El héroe que salvó a un hombre del fuego: “No dudé en ayudar”

El “ángel” que la familia de Héctor Aquiles Vargas buscaba para darle las gracias por salvarle la vida en el incendio, al fin apareció. Se llama Pablo, es pastelero y vecino del barrio Oeste. Relató lo sucedido esa noche.

18 OCT 2025 - 13:50 | Actualizado 18 OCT 2025 - 15:57

Por Martín Tacón / Redacción Jornada

El pasado domingo un héroe anónimo le salvó la vida a Héctor Aquiles Vargas, un ex taxista de 75 años que estaba durmiendo cuando alguien le prendió fuego la casa, en la esquina de Fuerte San José y Marconi, en barrio Oeste de Trelew. Ese vecino desconocido no dudó en actuar para ayudar, sin embargo después de su acto se marchó y nadie supo más nada de él.

Jornada logró contactar a ese salvador, a quien la hija de Héctor apodó “un ángel”. Su nombre es Pablo, es pastelero y trabaja en Rawson. Pablo es modesto, no le interesa figurar y prefirió no brindar datos personales para esta entrevista.

La humildad de Pablo se vio reflejada la noche que le salvó la vida a Héctor Aquiles Vargas. Después de sacarlo de su casa en llamas, se fue del lugar dejando a todos con la incógnita: ¿quién era ese hombre que había decidido actuar cuando nadie más se animó?

“Ese día iba pasando por la calle Canal, iba a doblar en la Marconi, cuando vi en la esquina que se estaba incendiando la casa”, relató Pablo, que es vecino del barrio.

Frené y empecé a golpear las manos, pero no atendía. Me crucé a la casa del vecino, golpeé también y no atendía nadie. De la esquina salieron dos personas y ellos llamaron a los bomberos, pero pensé que hasta que vinieran los bomberos se iba a incendiar todo porque salía fuego por el portón y la ventana”.

Tuvo entonces su momento heroico. “No dudé enayudar”, dijo. “Pateé la puerta dos veces hasta que se rompió. El hombre se despertó y preguntó qué pasaba. Le dije que se le estaba prendiendo fuego la casa”.

Ese gesto bastó para salvarle la vida a Héctor. “El hombre salió hasta afuera conmigo y después se volvió a meter adentro. Había una humareda impresionante, no se veía a un metro. Después volvió a salir tosiendo y nos quedamos afuera charlando”.

Luego llegaron los bomberos y la policía, pero lo importante ya estaba hecho. “Yo, como tenía cosas que hacer, me fui”, dijo sencillamente, con la modestia que lo caracteriza. Sin saberlo se convirtió en el “ángel” del barrio Oeste.

Sin ayuda estatal

Laura Inés Vargas, hija de Héctor, inició una campaña solidaria para recibir donaciones y ayudar a su papá que perdió todo en el fuego. Mucha gente conocida donó, pero no recibió ayuda de parte de funcionarios.

No recibimos ayuda de políticos ni candidatos, ni siquiera Acción Social o Desarrollo Humano. Ni el presidente del barrio. Me dijeron: ‘si necesitás algo, acercate’. Lo menos que yo tengo es tiempo”.

Laura es taxista igual que su papá y pasa 12 horas por día trabajando. “No puedo andar buscando a los políticos o al presidente del barrio. Mi número está por todos lados, si lo quieren lo tienen. Estoy bastante decepcionada”.

18 OCT 2025 - 13:50

Por Martín Tacón / Redacción Jornada

El pasado domingo un héroe anónimo le salvó la vida a Héctor Aquiles Vargas, un ex taxista de 75 años que estaba durmiendo cuando alguien le prendió fuego la casa, en la esquina de Fuerte San José y Marconi, en barrio Oeste de Trelew. Ese vecino desconocido no dudó en actuar para ayudar, sin embargo después de su acto se marchó y nadie supo más nada de él.

Jornada logró contactar a ese salvador, a quien la hija de Héctor apodó “un ángel”. Su nombre es Pablo, es pastelero y trabaja en Rawson. Pablo es modesto, no le interesa figurar y prefirió no brindar datos personales para esta entrevista.

La humildad de Pablo se vio reflejada la noche que le salvó la vida a Héctor Aquiles Vargas. Después de sacarlo de su casa en llamas, se fue del lugar dejando a todos con la incógnita: ¿quién era ese hombre que había decidido actuar cuando nadie más se animó?

“Ese día iba pasando por la calle Canal, iba a doblar en la Marconi, cuando vi en la esquina que se estaba incendiando la casa”, relató Pablo, que es vecino del barrio.

Frené y empecé a golpear las manos, pero no atendía. Me crucé a la casa del vecino, golpeé también y no atendía nadie. De la esquina salieron dos personas y ellos llamaron a los bomberos, pero pensé que hasta que vinieran los bomberos se iba a incendiar todo porque salía fuego por el portón y la ventana”.

Tuvo entonces su momento heroico. “No dudé enayudar”, dijo. “Pateé la puerta dos veces hasta que se rompió. El hombre se despertó y preguntó qué pasaba. Le dije que se le estaba prendiendo fuego la casa”.

Ese gesto bastó para salvarle la vida a Héctor. “El hombre salió hasta afuera conmigo y después se volvió a meter adentro. Había una humareda impresionante, no se veía a un metro. Después volvió a salir tosiendo y nos quedamos afuera charlando”.

Luego llegaron los bomberos y la policía, pero lo importante ya estaba hecho. “Yo, como tenía cosas que hacer, me fui”, dijo sencillamente, con la modestia que lo caracteriza. Sin saberlo se convirtió en el “ángel” del barrio Oeste.

Sin ayuda estatal

Laura Inés Vargas, hija de Héctor, inició una campaña solidaria para recibir donaciones y ayudar a su papá que perdió todo en el fuego. Mucha gente conocida donó, pero no recibió ayuda de parte de funcionarios.

No recibimos ayuda de políticos ni candidatos, ni siquiera Acción Social o Desarrollo Humano. Ni el presidente del barrio. Me dijeron: ‘si necesitás algo, acercate’. Lo menos que yo tengo es tiempo”.

Laura es taxista igual que su papá y pasa 12 horas por día trabajando. “No puedo andar buscando a los políticos o al presidente del barrio. Mi número está por todos lados, si lo quieren lo tienen. Estoy bastante decepcionada”.