José Benjamín Bachilleri no pasó desapercibido ni en la vida ni el boxeo. Se lo quería, y no tanto. Y paradojicamente, la muerte suele ser absurdamente la reparadora de todas las diferencias. La luz del "Rocky" o del "Gordo" se apagó este domingo 3 de mayo, con una fisonomía muy diferente a lo que conocíamos, producto de un deterioro progresivo en su salud que tuvo su corolario con una neumonía y una larga internación que le terminó ganando la pelea.
El "Gordo" se empezó a trenzar en barrio Oeste con una camada histórica, inolvidable, signada también por la tragedia y los vaivenes de la vida, cuando el boxeo era la solución para trasladar las diferencias de la calle, del barrio o del fútbol arriba del ring. Bachilleri peleó en la época del "Negro" de Oro Callentrú, Héctor Palleres, del "Chueco" Sallago, del "Ratón" Pérez que también se fue hace pocas horas y del "Mingo" Malvares, que eligió irse enseguida de la zona para volver convertido en una leyenda.
Formado con entrenadores como el "Galenso" Hughes o Prieto, el "Gordo" superó su etapa de peleador y trasladó esa impronta a una "junta" depibes como Mauricio Cabezas, Florentino Pánellao (me prometí hacer 10 peleas para sacarme la mierda de Malvinas recuerda siempre el veterano de guerra), el "Mingo" Martínez, Marcelo Lacunza, Mario Meza Moscoso, el "Bronca" Ramón Soria, el "Coño" Llanquín y el "Monito" José María Sosa, que si bien no empezó bajó su tutela, era pupilo de Bachilleri cuando logró mayor trascedencia nacional..
Omar Andrés Narváez también empezó con Bachilleri, lo mismo que el "Facha" Marcelo Gutiérrez, aunque el famoso clan, incluido Mario y Daniel,se haya despegado después rápidamente y el "Huracán", haya sustentado su camino de gloria de la mano del cubano Sarvelio Fuentes en la FAB y después de Carlos Tello en Córdoba.
Alguna vez Bachilleri, afiliado peronista, pero con los años cercano colaborador del dirigente radical Mario Cimadevilla,también estuvo en el rincón del ex campeón argentino gallo, RaúlMontesino, aunque sigue siendo Félix Chiquichano el gran amigo y consejero del "Pelado".
"Tuvimos grandes diferencias, discutíamos siempre, pero alguna figurita siempre cambiamos", admitió Montesino, el mentor de Raúl "Falucho" Medina, que también pasó por las manos de Bachilleri, lo mismo que el "Munra" Roberto Reuque, los mellizos dolavenses Claudio y Carlos Montiely otro talentoso como Pablo Carmona.
Su último cruce dialéctico había sido con su cuñado, el "Pampa" Raúl Ducid: "en Rawson molesta que esté entrenandoboxeadores", dijo para dividir las aguas. Bien propio del "Gordo".
Daiana Villalba, que hizo algunas peleas y decidió bajarse del ring en 2019, fue la última alumna de "Rocky". Ya había vuelto de su confinamiento elegido por motus propio en José de San Martín y su salud ya empezaba a perder por puntos en las tarjetas.
Este domingo, después de una neumonía que lo tuvo internado por un lapso prologando, "Rocky" decidió bajar la guardia. Amor y odio, querelo o dejalo, sin términos medios, las medias son para los piés diría "Bachi".

José Benjamín Bachilleri no pasó desapercibido ni en la vida ni el boxeo. Se lo quería, y no tanto. Y paradojicamente, la muerte suele ser absurdamente la reparadora de todas las diferencias. La luz del "Rocky" o del "Gordo" se apagó este domingo 3 de mayo, con una fisonomía muy diferente a lo que conocíamos, producto de un deterioro progresivo en su salud que tuvo su corolario con una neumonía y una larga internación que le terminó ganando la pelea.
El "Gordo" se empezó a trenzar en barrio Oeste con una camada histórica, inolvidable, signada también por la tragedia y los vaivenes de la vida, cuando el boxeo era la solución para trasladar las diferencias de la calle, del barrio o del fútbol arriba del ring. Bachilleri peleó en la época del "Negro" de Oro Callentrú, Héctor Palleres, del "Chueco" Sallago, del "Ratón" Pérez que también se fue hace pocas horas y del "Mingo" Malvares, que eligió irse enseguida de la zona para volver convertido en una leyenda.
Formado con entrenadores como el "Galenso" Hughes o Prieto, el "Gordo" superó su etapa de peleador y trasladó esa impronta a una "junta" depibes como Mauricio Cabezas, Florentino Pánellao (me prometí hacer 10 peleas para sacarme la mierda de Malvinas recuerda siempre el veterano de guerra), el "Mingo" Martínez, Marcelo Lacunza, Mario Meza Moscoso, el "Bronca" Ramón Soria, el "Coño" Llanquín y el "Monito" José María Sosa, que si bien no empezó bajó su tutela, era pupilo de Bachilleri cuando logró mayor trascedencia nacional..
Omar Andrés Narváez también empezó con Bachilleri, lo mismo que el "Facha" Marcelo Gutiérrez, aunque el famoso clan, incluido Mario y Daniel,se haya despegado después rápidamente y el "Huracán", haya sustentado su camino de gloria de la mano del cubano Sarvelio Fuentes en la FAB y después de Carlos Tello en Córdoba.
Alguna vez Bachilleri, afiliado peronista, pero con los años cercano colaborador del dirigente radical Mario Cimadevilla,también estuvo en el rincón del ex campeón argentino gallo, RaúlMontesino, aunque sigue siendo Félix Chiquichano el gran amigo y consejero del "Pelado".
"Tuvimos grandes diferencias, discutíamos siempre, pero alguna figurita siempre cambiamos", admitió Montesino, el mentor de Raúl "Falucho" Medina, que también pasó por las manos de Bachilleri, lo mismo que el "Munra" Roberto Reuque, los mellizos dolavenses Claudio y Carlos Montiely otro talentoso como Pablo Carmona.
Su último cruce dialéctico había sido con su cuñado, el "Pampa" Raúl Ducid: "en Rawson molesta que esté entrenandoboxeadores", dijo para dividir las aguas. Bien propio del "Gordo".
Daiana Villalba, que hizo algunas peleas y decidió bajarse del ring en 2019, fue la última alumna de "Rocky". Ya había vuelto de su confinamiento elegido por motus propio en José de San Martín y su salud ya empezaba a perder por puntos en las tarjetas.
Este domingo, después de una neumonía que lo tuvo internado por un lapso prologando, "Rocky" decidió bajar la guardia. Amor y odio, querelo o dejalo, sin términos medios, las medias son para los piés diría "Bachi".