Este martes se vivió un momento muy emotivo en barrio Mil Viviendas de Trelew, amigos motoqueros de Mario Bravo le brindaron el último adiós. Con aceleradas y aplausos lo despidieron en el patio comunitario de su barrio, previo a una caravana multitudinaria desde la sala velatoria al cementerio.
Su familia y amigos emocionados, recordaron su pasión por las dos ruedas y sobre todo, por sus paseos acompañado de Milo, su amigo de cuatro patas. A ellos se los solía ver por las calles de Trelew y se sacaban fotos con quienes le pedían. Milo estuvo presente en el velatorio y se fue con el hijo de Mario, Matías, en su moto.
Los compañeros de trabajo de Mario también lo despidieron a través de redes sociales. “Ayer partió hacia el cielo, nuestro compañero Mario... una gran persona, que siempre te saludaba con una sonrisa, que siempre fue un gran compañero con todos nosotros y un gran trabajador... Vamos a extrañar esos mates a la mañana, que descanses en paz querido Mario”, cientos de clientes aprovecharon para brindarle el último adiós y recordar lo cálido que era Mario. Tabajaba en una pollería de la ciudad.

Este martes se vivió un momento muy emotivo en barrio Mil Viviendas de Trelew, amigos motoqueros de Mario Bravo le brindaron el último adiós. Con aceleradas y aplausos lo despidieron en el patio comunitario de su barrio, previo a una caravana multitudinaria desde la sala velatoria al cementerio.
Su familia y amigos emocionados, recordaron su pasión por las dos ruedas y sobre todo, por sus paseos acompañado de Milo, su amigo de cuatro patas. A ellos se los solía ver por las calles de Trelew y se sacaban fotos con quienes le pedían. Milo estuvo presente en el velatorio y se fue con el hijo de Mario, Matías, en su moto.
Los compañeros de trabajo de Mario también lo despidieron a través de redes sociales. “Ayer partió hacia el cielo, nuestro compañero Mario... una gran persona, que siempre te saludaba con una sonrisa, que siempre fue un gran compañero con todos nosotros y un gran trabajador... Vamos a extrañar esos mates a la mañana, que descanses en paz querido Mario”, cientos de clientes aprovecharon para brindarle el último adiós y recordar lo cálido que era Mario. Tabajaba en una pollería de la ciudad.