La ciudad de Trelew atraviesa días de incertidumbre en el ámbito educativo tras la circulación de un reto viral que promovía posibles hechos de violencia en escuelas. La situación generó alarma entre las familias y derivó en una notable disminución en la asistencia de estudiantes, que en algunos establecimientos no superó el 30% de la matrícula habitual. Así lo informaron autoridades de Educación.
Ante este escenario, distintas instituciones educativas activaron protocolos de seguridad excepcionales. Entre las medidas adoptadas se incluyó la restricción en el ingreso de mochilas, el control de pertenencias y la utilización de bolsas transparentes, además de solicitar a los alumnos asistir únicamente con los útiles necesarios.
La preocupación de padres y madres fue determinante en la baja concurrencia. Muchas familias optaron por no enviar a sus hijos a clases como medida preventiva frente a la incertidumbre generada por las amenazas difundidas en redes sociales.
En paralelo, se dispuso la presencia policial en las inmediaciones de los establecimientos para reforzar la seguridad y llevar tranquilidad a la comunidad educativa. Las autoridades escolares destacaron que, a pesar del contexto, los estudiantes colaboraron con las disposiciones y los protocolos pudieron aplicarse sin mayores inconvenientes.
Si bien la situación continúa bajo monitoreo, desde las instituciones remarcaron la importancia de sostener la calma y reforzar los canales oficiales de información, con el objetivo de evitar la propagación de rumores que incrementen el temor social.

La ciudad de Trelew atraviesa días de incertidumbre en el ámbito educativo tras la circulación de un reto viral que promovía posibles hechos de violencia en escuelas. La situación generó alarma entre las familias y derivó en una notable disminución en la asistencia de estudiantes, que en algunos establecimientos no superó el 30% de la matrícula habitual. Así lo informaron autoridades de Educación.
Ante este escenario, distintas instituciones educativas activaron protocolos de seguridad excepcionales. Entre las medidas adoptadas se incluyó la restricción en el ingreso de mochilas, el control de pertenencias y la utilización de bolsas transparentes, además de solicitar a los alumnos asistir únicamente con los útiles necesarios.
La preocupación de padres y madres fue determinante en la baja concurrencia. Muchas familias optaron por no enviar a sus hijos a clases como medida preventiva frente a la incertidumbre generada por las amenazas difundidas en redes sociales.
En paralelo, se dispuso la presencia policial en las inmediaciones de los establecimientos para reforzar la seguridad y llevar tranquilidad a la comunidad educativa. Las autoridades escolares destacaron que, a pesar del contexto, los estudiantes colaboraron con las disposiciones y los protocolos pudieron aplicarse sin mayores inconvenientes.
Si bien la situación continúa bajo monitoreo, desde las instituciones remarcaron la importancia de sostener la calma y reforzar los canales oficiales de información, con el objetivo de evitar la propagación de rumores que incrementen el temor social.