El Conurbano bonaerense dejó una escena de horror. Ana Clara Luna, una joven de 31 años, fue rociada con combustible y prendida fuego por su ex pareja en plena calle, delante de su actual novio y otros testigos. La víctima fue trasladada de urgencia con el 70% del cuerpo quemado, pero no logró sobrevivir y murió horas después en el hospital.
El agresor, identificado como Á.G., con quien compartía hijos en común y mantenía antecedentes de violencia de género, intentó escapar, pero fue detenido al día siguiente. El ataque brutal ocurrió en el barrio Ciudad Jardín El Libertador, partido de San Martín, y quedó registrado por las cámaras de seguridad de la zona.
El crimen ocurrió cerca de las 5 de la mañana del pasado miércoles, en la intersección de las calles El Ombú y El Clavel, en San Martín. Según las primeras investigaciones, Ana Clara se encontraba acompañada por su pareja actual y un grupo de amigos cuando su ex llegó al lugar. Tras un breve intercambio de palabras, la discusión se tornó cada vez más violenta.
Testigos relataron que el agresor sacó un bidón con líquido inflamable, lo arrojó sobre el cuerpo de la mujer y luego, con un encendedor, inició el fuego que envolvió a la víctima. Desesperada y con el cuerpo en llamas, Ana Clara corrió unos metros hasta desplomarse en el suelo, donde sus acompañantes intentaron apagar el fuego como pudieron. Una ambulancia la trasladó primero al Hospital Fleming y luego al Hospital Diego Thompson, donde permaneció internada en estado crítico.
“Llegó con quemaduras gravísimas, no había chances de revertir el cuadro”, relató un médico del centro de salud. Pocas horas después, Ana Clara falleció a causa de las heridas. Antecedentes de violencia La historia de Ana Clara y su agresor estaba marcada por episodios previos de violencia.
Vecinos aseguraron que él la había amenazado en varias oportunidades y que incluso había manifestado celos enfermizos tras la separación. Pese a estos antecedentes, la víctima nunca había realizado una denuncia formal por violencia de género, una realidad que se repite en muchos casos y que, según especialistas, deja a las mujeres en una situación de extrema vulnerabilidad.
El hombre escapó tras el ataque, pero la fiscalía del Departamento Judicial de San Martín montó un operativo para dar con su paradero. Fue detenido el jueves y quedó imputado por femicidio, un delito que contempla prisión perpetua.
Quemó con ácido a su pareja y le dieron prisión preventiva en Rosario
Un hombre de 50 años fue imputado con prisión preventiva por tres meses por quemar con ácido a su pareja y causarle severas lesiones en brazos, piernas y espalda, además de golpearla y retenerla encerrada en una casa en la ciudad de Rosario.
Según información que recabo Rosario3, la mujer está internada en el hospital HECA por los hechos de violencia sufridos. Ella pudo escapar de la situación de violencia gracias a que un día el hombre se olvidó de dejarla encerrada y corrió hacia la casa de un amigo para poder refugiarse.
Ante el juez Rodrigo Santana, la fiscal Guillermina Torno expuso que el imputado, provocó las lesiones entre el 14 y el 18 de agosto aplicando un agente químico sobre tatuajes de la víctima en brazos, piernas y espalda, con el objetivo de remover la tinta, ya que los tatuajes le desagradaban.
Como consecuencia, la mujer sufrió quemaduras de primer y segundo grado, además de tener varios golpes que le propinó su pareja tras una pelea.
Luego, según las declaraciones, el hombre retuvo a la mujer en el domicilio de Italia al 3200 “con la finalidad de que nadie vea sus lesiones”. Cada vez que salía de la vivienda se llevaba la llave, dejando a la víctima encerrada.
Por otro lado, el acusado ya había sido aprehendido el 26 de enero del año pasado, cuando fue arrestado bajo sospecha de golpear a la misma mujer en distintas partes del cuerpo y amenazarla para que no denunciara.
Finalmente, el fiscal de la causa le atribuyó los delitos de lesiones graves agravadas por la relación preexistente y el contexto de violencia de género, en concurso real con privación de la libertad agravada, también la jueza Silvana Lamas González le otorgó medidas alternativas, consistentes en la prohibición de acercamiento, de salir de Rosario y de portar armas por un período de 60 días.
