PROVINCIA

“Las chicas se escaparon por la ventana del baño y no hay rejas porque esto no es una cárcel”

Juana Mendoza confirmó el episodio pero aclaró que no hubo barrotes limados. Defendió la labor en la institución.

14/10/2016 02:00

Explicaciones. Galst (izquierda) junto con Mendoza en plena charla con Jornada para dar su versión.

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La directora del Hogar de Menores de Trelew, Juana Mendoza, confirmó que dos adolescentes se fugaron el miércoles a la noche. Aclaró que se escaparon por la ventana del baño y desmintió que hayan rejas. “No hay rejas en las ventanas y esto no es una cárcel”. Mendoza fue acompañada por la directora de Instituciones de Provincia, Andrea Galst.

“Se avisó a Policía y a la Asesoría de turno. No podemos dar mucha información. Son menores. Ellas están viviendo acá”, reveló.

Explicó que la fuga se produjo cuando todas las chicas alojadas se fueron a dormir. “En ese momento la preceptora se acercó y se dio cuenta que ya se habían ido por la ventana del baño. Fueron 5 minutos que bajó la preceptora a ver las otras chicas que estaban mirando una película. Era el horario en que se tenían que ir a dormir todas”, agregó.

Nunca antes

Mendoza aseguró que con estas dos chicas, de 14 y 16 años, no había pasado nunca nada antes. “Hace un mes que están acá. Es la primera vez que pasa. Antes no habían estado. Uno debe ser cuidadoso siempre pero ocurre. Resolvemos como se puede. Hay además 9 chicas y una bebé de un año y medio”.

Sobre el funcionamiento del Hogar dijo que “la responsabilidad del personal es acompañar a las chicas como cualquier papá lo hace: escuelas, talleres y turnos médicos. Tratamos de que los papás se ocupen. Si las chicas están acá es por un motivo”.

Resaltó que las jóvenes en el Hogar no tienen la libertad de entrar y salir cuando quieren, sino que lo hacen para ir a la escuela, talleres o turnos médicos. “Sí van a comprar algo o dar vueltas es con una preceptora. Hacen actividades como reciclaje, dibujos y tienen sus talleres en Centro de Día: carpintería y pintura. Los papás vienen de visita supervisados por el equipo técnico”.

El Hogar hace poco se mudó a una casa en calle Don Bosco. “Es todo nuevo. Ellas tienen sus habitaciones y un patio. Los lugares son iguales. No es que sea más grande. La otra era casa antigua”, comparó.

“Un trabajo arduo”



Según Galst, “no están exentos” de que pueda haber fugas. “Son adolescentes. Tienen sus épocas de rebeldía. La idea es estar con ellas. Acompañarlas en el proceso. Hay un equipo técnico. Desde el Ministerio realizamos un acompañamiento. Trabajamos con las familias para restituir derechos. Siempre y cuando estén y sea posible. Hay un trabajo arduo”, puntualizó.

Inesperado

“La gente que trabaja en estos organismos está preparada. Desde el Hogar, las actividades se generan dentro y fuera de la institución. Las acompañamos sin que tengan la necesidad de fugarse. Eso se estaba haciendo con normalidad. Este hecho la verdad, no lo esperábamos. La Brigada de Investigaciones tiene datos para buscarlas”.

Evitó hablar sobre la situación particular de las menores. “Lo que nos preocupa es que no se maneje información precisa. No todas las chicas que están institucionalizadas están por las mismas situaciones. No podemos dar muchos detalles. Cada situación es puntual e individual. Estos datos no los vamos a brindar”.