Se fue un ícono del periodismo oral deportivo de la zona: Rubén Darío Vega

Rubén Darío ardió en esa pasión que fueron la radio y sus coberturas.
03 ABR 2023 - 19:49 | Actualizado 04 ABR 2023 - 10:31

Se fue de puntillas, silencioso con la tarde a pleno, y levantó vuelo. Estaba harto ya de su cuerpo colonizado por un monstruo invasivo: el dolor. Pero antes firmó su testamento: les dejó a los propietarios de los malabares toda su inmensa fortuna: la semilla de ser un buen tipo para parirla cuando puedan, una utopía donde los niños sean curados con salivilla de estrellas, como soñaban con sus amigos y la descomunal ternura con la que venceremos al final de la jornada. Y un amanecer que sea para todos. Su recuerdo; su formidable recuerdo nos recuerda nuestro origen, llenos de arrabales, nuestro calor, nuestra timidez, nuestro modo de ser, de sentir y de soñar, de creer y de luchar. Y que cada momento es único en la vida. Como su recuerdo. Imborrable.


Informe realizado en Jornada Play hace 4 años

Su vida generó fuegos que arden la vida con tantas ganas que uno no puede mirarlos sin dejar de parpadear y aunque su misterio rozará el olvido, con una indiferencia injuriosa que nadie salva ni por cortesía; el inalterable recorrido de la memoria lo volverá a traer, como golpes de pistón acerado. Y será canción en el aire.

Se recordarán sus coberturas, donde fuere y cuando fuere. Con fríos que lastimaban y calores que abrumaban en el amplio derrotero de su amor radial, en la que fue su segunda casa: FM Bahía Engaño.

Buen viaje, Rubén Darío. Nombre de poeta. Vega, apellido de nobleza; como la del robledal. Generoso. Amistoso. Pura bondad y pasión. Saludos a las estrellas. De parte del Círculo de Periodistas Deportivos de Chubut.

Enterate de las noticias de DEPORTES a través de nuestro newsletter

Anotate para recibir las noticias más importantes de esta sección.

Te podés dar de baja en cualquier momento con un solo clic.
Rubén Darío ardió en esa pasión que fueron la radio y sus coberturas.
03 ABR 2023 - 19:49

Se fue de puntillas, silencioso con la tarde a pleno, y levantó vuelo. Estaba harto ya de su cuerpo colonizado por un monstruo invasivo: el dolor. Pero antes firmó su testamento: les dejó a los propietarios de los malabares toda su inmensa fortuna: la semilla de ser un buen tipo para parirla cuando puedan, una utopía donde los niños sean curados con salivilla de estrellas, como soñaban con sus amigos y la descomunal ternura con la que venceremos al final de la jornada. Y un amanecer que sea para todos. Su recuerdo; su formidable recuerdo nos recuerda nuestro origen, llenos de arrabales, nuestro calor, nuestra timidez, nuestro modo de ser, de sentir y de soñar, de creer y de luchar. Y que cada momento es único en la vida. Como su recuerdo. Imborrable.


Informe realizado en Jornada Play hace 4 años

Su vida generó fuegos que arden la vida con tantas ganas que uno no puede mirarlos sin dejar de parpadear y aunque su misterio rozará el olvido, con una indiferencia injuriosa que nadie salva ni por cortesía; el inalterable recorrido de la memoria lo volverá a traer, como golpes de pistón acerado. Y será canción en el aire.

Se recordarán sus coberturas, donde fuere y cuando fuere. Con fríos que lastimaban y calores que abrumaban en el amplio derrotero de su amor radial, en la que fue su segunda casa: FM Bahía Engaño.

Buen viaje, Rubén Darío. Nombre de poeta. Vega, apellido de nobleza; como la del robledal. Generoso. Amistoso. Pura bondad y pasión. Saludos a las estrellas. De parte del Círculo de Periodistas Deportivos de Chubut.