El Ejército Argentino, en conjunto con la Fuerza Aérea y la Armada Argentina llevó adelante, durante veintisiete días, uno de los mayores ejercicios militares en la provincia de Chubut, Patagonia. El objetivo fue simular una defensa ante un ataque hipotético a los pozos petroleros de la región sur.

El despliegue incluyó el traslado de unidades desde distintos puntos del país, el uso de aviones Hércules C-130 y una compleja logística de abastecimiento. El especialista Andrei Serbin Pont estuvo presente y brindó detalles exclusivos sobre el desarrollo de las operaciones. Los ejercicios comenzaron en las afueras de Sarmiento, donde los ingenieros militares prepararon una pista de aterrizaje en solo siete días para que los aviones pudiesen operar directamente en el terreno.
DESARROLLO DEL OPERATIVO Y LOGÍSTICA MILITAR
El operativo fue organizado en respuesta a un escenario simulado de ataque coordinado desde el norte y el sur del país. Según explicó el analista en Infobae en Vivo Al Mediodía, se planificaron tres etapas claves para la defensa: la resistencia de unidades locales en el terreno, el arribo acelerado de fuerzas de despliegue rápido —incluyendo paracaidistas y comandos— y, finalmente, el contraataque de las unidades acorazadas.

“Algunas de las unidades que se desplegaron en territorio se desplazaron 2.000 kilómetros desde sus bases de paz”. Los blindados Stryker —ocho ruedas motrices y de origen estadounidense— fueron empleados por primera vez en ejercicios de este tipo junto a los TAM argentinos. La prestación y capacidad de estos vehículos formó parte de una evaluación técnica en condiciones reales de campo, según destacó el especialista:

La división de paracaidistas del ejército realizó un lanzamiento experimental inicial para verificar el terreno, seguido de dos pasadas en las que se desplegaron 32 efectivos en cada una.

INNOVACIONES Y ANÁLISIS DEL EJERCICIO
Durante el despliegue se probaron nuevos sistemas, como drones y equipamiento anti-drones. El ejército combinó maniobras tradicionales con evaluaciones doctrinales que buscan actualizar los protocolos de defensa nacionales. En este sentido, Serbin Pont destacó el paso metodológico en el planeamiento militar:

El ejercicio finalizó con la preparación de las fuerzas para el repliegue, cargando nuevamente vehículos y material a los camiones y trenes para la vuelta a sus bases. La coordinación entre el Ejército Argentino, la Fuerza Aérea y la Armada evidenció la capacidad logística de las fuerzas armadas para responder ante escenarios complejos en el sur del país.# (Infobae)

El Ejército Argentino, en conjunto con la Fuerza Aérea y la Armada Argentina llevó adelante, durante veintisiete días, uno de los mayores ejercicios militares en la provincia de Chubut, Patagonia. El objetivo fue simular una defensa ante un ataque hipotético a los pozos petroleros de la región sur.

El despliegue incluyó el traslado de unidades desde distintos puntos del país, el uso de aviones Hércules C-130 y una compleja logística de abastecimiento. El especialista Andrei Serbin Pont estuvo presente y brindó detalles exclusivos sobre el desarrollo de las operaciones. Los ejercicios comenzaron en las afueras de Sarmiento, donde los ingenieros militares prepararon una pista de aterrizaje en solo siete días para que los aviones pudiesen operar directamente en el terreno.
DESARROLLO DEL OPERATIVO Y LOGÍSTICA MILITAR
El operativo fue organizado en respuesta a un escenario simulado de ataque coordinado desde el norte y el sur del país. Según explicó el analista en Infobae en Vivo Al Mediodía, se planificaron tres etapas claves para la defensa: la resistencia de unidades locales en el terreno, el arribo acelerado de fuerzas de despliegue rápido —incluyendo paracaidistas y comandos— y, finalmente, el contraataque de las unidades acorazadas.

“Algunas de las unidades que se desplegaron en territorio se desplazaron 2.000 kilómetros desde sus bases de paz”. Los blindados Stryker —ocho ruedas motrices y de origen estadounidense— fueron empleados por primera vez en ejercicios de este tipo junto a los TAM argentinos. La prestación y capacidad de estos vehículos formó parte de una evaluación técnica en condiciones reales de campo, según destacó el especialista:

La división de paracaidistas del ejército realizó un lanzamiento experimental inicial para verificar el terreno, seguido de dos pasadas en las que se desplegaron 32 efectivos en cada una.

INNOVACIONES Y ANÁLISIS DEL EJERCICIO
Durante el despliegue se probaron nuevos sistemas, como drones y equipamiento anti-drones. El ejército combinó maniobras tradicionales con evaluaciones doctrinales que buscan actualizar los protocolos de defensa nacionales. En este sentido, Serbin Pont destacó el paso metodológico en el planeamiento militar:

El ejercicio finalizó con la preparación de las fuerzas para el repliegue, cargando nuevamente vehículos y material a los camiones y trenes para la vuelta a sus bases. La coordinación entre el Ejército Argentino, la Fuerza Aérea y la Armada evidenció la capacidad logística de las fuerzas armadas para responder ante escenarios complejos en el sur del país.# (Infobae)