El Conurbano bonaerense dejó una escena de horror. Ana Clara Luna, una joven de 31 años, fue rociada con combustible y prendida fuego por su ex pareja en plena calle, delante de su actual novio y otros testigos. La víctima fue trasladada de urgencia con el 70% del cuerpo quemado, pero no logró sobrevivir y murió horas después en el hospital.
El agresor, identificado como Á.G., con quien compartía hijos en común y mantenía antecedentes de violencia de género, intentó escapar, pero fue detenido al día siguiente. El ataque brutal ocurrió en el barrio Ciudad Jardín El Libertador, partido de San Martín, y quedó registrado por las cámaras de seguridad de la zona.
El crimen ocurrió cerca de las 5 de la mañana del pasado miércoles, en la intersección de las calles El Ombú y El Clavel, en San Martín. Según las primeras investigaciones, Ana Clara se encontraba acompañada por su pareja actual y un grupo de amigos cuando su ex llegó al lugar. Tras un breve intercambio de palabras, la discusión se tornó cada vez más violenta.
Testigos relataron que el agresor sacó un bidón con líquido inflamable, lo arrojó sobre el cuerpo de la mujer y luego, con un encendedor, inició el fuego que envolvió a la víctima. Desesperada y con el cuerpo en llamas, Ana Clara corrió unos metros hasta desplomarse en el suelo, donde sus acompañantes intentaron apagar el fuego como pudieron. Una ambulancia la trasladó primero al Hospital Fleming y luego al Hospital Diego Thompson, donde permaneció internada en estado crítico.
“Llegó con quemaduras gravísimas, no había chances de revertir el cuadro”, relató un médico del centro de salud. Pocas horas después, Ana Clara falleció a causa de las heridas. Antecedentes de violencia La historia de Ana Clara y su agresor estaba marcada por episodios previos de violencia.
Vecinos aseguraron que él la había amenazado en varias oportunidades y que incluso había manifestado celos enfermizos tras la separación. Pese a estos antecedentes, la víctima nunca había realizado una denuncia formal por violencia de género, una realidad que se repite en muchos casos y que, según especialistas, deja a las mujeres en una situación de extrema vulnerabilidad.
El hombre escapó tras el ataque, pero la fiscalía del Departamento Judicial de San Martín montó un operativo para dar con su paradero. Fue detenido el jueves y quedó imputado por femicidio, un delito que contempla prisión perpetua.
Quemó con ácido a su pareja y le dieron prisión preventiva en Rosario
Un hombre de 50 años fue imputado con prisión preventiva por tres meses por quemar con ácido a su pareja y causarle severas lesiones en brazos, piernas y espalda, además de golpearla y retenerla encerrada en una casa en la ciudad de Rosario.
Según información que recabo Rosario3, la mujer está internada en el hospital HECA por los hechos de violencia sufridos. Ella pudo escapar de la situación de violencia gracias a que un día el hombre se olvidó de dejarla encerrada y corrió hacia la casa de un amigo para poder refugiarse.
Ante el juez Rodrigo Santana, la fiscal Guillermina Torno expuso que el imputado, provocó las lesiones entre el 14 y el 18 de agosto aplicando un agente químico sobre tatuajes de la víctima en brazos, piernas y espalda, con el objetivo de remover la tinta, ya que los tatuajes le desagradaban.
Como consecuencia, la mujer sufrió quemaduras de primer y segundo grado, además de tener varios golpes que le propinó su pareja tras una pelea.
Luego, según las declaraciones, el hombre retuvo a la mujer en el domicilio de Italia al 3200 “con la finalidad de que nadie vea sus lesiones”. Cada vez que salía de la vivienda se llevaba la llave, dejando a la víctima encerrada.
Por otro lado, el acusado ya había sido aprehendido el 26 de enero del año pasado, cuando fue arrestado bajo sospecha de golpear a la misma mujer en distintas partes del cuerpo y amenazarla para que no denunciara.
Finalmente, el fiscal de la causa le atribuyó los delitos de lesiones graves agravadas por la relación preexistente y el contexto de violencia de género, en concurso real con privación de la libertad agravada, también la jueza Silvana Lamas González le otorgó medidas alternativas, consistentes en la prohibición de acercamiento, de salir de Rosario y de portar armas por un período de 60 días.