La jugada maestra de Nicolás Macarof

El virtuoso volante e ídolo opta por enfocarse en su familia y deja el fútbol profesional. “La estabilidad económica no la puedo dar yo jugando al fútbol”, dijo. “Muchas veces los hombres somos los que hacemos que la mujer nos acompañe de aquí para allá. Éste no es el caso”, agregó.

03 MAR 2021 - 23:44 | Actualizado

Nicolás Macarof, quizás el mejor jugador del ámbito doméstico en los últimos años, acaba de resolver una gran encrucijada. Con su elegancia, talento y distinción, se convirtió en ídolo de Germinal de Rawson.

Sus rendimientos en el “Verde” desde 2013 hasta 2019 lo ubicaron en Deportivo Madryn, club donde arañó el ascenso a la Primera Nacional. Pese a contar con ofertas para continuar una carrera, Macarof resolvió interrumpir su recorrido futbolístico rentado para enfocarse a su familia. Detrás de esta determinación, hay una línea de razonamiento que trasciende lo habitual.

Los argumentos

“Fue una decisión que la fui madurando en cuarentena y por estos días la terminé de tomar. Me han llamado de Sansinena y de Ferro de Pico. Pero no hay posibilidad de salir. A mis 28 años, priorizo lo familiar a lo individual”, comentó.

“Antes de tomar esta decisión, pude vivir la experiencia de Madryn. Agradezco a sus dirigentes, a mis excompañeros y al cuerpo técnico de Izquierdo por la confianza”, explicó.

Nicolás Macarof es uno de los tantos emigrantes que habitan Chubut. En 2013, desembarcó en el “Verde”.

Al margen de los títulos locales y el protagonismo en los torneos del Consejo Federal, el mediocampista se enamoró de Sofía Panasía.

Conviven hace años y son padres de dos hijos: Valentín (2 años) y Cruz (siete meses). Próximamente, se casarán. La familia es el proyecto y argumenta que su carrera no garantiza el sustento.

“Mi señora tiene un laburo estable. Se siente cómoda, está bien donde está. Están mis dos hijos tambien. Y yo no puedo garantizar que el futbol me dé años de contrato”, narró. “Esto es semestre a semestre, año a año, la estabilidad hoy en dia no la puedo dar yo”, comentó.

“Muchas veces, por la general, los hombres, somos los que hacemos que la mujer cambie o nos acompañe de aquí para allá. En este caso, es al revés”, explicó.

“Cuando uno forma una familia, uno piensa en la familia y mi sueño se posterga un poco. Si mi señora no tuviese trabajo o tuviera un laburo que pueda dejar y volver a tener, uno toma la decisión de ir y jugar, pero es importante que cuide su trabajo. Y somos de Rawson”, reseñó el salteño.

“El país esta complicado como para decidir vivir de futbol, hoy no te queda un resto, Si sale una oferta del exterior, podría llegar a evaluarlo, pero aún asi es difícil”, acotó con nitidez.

“Ahora, procuraré conseguir un trabajo estable, estudiar la carrera de educación física. Jugaré a nivel local solo si es compatible con mi nuevo ritmo de vida. Mi objetivo es mi familia y creo que así me estoy enfocando en ellos”, concluyó. Nicolás Macarof acaba de firmar una jugada maestra.

Enterate de las noticias de DEPORTES a través de nuestro newsletter

Anotate para recibir las noticias más importantes de esta sección.

Te podés dar de baja en cualquier momento con un solo clic.
03 MAR 2021 - 23:44

Nicolás Macarof, quizás el mejor jugador del ámbito doméstico en los últimos años, acaba de resolver una gran encrucijada. Con su elegancia, talento y distinción, se convirtió en ídolo de Germinal de Rawson.

Sus rendimientos en el “Verde” desde 2013 hasta 2019 lo ubicaron en Deportivo Madryn, club donde arañó el ascenso a la Primera Nacional. Pese a contar con ofertas para continuar una carrera, Macarof resolvió interrumpir su recorrido futbolístico rentado para enfocarse a su familia. Detrás de esta determinación, hay una línea de razonamiento que trasciende lo habitual.

Los argumentos

“Fue una decisión que la fui madurando en cuarentena y por estos días la terminé de tomar. Me han llamado de Sansinena y de Ferro de Pico. Pero no hay posibilidad de salir. A mis 28 años, priorizo lo familiar a lo individual”, comentó.

“Antes de tomar esta decisión, pude vivir la experiencia de Madryn. Agradezco a sus dirigentes, a mis excompañeros y al cuerpo técnico de Izquierdo por la confianza”, explicó.

Nicolás Macarof es uno de los tantos emigrantes que habitan Chubut. En 2013, desembarcó en el “Verde”.

Al margen de los títulos locales y el protagonismo en los torneos del Consejo Federal, el mediocampista se enamoró de Sofía Panasía.

Conviven hace años y son padres de dos hijos: Valentín (2 años) y Cruz (siete meses). Próximamente, se casarán. La familia es el proyecto y argumenta que su carrera no garantiza el sustento.

“Mi señora tiene un laburo estable. Se siente cómoda, está bien donde está. Están mis dos hijos tambien. Y yo no puedo garantizar que el futbol me dé años de contrato”, narró. “Esto es semestre a semestre, año a año, la estabilidad hoy en dia no la puedo dar yo”, comentó.

“Muchas veces, por la general, los hombres, somos los que hacemos que la mujer cambie o nos acompañe de aquí para allá. En este caso, es al revés”, explicó.

“Cuando uno forma una familia, uno piensa en la familia y mi sueño se posterga un poco. Si mi señora no tuviese trabajo o tuviera un laburo que pueda dejar y volver a tener, uno toma la decisión de ir y jugar, pero es importante que cuide su trabajo. Y somos de Rawson”, reseñó el salteño.

“El país esta complicado como para decidir vivir de futbol, hoy no te queda un resto, Si sale una oferta del exterior, podría llegar a evaluarlo, pero aún asi es difícil”, acotó con nitidez.

“Ahora, procuraré conseguir un trabajo estable, estudiar la carrera de educación física. Jugaré a nivel local solo si es compatible con mi nuevo ritmo de vida. Mi objetivo es mi familia y creo que así me estoy enfocando en ellos”, concluyó. Nicolás Macarof acaba de firmar una jugada maestra.