que posee el 44 % de las acciones, se habrían llevado a cabo a través de la mercantil Kradonara, cuya matriz es la gibraltareña Vivaway, propiedad, a su vez, de Rato

"Los flujos de dinero que Kradonara ha remitido a Bagerpleta GmbH entre el 2011 al 2014 tienen un presunto origen ilícito, dimanante de delitos de corrupción entre particulares y delito fiscal", subraya el escrito, al que tuvo acceso la agencia EFE.

Ante estos hechos, la Fiscalía cree que los delitos que pudo cometer Rato no son competencia de juzgados ordinarios por lo que reclama al juez Serrano Arnal que traslade el caso a la Audiencia Nacional, máxima instancia penal española.

En la víspera de la declaración de Rato ante los tribunales, la Audiencia Provincial de Madrid ratificó la fianza de 18 millones de euros que se le había impuesto para desbloquear todas sus cuentas al considerar que "a pesar de que la investigación está en una fase incipiente", existen "datos suficientes" de que el ex presidente de la entidad financiera Bankia "pudo incurrir" en la comisión de infracciones penales que se le imputan.

Rato se convirtió en el primer referente del establishment financiero en caer desde el inicios de la crisis en España.

Su arresto fue fugaz y estuvo rodeado de una gran expectativa mediática, y precisamente se precipitó después de que la prensa española publicó que el ex ministro de Economía neoliberal era una de las personas investigadas por la ONIF de las que se habían beneficiado de una amnistía fiscal aprobada por el actual gobierno de Mariano Rajoy.

El otrora poderoso dirigente del derechista Partido Popular (PP) está imputado también en otras dos causas judiciales vinculadas con corrupción.

Una un presunto fraude en relación con la salida a Bolsa de Bankia, entidad financiera que presidió y a la que llegó gracias a su peso político en el PP, y por el uso de "tarjetas en negro" en esta misma entidad, un sistema que permitió la apropiación indebida de 15 millones de euros.