A mediados de este año, se realizó un procedimiento en el hogar de ancianos de Trevelin por irregularidades en su funcionamiento. Trabajaron en el lugar personal de Salud de la Provincia, con colaboración de la Policía e intervención de la Fiscalía de Esquel. En las actuaciones, encontraron abuelos hacinados en la casa, ropa de cama sucia, chinches sobre sábanas y frazadas, y también en puertas y ventanas.
Se analizó que el hogar no estaba en condiciones de alojar personas mayores y debía ser clausurado. En ese contexto, los abuelos empezaron a ser retirados por familiares.
La gravedad de la situación se conoció cuando luego de una denuncia, el defensor de los adultos mayores de la Provincia, Daniel Silva, viajó a la zona, reunió la información del geriátrico, y se presentó en el Ministerio Público Fiscal, para que se dispongan las medidas del caso.
Llevaron adelante un allanamiento en el inmueble de avenida San Martín y John Daniel Evans, donde se labró un acta y retiraron elementos que hacían a las anomalías planteadas por el funcionario provincial.

Primera clausura
El área de Salud decidió la clausura del hogar, a la vez que los abuelos eran sometidos a controles para corroborar su estado de salud, y también se empezaba a evaluar la respuesta a la necedad de un inmueble para asistir a los mayores.
Inspección
En los últimos días, observaron que a pesar de la clausura, de manera "clandestina" los responsables del edificio estaban trabajando.
El viernes por la mañana, ingresaron al hogar la policía y personal de Bromatologia del municipio, que en la inspección constataron que había 4 mayores alojados en una habitación, en condiciones precarias. Autoridades provinciales de inmediato ordenaron una nueva clausura. Este lunes habría nuevas diligencias.

A mediados de este año, se realizó un procedimiento en el hogar de ancianos de Trevelin por irregularidades en su funcionamiento. Trabajaron en el lugar personal de Salud de la Provincia, con colaboración de la Policía e intervención de la Fiscalía de Esquel. En las actuaciones, encontraron abuelos hacinados en la casa, ropa de cama sucia, chinches sobre sábanas y frazadas, y también en puertas y ventanas.
Se analizó que el hogar no estaba en condiciones de alojar personas mayores y debía ser clausurado. En ese contexto, los abuelos empezaron a ser retirados por familiares.
La gravedad de la situación se conoció cuando luego de una denuncia, el defensor de los adultos mayores de la Provincia, Daniel Silva, viajó a la zona, reunió la información del geriátrico, y se presentó en el Ministerio Público Fiscal, para que se dispongan las medidas del caso.
Llevaron adelante un allanamiento en el inmueble de avenida San Martín y John Daniel Evans, donde se labró un acta y retiraron elementos que hacían a las anomalías planteadas por el funcionario provincial.

Primera clausura
El área de Salud decidió la clausura del hogar, a la vez que los abuelos eran sometidos a controles para corroborar su estado de salud, y también se empezaba a evaluar la respuesta a la necedad de un inmueble para asistir a los mayores.
Inspección
En los últimos días, observaron que a pesar de la clausura, de manera "clandestina" los responsables del edificio estaban trabajando.
El viernes por la mañana, ingresaron al hogar la policía y personal de Bromatologia del municipio, que en la inspección constataron que había 4 mayores alojados en una habitación, en condiciones precarias. Autoridades provinciales de inmediato ordenaron una nueva clausura. Este lunes habría nuevas diligencias.