La por ahora frenada venta del área Manantiales Behr de YPF al grupo Rovella Capital desató un nuevo frente de conflicto en Comodoro Rivadavia y elevó el tono contra la petrolera de bandera. Un pronunciamiento público cargó con dureza contra la conducción de la empresa por haber avanzado en la cesión de un activo estratégico sin garantías de financiamiento, lo que derivó en equipos paralizados y trabajadores en la incertidumbre.
“No vamos a mirar para otro lado mientras toman decisiones desde Buenos Aires que dejan equipos parados en nuestra ciudad”, adviertió este viernes el intendente de Comodoro Rivadavia, Othar Macharashvili, poniendo el foco en la responsabilidad política y empresarial de la compañía por el fallido proceso y sus consecuencias en la economía local.
“YPF nació en Comodoro Rivadavia. Acá empezó la historia petrolera del país”, agregó Othar. Y lanzó una advertencia directa: la ciudad “no es una variable de ajuste ni un experimento financiero”, en referencia al impacto que la parálisis de la actividad puede tener sobre empleo, pymes y el entramado productivo regional.
Además del reclamo por la continuidad inmediata de la operación, el pronunciamiento suma otro frente sensible: el pasivo ambiental acumulado por décadas de explotación, cuya remediación también es responsabilidad de la empresa.
La embestida política apunta a la cúpula de la petrolera: exigen que la firma, “con Horacio Marín a la cabeza”, dé explicaciones claras, garantice inversiones y reactive de inmediato los equipos en Manantiales Behr. En Comodoro, el malestar escala y amenaza con convertirse en un nuevo capítulo del histórico tironeo entre la cuenca del Golfo San Jorge y las decisiones tomadas en Buenos Aires.

La por ahora frenada venta del área Manantiales Behr de YPF al grupo Rovella Capital desató un nuevo frente de conflicto en Comodoro Rivadavia y elevó el tono contra la petrolera de bandera. Un pronunciamiento público cargó con dureza contra la conducción de la empresa por haber avanzado en la cesión de un activo estratégico sin garantías de financiamiento, lo que derivó en equipos paralizados y trabajadores en la incertidumbre.
“No vamos a mirar para otro lado mientras toman decisiones desde Buenos Aires que dejan equipos parados en nuestra ciudad”, adviertió este viernes el intendente de Comodoro Rivadavia, Othar Macharashvili, poniendo el foco en la responsabilidad política y empresarial de la compañía por el fallido proceso y sus consecuencias en la economía local.
“YPF nació en Comodoro Rivadavia. Acá empezó la historia petrolera del país”, agregó Othar. Y lanzó una advertencia directa: la ciudad “no es una variable de ajuste ni un experimento financiero”, en referencia al impacto que la parálisis de la actividad puede tener sobre empleo, pymes y el entramado productivo regional.
Además del reclamo por la continuidad inmediata de la operación, el pronunciamiento suma otro frente sensible: el pasivo ambiental acumulado por décadas de explotación, cuya remediación también es responsabilidad de la empresa.
La embestida política apunta a la cúpula de la petrolera: exigen que la firma, “con Horacio Marín a la cabeza”, dé explicaciones claras, garantice inversiones y reactive de inmediato los equipos en Manantiales Behr. En Comodoro, el malestar escala y amenaza con convertirse en un nuevo capítulo del histórico tironeo entre la cuenca del Golfo San Jorge y las decisiones tomadas en Buenos Aires.