Lagún es un cachorrito de dos meses que está a punto de quedarse ciego. Lo encontraron unos niños en el Barrio Costanera de Trelew. Tenía signos de haber sido golpeado antes de que lo abandonaran.
Los nenes lo colocaron en una caja. Los gusanos le estaban comiendo los ojos. Uno de los ojos fue afectado por completo y tuvieron que extraérselo. Ahora están tratando de salvarle el otro ojo, aunque sería un milagro si volviera a ver.
Sandra Jaques, del Refugio "Los Callejeros", fue quien lo rescató y lo llevó a un veterinario para tratar de recuperarlo. Es posible que, si lo hubiesen descubierto antes Lagún, hubiera podido ver.
Las personas que lo abandonaron no tuvieron piedad. Las marcas en la piel evidencian que el perro fue golpeado en el rostro y en la cabeza.
No solamente lo tiraron a un descampado, sino que también le patearon la cabeza y dejaron que se lo devoraran los gusanos.
Sandra contó que en algún momento pensaron en darlo en adopción, pero al ver la crueldad a la que fue sometida esta criatura decidieron quedárselo y darle todo el amor que esté a su alcance.
Lagún, tras ser rescatado del infierno, se lleva bien con los otros 57 animales que viven en "Los Callejeros", mueve la cola y al no poder ver se guía por el nombre y el olfato.
Como si no bastara el maltrato al que fue sometido, el cachorro contrajo garrapatas, se está pelando en la cara y le salieron hongos.
La historia de Lagún viene a mostrarnos que se necesitan más castraciones y adopciones responsables, cuenta la titular del refugio.
Y también nos revela que la crueldad humana no conoce límites.

Lagún es un cachorrito de dos meses que está a punto de quedarse ciego. Lo encontraron unos niños en el Barrio Costanera de Trelew. Tenía signos de haber sido golpeado antes de que lo abandonaran.
Los nenes lo colocaron en una caja. Los gusanos le estaban comiendo los ojos. Uno de los ojos fue afectado por completo y tuvieron que extraérselo. Ahora están tratando de salvarle el otro ojo, aunque sería un milagro si volviera a ver.
Sandra Jaques, del Refugio "Los Callejeros", fue quien lo rescató y lo llevó a un veterinario para tratar de recuperarlo. Es posible que, si lo hubiesen descubierto antes Lagún, hubiera podido ver.
Las personas que lo abandonaron no tuvieron piedad. Las marcas en la piel evidencian que el perro fue golpeado en el rostro y en la cabeza.
No solamente lo tiraron a un descampado, sino que también le patearon la cabeza y dejaron que se lo devoraran los gusanos.
Sandra contó que en algún momento pensaron en darlo en adopción, pero al ver la crueldad a la que fue sometida esta criatura decidieron quedárselo y darle todo el amor que esté a su alcance.
Lagún, tras ser rescatado del infierno, se lleva bien con los otros 57 animales que viven en "Los Callejeros", mueve la cola y al no poder ver se guía por el nombre y el olfato.
Como si no bastara el maltrato al que fue sometido, el cachorro contrajo garrapatas, se está pelando en la cara y le salieron hongos.
La historia de Lagún viene a mostrarnos que se necesitan más castraciones y adopciones responsables, cuenta la titular del refugio.
Y también nos revela que la crueldad humana no conoce límites.