La marcha de la bronca

Foto: Sergio Esparza
29 ABR 2026 - 10:58 | Actualizado 29 ABR 2026 - 11:09

Por Esteban Gallo

Empleados y empleadas de distintos sectores de la administración pública provincial se movilizaron por las calles de Rawson reclamando al gobierno la convocatoria a paritarias y un aumento salarial que cubra las necesidades básicas de los trabajadores.

Miles de chubutenses marcharon desde la peatonal Fontana hacia el Ministerio de Economía entonando cánticos y exhibiendo pancartas alusivas.

4 mil personas en la calle, embroncados con el gobierno, no es poca cosa.

Que la manifestación haya surgido de trabajadores autoconvocados, de manera espontánea, como resultado de un impulso genuino, sin intervención de actores políticos o mediáticos, sin influencias ni direccionamientos ajenos, es otro dato poderoso que nadie puede soslayar.

Sin señales de orquestación, lo que sucedió este martes en Rawson se explica sencillamente.

Los empleados públicos que “coparon” la calle la están pasando mal, los salarios que perciben no les alcanza para vivir, son laburantes asfixiados por un gobierno nacional implacable y cruel, y un gobierno provincial que tampoco da respuestas concretas.

Un auxiliar de la educación dijo a Jornada: “Queremos un aumento real, porque 1,2% significa 2.800 pesos y eso no nos sirve”.

¡Cómo les va a servir! 2.800 pesos es lo que cuesta un litro de leche.

La forma en que el Poder Ejecutivo manejó los tiempos de la negociación salarial docente no fueron las más apropiadas. A nadie le gusta que lo ninguneen. Ignorar el reclamo paritario fue la chispa que encendió la protesta en la calle y el incremento que estableció por decreto para los docentes fue como echar más leña al fuego. Desde la prepotencia no se construye nada.

Apurado por las circunstancias, el gobierno convocó a los gremios de la educación para el próximo miércoles, pero sabiendo que negocia con sindicatos que ya no expresan el sentir de las bases.

Ese obstáculo extra requerirá del Estado provincial una cuota importante de lucidez y muñeca política, algo que no ha esgrimido hasta el momento. La ausencia de funcionarios con carácter y capacidad de negociación es una de las principales debilidades de este gobierno.

Es fácil decir a través de una gacetilla oficial que se tiene a los mejores ministros de la historia, el problema es que “cuando las papas queman”, los supuestos crack no dan la talla. Y no hay relato que alcance para disfrazar lo que los hechos muestran de manera contundente.

El desafío es grande porque los conflictos salariales no se circunscriben a los educadores. De la marcha de este martes participaron también jubilados, empleados de la salud, médicos, trabajadores viales, de la imprenta oficial, del Instituto del Agua, de la ex Corfo, y del IPV, entre otros.

A eso se suman otros frentes, que el gobierno se los busca solito.

El martes, el gobierno provincial faltó a una audiencia convocada por la Secretaría de Trabajo para resolver un conflicto salarial con el sindicato de Luz y Fuerza. Una falta total de respeto hacia la autoridad laboral y hacia los trabajadores del sector y una manera muy torpe de agravar un conflicto, como si no tuvieran quilombos.

Hablando de torpezas y de desigualdades.

Hace 10 días atrás, Jornada reveló que el gobierno de Nacho Torres creó por decreto la Unidad Gobernador estableciendo un aumento del 200 % para los funcionarios que la componen.

Al mismo tiempo, le daba un aumento del 1,2 por ciento a los auxiliares de la educación. Lo que cuesta un litro de leche.
Por eso la marcha, y por eso la bronca.

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Foto: Sergio Esparza
29 ABR 2026 - 10:58

Por Esteban Gallo

Empleados y empleadas de distintos sectores de la administración pública provincial se movilizaron por las calles de Rawson reclamando al gobierno la convocatoria a paritarias y un aumento salarial que cubra las necesidades básicas de los trabajadores.

Miles de chubutenses marcharon desde la peatonal Fontana hacia el Ministerio de Economía entonando cánticos y exhibiendo pancartas alusivas.

4 mil personas en la calle, embroncados con el gobierno, no es poca cosa.

Que la manifestación haya surgido de trabajadores autoconvocados, de manera espontánea, como resultado de un impulso genuino, sin intervención de actores políticos o mediáticos, sin influencias ni direccionamientos ajenos, es otro dato poderoso que nadie puede soslayar.

Sin señales de orquestación, lo que sucedió este martes en Rawson se explica sencillamente.

Los empleados públicos que “coparon” la calle la están pasando mal, los salarios que perciben no les alcanza para vivir, son laburantes asfixiados por un gobierno nacional implacable y cruel, y un gobierno provincial que tampoco da respuestas concretas.

Un auxiliar de la educación dijo a Jornada: “Queremos un aumento real, porque 1,2% significa 2.800 pesos y eso no nos sirve”.

¡Cómo les va a servir! 2.800 pesos es lo que cuesta un litro de leche.

La forma en que el Poder Ejecutivo manejó los tiempos de la negociación salarial docente no fueron las más apropiadas. A nadie le gusta que lo ninguneen. Ignorar el reclamo paritario fue la chispa que encendió la protesta en la calle y el incremento que estableció por decreto para los docentes fue como echar más leña al fuego. Desde la prepotencia no se construye nada.

Apurado por las circunstancias, el gobierno convocó a los gremios de la educación para el próximo miércoles, pero sabiendo que negocia con sindicatos que ya no expresan el sentir de las bases.

Ese obstáculo extra requerirá del Estado provincial una cuota importante de lucidez y muñeca política, algo que no ha esgrimido hasta el momento. La ausencia de funcionarios con carácter y capacidad de negociación es una de las principales debilidades de este gobierno.

Es fácil decir a través de una gacetilla oficial que se tiene a los mejores ministros de la historia, el problema es que “cuando las papas queman”, los supuestos crack no dan la talla. Y no hay relato que alcance para disfrazar lo que los hechos muestran de manera contundente.

El desafío es grande porque los conflictos salariales no se circunscriben a los educadores. De la marcha de este martes participaron también jubilados, empleados de la salud, médicos, trabajadores viales, de la imprenta oficial, del Instituto del Agua, de la ex Corfo, y del IPV, entre otros.

A eso se suman otros frentes, que el gobierno se los busca solito.

El martes, el gobierno provincial faltó a una audiencia convocada por la Secretaría de Trabajo para resolver un conflicto salarial con el sindicato de Luz y Fuerza. Una falta total de respeto hacia la autoridad laboral y hacia los trabajadores del sector y una manera muy torpe de agravar un conflicto, como si no tuvieran quilombos.

Hablando de torpezas y de desigualdades.

Hace 10 días atrás, Jornada reveló que el gobierno de Nacho Torres creó por decreto la Unidad Gobernador estableciendo un aumento del 200 % para los funcionarios que la componen.

Al mismo tiempo, le daba un aumento del 1,2 por ciento a los auxiliares de la educación. Lo que cuesta un litro de leche.
Por eso la marcha, y por eso la bronca.


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