“La impronta es el cuchillo entre los dientes”

Poco después de asumir como DT del creciente Deportivo Roca, el “Cora” planteó los objetivos. Reconoció que el club está armado y que la vara después de la histórica participación en el Clasificatorio Provincial, quedó alta. Siempre con su sello distintivo.

24 JUN 2026 - 20:33 | Actualizado 24 JUN 2026 - 20:39

NOTA COMPLETA ACÁ

“Carlitos Casanova nunca le dio ropa a nadie, pero ligué un buzo con pansa, algo está pasando”, bromeó durante diálogo en Tiempo Deportivo por Jornada Radio.

“Quiero que el equipo mantenga la vara, tengo un plantel corto de 22 jugadores y si se pretende ir al Regional habrá que reforzarlo un poco. Pero por ahora me arreglo con lo que tengo”, analizó.

“La impronta es el cuchillo entre los dientes, el camino va a ser largo, puede ser bueno o malo, pero lo vamos a intentar”, planteó el entrenador de 54 años.

“Que me hayan abierto las puertas después de 10 años de haber estado acá, quiere decir que la gente se acuerda de uno, muy contento, muy feliz, porque sino tenía que ir a pintar ocho horas. Igual es lo mismo, hay que laburar”, reconoció.

“No tardamos nada en ponernos acuerdo. Maxi Soler es del riñón del club, con Diego (el presidente) jugamos juntos y al Pulpo (Adrián Vianello) de Huracán, cuando estuvimos juntos en las inferiores y después yo fui el ayudante de Pérez Álvarez. Pero cuando Huracán tenía cancha de tierra, lo mismo que El Parque y Rosas”, recordó.
“Este es un club armado, no es el Roca de antes, hasta analista de video rec tenemos, mamita”, dimensionó.

Hubo un “deja vu” sobre su llegada a Germinal en el ’95, en un equipo de Primera Nacional que quedó en la historia en el Argentino “A”, el paso del tiempo; Soltex, La Ribera y Bariloche (jugó con el ex Independiente, José Percudani), de su decisión de dejar de jugar a los 32 años y empezar a dirigir, sus diferentes experiencias en clubes de luchadores como un resurgido Huracán, La Ribera, El Parque y Juan Manuel de Rosas.

En el final también valoró el apoyo y la contención de su esposa, sus cuatro hijos, su nieta Rufina y su apego por los dos gatos de la casa.

“Merlo me dejó afuera de la selección juvenil, me dijo que era un cable pelado. Y al final no ganó nada ese hdp”, recordó con un gusto agridulce, pero con el sello distintivo del auténtico Almirón.

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24 JUN 2026 - 20:33

NOTA COMPLETA ACÁ

“Carlitos Casanova nunca le dio ropa a nadie, pero ligué un buzo con pansa, algo está pasando”, bromeó durante diálogo en Tiempo Deportivo por Jornada Radio.

“Quiero que el equipo mantenga la vara, tengo un plantel corto de 22 jugadores y si se pretende ir al Regional habrá que reforzarlo un poco. Pero por ahora me arreglo con lo que tengo”, analizó.

“La impronta es el cuchillo entre los dientes, el camino va a ser largo, puede ser bueno o malo, pero lo vamos a intentar”, planteó el entrenador de 54 años.

“Que me hayan abierto las puertas después de 10 años de haber estado acá, quiere decir que la gente se acuerda de uno, muy contento, muy feliz, porque sino tenía que ir a pintar ocho horas. Igual es lo mismo, hay que laburar”, reconoció.

“No tardamos nada en ponernos acuerdo. Maxi Soler es del riñón del club, con Diego (el presidente) jugamos juntos y al Pulpo (Adrián Vianello) de Huracán, cuando estuvimos juntos en las inferiores y después yo fui el ayudante de Pérez Álvarez. Pero cuando Huracán tenía cancha de tierra, lo mismo que El Parque y Rosas”, recordó.
“Este es un club armado, no es el Roca de antes, hasta analista de video rec tenemos, mamita”, dimensionó.

Hubo un “deja vu” sobre su llegada a Germinal en el ’95, en un equipo de Primera Nacional que quedó en la historia en el Argentino “A”, el paso del tiempo; Soltex, La Ribera y Bariloche (jugó con el ex Independiente, José Percudani), de su decisión de dejar de jugar a los 32 años y empezar a dirigir, sus diferentes experiencias en clubes de luchadores como un resurgido Huracán, La Ribera, El Parque y Juan Manuel de Rosas.

En el final también valoró el apoyo y la contención de su esposa, sus cuatro hijos, su nieta Rufina y su apego por los dos gatos de la casa.

“Merlo me dejó afuera de la selección juvenil, me dijo que era un cable pelado. Y al final no ganó nada ese hdp”, recordó con un gusto agridulce, pero con el sello distintivo del auténtico Almirón.