Estas son mis reflexiones:
- Oportunidad perdida
Con los resultados del sábado (empates de Colón, Los Andes y Ferro y derrota de Godoy Cruz) el Aurinegro tenía la oportunidad de sumar de a tres y ubicarse entre los cuatro primeros del torneo. La ventaja de la localía frente a un rival complicado por los últimos resultados también ofrecía posibilidades propicias que el equipo de Cristian Díaz tampoco pudo aprovechar. Madryn perdió dos puntos, esos que al final del torneo, suelen lamentarse profundamente.
- Le encontraron la vuelta
Hace dos semanas atrás vino Ferro al Abel Sastre y se llevó una victoria inobjetable. Esta vez, un rival de menos calidad, se las ingenió para sumar un empate valioso en un terreno que hasta hace poco era inexpugnable para quienes lo visitaban. Acassuso atacó poco, pero con intensidad y disciplina táctica neutralizó el juego aurinegro y no sufrió demasiados sofocones, salvo en el final del partido. Incluso, las situaciones más claras le pertenecieron.
- El problema de las bandas
Como viene ocurriendo desde la primera fecha, Madryn no encuentra solución por las bandas. Esta vez, asumiendo un rol netamente ofensivo, el entrenador optó por jugar de arranque con Cuero por derecha y Machado por izquierda. En algún momento del primer tiempo, parecía que ambos podían generar algún desequilibrio en la defensa de Acassuso, pero con el correr de los minutos, los rivales ajustaron las marcas y los extremos locales se tornaron intrascendentes. Sin desequilibrio por los costados, Madryn no tiene desborde y por ende no puede abastecer apropiadamente a Silva y Servetto. Para cuando AFA habilite traer refuerzos, Madryn debería pensar en extremos punzantes, que desequilibren por los costados, que es por donde se abren los partidos.
- Apareció Calleros
Con Recalde y Meli disminuidos físicamente, toda la responsabilidad de la contención en la mitad de la cancha quedó en manos de Yvo Calleros. En ese contexto de necesidad, el rubio volante central jugó su mejor partido desde que llegó a Madryn. Marcó con suficiencia, anticipó a sus rivales con muy buen timing y ganó todas las pelotas divididas. Promediando el segundo tiempo dejó la cancha cuando su rendimiento físico empezó a mermar, pero dejó muy buenas sensaciones para lo que resta del torneo.
- Seguidilla clave
Lo que viene para Deportivo Madryn es de gran trascendencia para el futuro del campeonato. Después de visitar a San Telmo (tiene la necesidad de sumar frente a un rival con problemas), afrontará tres partidos consecutivos en casa, frente a rivales con los que pelea los primeros puestos del certamen. San Miguel, Los Andes y Colón serán la medida exacta para saber de que está hecho este equipo y cuáles son sus verdaderas posibilidades. Como si todo eso fuera poca cosa, a continuación, vienen Morón de visitante y después Godoy Cruz, otra vez en casa. No es exagerado decir que, en este tramo del torneo, se decide el destino del aurinegro.

Estas son mis reflexiones:
- Oportunidad perdida
Con los resultados del sábado (empates de Colón, Los Andes y Ferro y derrota de Godoy Cruz) el Aurinegro tenía la oportunidad de sumar de a tres y ubicarse entre los cuatro primeros del torneo. La ventaja de la localía frente a un rival complicado por los últimos resultados también ofrecía posibilidades propicias que el equipo de Cristian Díaz tampoco pudo aprovechar. Madryn perdió dos puntos, esos que al final del torneo, suelen lamentarse profundamente.
- Le encontraron la vuelta
Hace dos semanas atrás vino Ferro al Abel Sastre y se llevó una victoria inobjetable. Esta vez, un rival de menos calidad, se las ingenió para sumar un empate valioso en un terreno que hasta hace poco era inexpugnable para quienes lo visitaban. Acassuso atacó poco, pero con intensidad y disciplina táctica neutralizó el juego aurinegro y no sufrió demasiados sofocones, salvo en el final del partido. Incluso, las situaciones más claras le pertenecieron.
- El problema de las bandas
Como viene ocurriendo desde la primera fecha, Madryn no encuentra solución por las bandas. Esta vez, asumiendo un rol netamente ofensivo, el entrenador optó por jugar de arranque con Cuero por derecha y Machado por izquierda. En algún momento del primer tiempo, parecía que ambos podían generar algún desequilibrio en la defensa de Acassuso, pero con el correr de los minutos, los rivales ajustaron las marcas y los extremos locales se tornaron intrascendentes. Sin desequilibrio por los costados, Madryn no tiene desborde y por ende no puede abastecer apropiadamente a Silva y Servetto. Para cuando AFA habilite traer refuerzos, Madryn debería pensar en extremos punzantes, que desequilibren por los costados, que es por donde se abren los partidos.
- Apareció Calleros
Con Recalde y Meli disminuidos físicamente, toda la responsabilidad de la contención en la mitad de la cancha quedó en manos de Yvo Calleros. En ese contexto de necesidad, el rubio volante central jugó su mejor partido desde que llegó a Madryn. Marcó con suficiencia, anticipó a sus rivales con muy buen timing y ganó todas las pelotas divididas. Promediando el segundo tiempo dejó la cancha cuando su rendimiento físico empezó a mermar, pero dejó muy buenas sensaciones para lo que resta del torneo.
- Seguidilla clave
Lo que viene para Deportivo Madryn es de gran trascendencia para el futuro del campeonato. Después de visitar a San Telmo (tiene la necesidad de sumar frente a un rival con problemas), afrontará tres partidos consecutivos en casa, frente a rivales con los que pelea los primeros puestos del certamen. San Miguel, Los Andes y Colón serán la medida exacta para saber de que está hecho este equipo y cuáles son sus verdaderas posibilidades. Como si todo eso fuera poca cosa, a continuación, vienen Morón de visitante y después Godoy Cruz, otra vez en casa. No es exagerado decir que, en este tramo del torneo, se decide el destino del aurinegro.