La desaparición de Ana Lía Corte mantiene en vilo a Bariloche. A seis días del inicio de la búsqueda, la investigación sumó nuevos operativos en sectores vinculados a los últimos movimientos que logró reconstruir la Policía de Río Negro a partir de cámaras de seguridad, recorridos de colectivos y testimonios aportados por el entorno de la mujer.

A partir de ese dato, los investigadores desplegaron rastrillajes en distintos sectores de la ciudad. Uno de los puntos trabajados fue la zona de Onelli y Tiscornia, tanto hacia el norte como hacia el sur, incluyendo descampados cercanos a la movilidad de Parques Nacionales y sectores de la barda del Ñireco, cerca del cruce con Vuelta de Obligado. Más tarde, el operativo se trasladó hacia Rolando y 3 de Mayo, donde finaliza el recorrido de la línea 51 y donde, además, Ana Lía tenía un vínculo habitual porque daba clases de yoga en las inmediaciones.

Uno de los elementos que más atención genera entre los investigadores es que Ana Lía salió de su vivienda “abrigada, bien vestida y con la medicación psiquiátrica”, según pudo establecerse en las últimas horas. También creen que llevaba una mochila y una bolsa de mano, aunque las imágenes de las cámaras presentan cortes y limitaciones que dificultan precisar algunos detalles.
Ese dato modificó parcialmente las primeras hipótesis que manejaba la investigación. Sin embargo, desde la fuerza remarcaron que no se descarta ninguna posibilidad. “Todas las hipótesis se administran y se tienen en cuenta”, sostuvo el vocero policial, quien además confirmó que se investigaron las comunicaciones y vínculos personales de la mujer sin detectar hasta ahora elementos que permitan orientar la causa hacia otra línea concreta.
Mientras tanto, familiares y amigos participan activamente de los rastrillajes y mantienen contacto permanente con los investigadores. La difusión nacional del caso también amplificó el operativo: la alerta fue irradiada a otras provincias, fuerzas de seguridad y empresas de transporte ante la posibilidad de un eventual traslado fuera de Río Negro.#

La desaparición de Ana Lía Corte mantiene en vilo a Bariloche. A seis días del inicio de la búsqueda, la investigación sumó nuevos operativos en sectores vinculados a los últimos movimientos que logró reconstruir la Policía de Río Negro a partir de cámaras de seguridad, recorridos de colectivos y testimonios aportados por el entorno de la mujer.

A partir de ese dato, los investigadores desplegaron rastrillajes en distintos sectores de la ciudad. Uno de los puntos trabajados fue la zona de Onelli y Tiscornia, tanto hacia el norte como hacia el sur, incluyendo descampados cercanos a la movilidad de Parques Nacionales y sectores de la barda del Ñireco, cerca del cruce con Vuelta de Obligado. Más tarde, el operativo se trasladó hacia Rolando y 3 de Mayo, donde finaliza el recorrido de la línea 51 y donde, además, Ana Lía tenía un vínculo habitual porque daba clases de yoga en las inmediaciones.

Uno de los elementos que más atención genera entre los investigadores es que Ana Lía salió de su vivienda “abrigada, bien vestida y con la medicación psiquiátrica”, según pudo establecerse en las últimas horas. También creen que llevaba una mochila y una bolsa de mano, aunque las imágenes de las cámaras presentan cortes y limitaciones que dificultan precisar algunos detalles.
Ese dato modificó parcialmente las primeras hipótesis que manejaba la investigación. Sin embargo, desde la fuerza remarcaron que no se descarta ninguna posibilidad. “Todas las hipótesis se administran y se tienen en cuenta”, sostuvo el vocero policial, quien además confirmó que se investigaron las comunicaciones y vínculos personales de la mujer sin detectar hasta ahora elementos que permitan orientar la causa hacia otra línea concreta.
Mientras tanto, familiares y amigos participan activamente de los rastrillajes y mantienen contacto permanente con los investigadores. La difusión nacional del caso también amplificó el operativo: la alerta fue irradiada a otras provincias, fuerzas de seguridad y empresas de transporte ante la posibilidad de un eventual traslado fuera de Río Negro.#